domingo, 10 de julio de 2011

Estais viendo cómo el mundo entero está sufriendo.... Mensajes de Dios Padre a J.V.



Jun 23_11 Es un dolor grande para Mí el que Me teman cuando Yo Soy todo Amor.


Rosario vespertino
Temas:
  • Se os ha dicho que vosotros como instrumentos, sois vehículos de Nuestras grandezas. Esto meditadlo bien, Mis pequeños, dentro de vuestro corazón.
  • Estáis viendo cómo el mundo entero está sufriendo, son los primeros dolores de parto para el nacimiento de un Nuevo Mundo que os voy a dar.
  • Os puedo decir y porque os conozco a cada uno de vosotros, que vuestra espiritualidad, deja mucho qué desear.
  • Vosotros sois muy dados a juzgar por las apariencias externas, tanto de cuerpo, como de las vestimentas que traigáis o lo que poseéis y así juzgáis.
  • Cuando morís, estando siempre ante Mi Presencia, el paso es fácil y bello.
Mensaje de Dios Padre y Dios Espíritu Santo a J. V.
Primer Misterio, Habla Dios Espíritu Santo,
Sobre: Se os ha dicho que vosotros como instrumentos, sois vehículos de Nuestras grandezas. Esto meditadlo bien, Mis pequeños, dentro de vuestro corazón. Hijitos Míos, Yo, vuestro Dios Espíritu Santo, voy dando luces a hermanos vuestros, a algunos de vosotros también, para que estas luces vayan avisando a vuestros hermanos sobre los acontecimientos que se están dando y se vayan preparando.
Sabéis como el Padre os ama y Nosotros, como Trinidad Divina, también os amamos infinitamente. Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad, derramamos Amor en abundancia sobre la humanidad entera pero, este Amor que debiera fructificar en las almas, no fructifica en muchas de ellas. Porque no se le abona, al no compartirlo, no crece dentro de vosotros y así es como se desarrolla el Amor, cuando se da, cuando se comparte. Si vosotros no lo dais, este Amor, se mantiene pequeñito y aún hasta puede desaparecer dentro de vosotros, porque no estáis dando éste regalo tan grande que viene de Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad.
Se os ha dicho que vosotros como instrumentos, sois vehículos de Nuestras grandezas. Esto meditadlo bien, Mis pequeños, dentro de vuestro corazón.
Imaginad, Mis pequeños, que vosotros estáis recibiendo Bendiciones, Gracias, Dones, Virtudes, riquezas Divinas que entran en vosotros, vosotros las tenéis y las debéis dar a vuestros hermanos, porque vosotros, en cierta forma, os volvéis parte Nuestra y así lo queremos, para que cada uno de vosotros os deis cuenta del Amor que debe haber en vuestro corazón y cómo vuestra presencia debe transmitir ése Amor.
Cuando vosotros dais lo que Nosotros os estamos dando, así es como debiera caminar este mundo, cuidándoos los unos a los otros con las Bendiciones y regalos espirituales que recibís de Nosotros y que debéis dar cada uno de vosotros. Pero cuando detenéis vosotros ése paso de Nuestra Gracia, se detiene todo lo bello que debiera fructificar en el mundo. Por eso os decía que no en todos de vuestros hermanos fructifican las Gracias, las Bendiciones y el Amor, cerráis ése paso de la Gracia.
Es como si en una manguera vosotros dejáis que fluya el agua, regáis vuestras plantitas y éstas crecen. Así estáis vosotros, si abrís, las Gracias fluyen y vosotros podéis dar lo que Nosotros os estamos dando para que repartáis entre vuestros hermanos, pero si vosotros os cerráis a la salida de las Gracias que debéis dar, vosotros detenéis el paso de Gracias Celestiales hacia la Tierra.
¿Ahora entendéis, Mis pequeños, cómo es que no se está dando lo que se debiera dar sobre la Tierra?, porque no estáis en íntima sintonía con Nuestra Trinidad. Vosotros estáis haciendo lo que vosotros queréis para vosotros mismos, no estáis trabajando para el Cielo, no estáis abriendo ésa llave de Gracia que debéis dar a vuestros hermanos.
