jueves, 20 de mayo de 2010

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


A SU HIJA AMADA LUZ DE MARÍA
19 DE MAYO 2010





Amadísimos Míos:


HOY VENGO EN BUSCA DE ALMAS QUE DESEEN ENTREGARSE TOTALMENTE POR SUS HERMANOS, ENTREGARSE CON LA ORACIÓN CONSTANTE, SIN DETENERSE.


Amadísimos Míos: Son momentos apremiantes en los cuales la Misericordia de Mi Hijo permanece derramándose constantemente sobre toda la humanidad. Él: Eterno Amor infinito, viene en busca de Su Pueblo, de todo Su Pueblo.


Cada tiempo difícil para la humanidad es también tiempo de Misericordia. MI HIJO NO CASTIGA, ES
AMOR. El hombre no obedece y olvida con prontitud, y continuamente cae una y otra vez en el pecado. De igual manera, Mi Hijo perdona una y otra y otra vez, cuantas sean necesarias si la criatura se arrepiente verdaderamente.


Vengo peregrinando por el mundo entero, de alma en alma, tocando las puertas de los corazones, para que se conviertan, para que se arrepientan. Hay quienes niegan los llamados del Cielo. Hay quienes, tomando como excusa el Amor Infinito de la Trinidad Sacrosanta, desmienten Nuestros urgentes y misericordiosos llamados de Amor, en busca de la conversión de la humanidad. ¿Es que no se dan cuenta que en este momento existe tanto pecado que ha rebosado la Copa, haciendo que se derrame sobre la humanidad?


Apelo a todos los que tienen en sus manos el poder y la gracia de llegar a los corazones de los hombres mediante los medios de comunicación; a los que Mi Hijo y Yo les hemos abierto el camino para que lleguen al Pueblo de Dios, A USTEDES LES INVITO HOY A LLAMAR A TODA LA HUMANIDAD A LA ORACIÓN Y A LA CONVERSIÓN, A RECORDARLES LA MISERICORDIA DE MI HIJO PARA QUE SE ARREPIENTAN CON PRONTITUD.


Pero a ustedes también, hoy les llamo con todo Mi Amor a no desmentir los constantes, insistentes y apremiantes llamados durante Mi peregrinar a través de toda la historia de la cristiandad. De país en país he venido peregrinando a lo largo de la historia, porque Mi Corazón, colmado del Amor Trinitario, no desea que ninguno de Mis hijos se pierda.


DIOS ES AMOR Y NO CASTIGA. Vino el diluvio a causa del pecado del hombre; la Torre de Babel se derribó a causa del pecado del hombre, y en este momento muchos no quieren ver que el pecado ha derramado ya la Copa y que el hombre, no conforme con las multiformes máscaras de pecado, aún inventa e ingenia nuevas formas de pecar porque no se encuentra satisfecho, porque no se sacia con el pecado que en este momento existe.


Una gran bola de fuego se acerca a la Iglesia de Mi Hijo: se acerca al Vaticano. Una gran bola de fuego, de fuego de ira, de envidia, de venganza; de fuego de falsas doctrinas, y de idolatrías; de fuego de negaciones, de fuego de pecado y más pecado…, de fuego de la ira del mal, en contra de quien rige la Iglesia de Mi Hijo.


Amados Míos:


EL MOMENTO ES CRUCIAL, NO PUEDEN NEGAR LO QUE EL CIELO LES AVISA Y LES ALERTA.
No se nieguen a ustedes mismos este tiempo de Misericordia para convertirse. El mal asecha y está trazando su ataque, su plan de guerra contra el Pueblo de Mi Hijo, contra Mis hijos. Por esto no me cansaré, y aunque desmientan Mis llamados, aquí continuaré constantemente invitándoles una y otra vez a la conversión; alertándoles, anunciándoles la prontitud de los acontecimientos, alertando al Pueblo de Mi Hijo, al que gesté en Mi Vientre junto a Mi Hijo, a estas criaturas que he amado desde la eternidad, a las que recibí al pie de la Cruz, pero que en Mi Corazón ya eran amadas por Mí.


A éstos que alimenté, a éstos que amamanté junto a Mi Hijo, a los que acaricié cuando acaricié a Mi Hijo, a los que he mantenido en Mi Regazo cuando tuve en Mis brazos a Mi Hijo recién nacido.


A USTEDES LOS LLAMO HOY A NO DETENERSE, PORQUE LA INMINENCIA DE LOS HECHOS SE CIERNE SOBRE USTEDES. TODO PENDE DE UN HILO Y ÉSTE ESTÁ A PUNTO A ROMPERSE.


¡Pueblo, Pueblo Mío amadísimo de Mi Corazón Inmaculado, tomen Mi Corazón, es para ustedes!
AQUÍ ESTOY YO, Y ESTARÉ HASTA EL FINAL JUNTO A LA IGLESIA TRIUNFANTE.
AQUÍ ESTOY, LA MADRE PEREGRINA DE AMOR.
AQUÍ ESTOY YENDO Y TOCANDO DE CORAZÓN EN CORAZÓN PARA QUE SE CONVIERTAN.


Hijos: un espantoso mal viene muy pronto. Hay una bestia que está siendo alimentada constantemente por la maldad de muchos hombres, que se levanta y viene a embestir a Mis hijos. No teman, Yo estoy con ustedes, no teman. LA MISERICORDIA DE MI HIJO ES INFINITA Y NO HAY PECADOR QUE NO MEREZCA, SI SE ARREPIENTE DE CORAZÓN, - QUE NO MEREZCA SER PERDONADO.


Róbense el Cielo en este instante de Misericordia, arrepiéntanse con prontitud. Ustedes viven en este tiempo de Dios, no en el tiempo humano.


¡Es urgente, es urgente que se unan en oración!
¡Es urgente que se donen ustedes por toda la humanidad en una sola sintonía de amor en oración!
El sacrificio que les vengo a pedir, es la ORACIÓN CONSTANTE Y VERDADERA.
Es esa fidelidad del Pueblo de Dios a la Iglesia, en estos momentos apremiantes en donde el tiempo es de quien es su dueño: Dios.


Les bendigo, les amo. ¡Vengan, caminemos juntos tocando corazones! ¡Vengan Conmigo, con esta Madre Peregrina de AMOR!

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