Vosotros, al ser instrumentos, y cuando sois buenos instrumentos, primeramente gozáis lo que estáis recibiendo y después gozáis cuando repartís y veis en vuestros hermanos el resultado de tantas Bendiciones que llegan a ellos, a través de vosotros, y ellos se alegran por haber recibido de Nosotros éstas Gracias.
El ser vehículo, Mis pequeños, es una Gracia muy especial y así lo hemos querido para que vosotros gocéis de éste paso de Gracia Nuestra hacia vuestros hermanos y hacia vosotros mismos.
Cuando meditáis esto, dentro de vuestro corazón ante Mi Presencia, Mis pequeños, comprenderéis este regalo tan grande y entonces comprenderéis lo que debéis hacer como misión aquí en la Tierra.
Llenaos primeramente de Nuestro Amor y de nuestras Bendiciones y luego repartid, todo eso que recibisteis, a vuestros hermanos.
Esa es la misión de cada uno de vosotros sobre la Tierra y es una misión bellísima, Mis pequeños, porque vosotros gozaréis y vuestros hermanos gozarán también al recibir lo que vosotros les deis.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Estáis viendo cómo el mundo entero está sufriendo, son los primeros dolores de parto para el nacimiento de un Nuevo Mundo que os voy a dar. Hijitos Míos, estáis viendo cómo el mundo entero está sufriendo, son los primeros dolores de parto para el nacimiento de un Nuevo Mundo que os voy a dar y, vosotros en cierta forma, seréis como ésas madres que están pariendo, que sufriréis, pero después gozaréis con el Nuevo Reino que vendrá. Y os digo que seréis como ésas madres, porque ayudaréis a parir éste Nuevo Mundo por vuestras oraciones, por vuestra donación, por ser otros Cristos en éstos momentos de la historia, por ser hijos obedientes, por ser ésos hijos que aprendieron la lección y que, gracias a ella, estáis dando lo mejor que podéis dar.
Sois ésas madres que gozaréis lo que Yo os voy a dar, sois intercesores ante Mi Gracia y ante Mi Amor, sois ésos hijos Míos, los verdaderos, “hijos Míos”, que Me reconocéis como Padre, porque estáis Conmigo, porque Me buscáis, porque conocéis las necesidades espirituales de vuestros hermanos e intercedéis por ellas, porque Me consentís dándoMe vuestros momentitos de Amor, vuestras delicadezas, vuestros agradecimientos, vuestros regalitos de niños pequeños, en resumen, sois ésos hijos buenos a los que el Padre no les puede negar nada, porque vosotros sois lo que debéis ser, los hijos de Mi Corazón.
Mis pequeños, seguid adelante y manteneos unidos en oración con vuestros hermanos, que son Mis hijos también alrededor del mundo. Vuestra oración de corazón está uniendo a toda la humanidad, y os había ya dicho anteriormente que cuando vuestras oraciones se unieran alrededor del mundo, es cuando se iba a dar la Luz en el mundo. Os estáis uniendo, Mis pequeños, manteneos así, ahora estáis en la obscuridad, pero poco a poco iréis viendo cómo vuestra oración, vuestra donación y todo hecho en Fe, empezará a fructificar en vuestro corazón. Sabe, porque Yo se los voy a permitir así, sabe que se están acercando ya ésos momentos bellos, pero que debéis pasar ésta purificación por una necesidad de limpieza de vuestras almas, tanto de vosotros como de vuestros hermanos, porque el regalo que os voy a dar, es inmenso y deberéis entrar a ése Nuevo Mundo que os voy a dar de la mejor forma. Vosotros os arregláis, os perfumáis, os peináis para estar de la mejor forma visibles ante vuestros hermanos cuando os invitan a una fiesta importante, esta va a ser la fiesta más importante de vuestra vida, los que ahora estáis viviendo sobre la Tierra el cambio, el cambio que Yo voy a permitir para que vosotros gocéis Mis Bendiciones y se elimine también el mal sobre la Tierra. Estáis viviendo momentos de cambio dramáticos y bellísimos a la vez.
Sois Mis hijos y vosotros sí comprendéis lo que os estoy diciendo, mientras que hay muchos hermanos vuestros que aún no puedo llamar Mis hijos, como os llamo a vosotros, que con vuestra oración, vosotros les ayudaréis a su salvación eterna y por ellos os pido que oréis incesantemente, para que Yo también los pueda llamar así, Mis hijos consentidos, como a vosotros. La tarea es difícil, porque hay tantos, tantos hermanos vuestros que están muy alejados de lo que deben ser en estos momentos. Atraedlos a Mi Corazón, traédMelos a todos, Mis pequeños, perseverad en la oración, pero sobre todo, en el ejemplo. Que éstos hermanos vuestros, que están alejados de Mí, vean en vosotros Mi Presencia y eso es lo que va a hacer que muchos de ellos os sigan y se dejen tocar por Mi Amor a través de vuestras palabras y de vuestras obras. Manteneos dando ejemplo en todo sentido, Mis pequeños, ejemplo de Mi Vida Divina en vosotros. Os amo, Mis pequeños, os amo, Mis hijos.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Os puedo decir y porque os conozco a cada uno de vosotros, que vuestra espiritualidad, deja mucho qué desear.
Hijitos Míos, Yo, como Padre vuestro que Soy, de toda la humanidad, de todo lo creado, visible e invisible, os puedo decir y porque os conozco a cada uno de vosotros, que vuestra espiritualidad, deja mucho qué desear. Cómo quisiera que realmente crecierais en una espiritualidad correcta.
Sí, Mis pequeños, y así os lo quiero acentuar, que sea una espiritualidad correcta y que no esté contaminada con todo aquello con lo que satanás ha contaminado alrededor del mundo. Os hace creer que lo que estáis haciendo es correcto, cuando en realidad, la espiritualidad que lleváis y vuestra forma de vida está muy contaminada y Yo os quiero llevar a la perfección y así os lo dijo Mi Hijo, que debéis tratar de ser perfectos, como Yo Soy Perfecto.
Mis pequeños, la oración, que es una comunicación directa Conmigo, siempre os va a llevar a la perfección, porque estaréis escuchando lo que Yo quiero de vosotros. Cada uno de vosotros sois diferentes, cada uno de vosotros tiene una historia diferente, habéis nacido en diferentes hogares y con una manera de pensar muy diferente de unos y otros, de vuestros padres, de vuestros parientes, de todos aquellos que os rodean durante vuestro crecimiento y que van afectando y ayudando también a vuestro desarrollo completo. Por eso cada uno de vosotros es diferente y sois diferentes ante Mis Ojos y ante vuestros hermanos, pero de cualquier manera, dentro de vuestra diferencia, debéis vosotros buscar la perfección espiritual, que eso es lo que os va a hacer iguales, porque estaréis buscando un solo bien que es el amor en cada uno de vosotros y ése amor nace de Mí, solamente, Mis pequeños.
Pero cuando vosotros vais creciendo y os vais haciendo de una manera de pensar, cada uno de vosotros fabrica en su mente y en su corazón, lo que quisierais ser, pero no necesariamente va con aquello que Yo quiero de cada uno de vosotros y ahí es donde Yo quiero que vosotros entendáis que debéis pasar más tiempo en oración y, esto es platicando Conmigo, para que Yo os guíe, para que Yo os dé las pautas a seguir en vuestra vida, en vuestra propia espiritualidad y la espiritualidad que debéis llevar con vuestros hermanos. Si vuestro interior tiende a la perfección, vuestros actos necesariamente también tenderán hacia la perfección y así es como el mundo se va perfeccionando. Pero si vosotros os entercáis en vuestra forma de ser y no queréis cambiar, entonces es cuando todo se echa a perder, porque vuestros actos ya no son perfectos, ya no buscan el bien de los demás. Estáis buscando solamente vuestro propio bien, y si vuestro bien está afectado por satanás, ya vuestros actos y vuestro trato con vuestros hermanos ya no van a tender hacia la perfección y así vuestro mundo se irá de picada hacia el mal y hacia la imperfección, así es como estáis viendo que se está dando ahora.
Si vuestros actos fueran perfectos no estaríais viendo lo que está sucediendo a vuestro alrededor. Cada país, cada estado, cada pueblo, cada familia, todos estáis afectados y estáis viendo cómo no estáis tendiendo al Amor y cómo no está estable vuestro mundo, porque cuando estáis viviendo en el Amor, todo se estabiliza, hay paz, hay armonía, hay alegría y no estáis viviendo eso, Mis pequeños, porque no hay perfección en vuestro interior, porque no hay oración, que es la comunicación Conmigo, no queréis aprender de Mí, vuestro Dios, no queréis tomar Mi Perfección para perfeccionaros.
Vosotros os habéis alejado de Mí y estáis haciendo vuestra propia vida, estáis afectados por satanás y queréis seguir afectados por él, no le estáis dando la espalda a él, Me estáis dando la espalda a Mí, vuestro Dios. Y por eso vuestro mundo todavía sufrirá, y vosotros con el mundo, porque no habéis querido entender que solamente Yo os puedo llevar a una perfección en donde viviréis en paz y viviréis Mi Amor eternamente.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Vosotros sois muy dados a juzgar por las apariencias externas, tanto de cuerpo, como de las vestimentas que traigáis o lo que poseéis y así juzgáis. Hijitos Míos, en general, vosotros sois muy dados a juzgar por las apariencias externas, tanto de cuerpo, como de las vestimentas que traigáis o lo que poseéis y así juzgáis y creéis que el que más tiene, el que más puede, el que más poder tiene dentro de la Tierra, son los mejores y son a los que les debéis hacer caso y seguir el ejemplo que os dan, y muy equivocados estáis, Mis pequeños, porque así es satanás. También aparenta, sí, nada más aparenta, lo que vosotros quisierais tener, porque deseosos estáis de poseer bienes, terrenos, poseer una belleza externa, ayudada con tantas y tantas cosas que tenéis para seguir aparentando que sois mejores o que sois los mejor vistos ante vuestros hermanos, que poseéis belleza, dinero, bienes mundanos, pero que vacíos estáis de vuestro interior.
Tantas veces os he dicho que vosotros vais a ser juzgados por lo que tenéis en vuestro interior, que son las obras de vuestra alma. Vuestro cuerpo actúa lo que en el alma se desarrolla. Si vosotros no tenéis bienes espirituales altos, fuertes, bellos, no saldrán ellos hacia el exterior y seguiréis aparentando con lo que tenéis dentro de lo humano para que vuestros defectos internos no se muestren o vuestros hermanos no les presten tanta atención, porque los estaréis deslumbrando solamente con vuestro exterior, cuando ciertamente, vuestro interior no vale.
Las almas que valen, vuestros hermanos que valen ante Mis Ojos principalmente, y que debieran valer también ante vuestros ojos, son almas sencillas, a veces, hasta escondidas, que no tienen tanta belleza externa, en cuanto a sus vestimentas o hacia la riqueza de su exterior y vosotros no las valoráis, porque no tienen eso que vosotros buscáis, un exterior bello en cuanto a lo que se ponen sobre su cuerpo, porque muchas almas buenas, son muy bellas, si vosotros las veis, porque la belleza principal del exterior, sale de vuestro interior.
Si vosotros estáis ante Mi Presencia, en buen estado, vuestra alma está en una posición de virtud alta, esto se va reflejar en vuestro exterior y se mostrará ésa belleza interna en vuestro exterior. Aunque vuestros detalles y rasgos externos de vuestra cara o de vuestro cuerpo, no sean lo que vosotros preferís como perfectos, de todas maneras, se verá ésa irradiación interna hacia el exterior y una belleza muy especial veréis que sale de aquellas almas, de aquellos hermanos vuestros que están en íntimo contacto Conmigo en su interior.
Con esto os quiero dar a entender, Mis pequeños, que estáis muy equivocados por el juzgar por las apariencias por los afeites, con las riquezas con las que adornáis vuestro cuerpo, el verdadero bien radica en vuestro interior y ese es el que debéis buscar y sabéis perfectamente cuando un alma es buena, pero la despreciáis, porque aún así seguís prefiriendo lo que aparenta y no lo que realmente es en la persona.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Cuando morís, estando siempre ante Mi Presencia, el paso es fácil y bello. Hijitos Míos, morir en Mí, no es morir, es nacer. Cuando morís, estando siempre ante Mi Presencia, el paso es fácil y bello, porque desde antes, al estar viviendo sobre la Tierra y estando ante Mi Presencia, sabéis que es un delgado velo el que os está separando de Mí y que la muerte, vuestra muerte humana, va a rasgar ése velo y es cuando Me mostraré ante vosotros tal cual Soy y veréis la belleza más grande que podáis imaginar, es más, ni podéis imaginar lo que Soy y que veréis en ésos momentos y vuestra alegría será tan grande, que quisieras nuevamente morir para verMe.
Sí, Mis pequeños, vosotros sois tan limitados, vuestras capacidades son tan limitadas que no podéis ni siquiera imaginarMe ni imaginar el mundo que se os va a abrir en esos momentos.
Estáis viviendo este mundo lleno de pobrezas espirituales, de maldad, de odios, rencores, pleitos, guerras. Atacas de unos contra otros y tantas y tantas cosas tan feas que vivís todos los días, aunque ciertamente, también recibís amor, porque no todo lo que hay en la tierra es maldad. Hay almas que también han abierto su ser, su vida hacia Mí y ellas producen Mi Amor y también amor recibís, pero Mi Presencia es inimaginable para vosotros y por eso, si estáis viviendo en Mí, durante vuestra vida, ya deseáis que se recorra ése velo que nos separa, para que Me sintáis, Me viváis plena y eternamente. Es el regalo inmenso, inconmensurable que Yo le doy a las almas que han procurado vivir en Mí y para Mí y para vuestros hermanos en consecuencia, porque si estáis llenos de Mí y de Mi Amor, al ser Mi Amor dinámico debéis darlo a los que están a vuestro alrededor y ellos gozan de Mí a través de vosotros.
Pero ¡Ay!, de aquellas almas en las que Yo no vivo continuamente para ellas, que no Me toman en cuenta, que no buscan que Yo sea lo primero en su vida. Desgraciadamente estas almas que no Me buscan, muchas de ellas Me temen y ya os he dicho que es un dolor grande para Mí el que Me teman cuando Yo Soy todo Amor.
Estas almas Me toman como a un verdugo, Me toman como alguien que las está siguiendo para castigarlas, porque Yo no vivo en su vida. En lugar de pensar que Yo estoy para ayudarles, para tomarlas de la mano, para perdonarles en todo momento y sobre todo, de comprenderlas porque un verdadero Padre, comprende la pequeñez y los defectos de los hijos, perdona y luego ayuda. ¿Entonces cómo podéis decir que Me teméis?, cuando Yo solamente os puedo dar un bien para que vosotros os desarrolléis plenamente en lo espiritual y con ello podáis tener una vida agradable sobre la Tierra. Pero estas almas que no viven para Mí ni están Conmigo, que no Me buscan, para ellas, sí el momento de la muerte es tremendo, porque no Me conocen, porque no Me han buscado y aquél que no conoce al Amigo, que no conoce al Hermano, se Le teme, porque no sabe cómo va a reaccionar. Si éstas almas Me conocieran, sabrían que de Mí solamente puede salir Amor, pero un Amor Puro y Santo, desconocido para ellas.
Ayudadles, Mis pequeños, a estas almas que temen estar ante Mí, que temen hasta el morir, que temen acercarse a Mí, porque sienten que al vivir en pecado, en maldad, sienten que en su corazón no Me merecen, porque no saben que Yo perdono todo y todas las almas tienen derecho a estar Conmigo. Ayudadles, Mis pequeños, cuando entréis en contacto con ellas, pedídMelo, porque ya os he preparado a vosotros para ayudarles, dadles ésa Gracia especial de parte Mía de acercarlas a Mí y que gocen de Mí a través de vosotros. Gozad, Mis pequeños, por la conversión de estos hermanos vuestros que necesitan de Mi Vida espiritual, que necesitan de esa vida Celestial. Ayudadles que vayan conociendo lo que va a ser la eternidad. Dadles esa vida que ya vosotros vivís, dadles ésa confianza de vivir en Mí, dadles Mi Amor, que ya vosotros mismos producís.
Os amo, Mis pequeños y así como Yo os amo, amadles a ellas.
Gracias, Mis pequeños.


No hay comentarios:

Publicar un comentario