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miércoles, 15 de junio de 2011

Mensaje de Dios Padre a Javier Viesca, México

Mayo 11_11 Aquellas almas que aprenden a decir “que se haga en mí Tú Voluntad”.



Rosario vespertino
Temas:
  • Cuando os falte de lo material, buscadMe, Mis pequeños, os daré lo que necesitáis y, además, os llevaré a que logréis alcanzar lo que necesitáis dentro de lo espiritual.
  • Todo lo Mío es vuestro, Mis pequeños, solamente que tenéis que aprender a pedírMelo.
  • Recapacitad, Mis pequeños y retomad vuestro camino, pero dejándoos acompañar de Mí, vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador.
  • Cuando todo vuestro ser esté saturado de Mi Amor, es cuando os daréis cuenta de que todo lo demás era superfluo.
  • No os imagináis, Mis pequeños, el gusto que Me dais, cuando Me salváis a un alma que estaba prácticamente condenada.
Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Cuando os falte de lo material, buscadMe, Mis pequeños, os daré lo que necesitáis y, además, os llevaré a que logréis alcanzar lo que necesitáis dentro de lo espiritual.
Hijitos Míos, cuando vosotros tenéis una necesidad imperante, hacéis hasta lo imposible para tratar de obtener lo que necesitáis, acudís a todos los medios posibles para poder obtener ése bien, material o espiritual.
Voy a hablar más del bien material, porque es el que se os está acabando en estos momentos. Hay mucha tensión entre vosotros y Yo ya os había profetizado que se os iba a ir quitando todo aquello de lo material, que tanto buscáis, para que encontrarais lo espiritual, que es lo que necesitáis cada uno de vosotros, y eso es lo que os va a traer la alegría, actual y futura y no lo material que tanto estáis persiguiendo.
Pero a lo que voy, Mis pequeños, con todo esto, es que Yo os dije que el primer Mandamiento es, “amarás a Dios sobre todas las cosas” y el segundo “amaréis a tu prójimo como a ti mismo”. Si vosotros os amáis verdaderamente a vosotros mismos y lucháis tanto por lo que necesitáis, cuando veis a alguno de vuestros hermanos en desgracia, ya sea material o espiritual, debierais hacer hasta lo imposible por ayudarle.
Eso es lo que os estoy pidiendo en este mandamiento. Que cuidéis a vuestros hermanos de la misma forma en que vosotros mismos os cuidáis y que hasta lucháis tanto por lo que necesitáis, éso es verdadero amor, Mis pequeños.
Porque vosotros lucháis por lo que necesitáis para dar a vuestros hijos, a vuestros parientes, a vuestros padres, a los que están bajo de vosotros y que necesitan de vuestra ayuda. Si fuerais verdaderos hermanos, como debéis ser, como Yo os lo pedí, estaríais también haciendo lo imposible porque vuestros hermanos tuvieran lo necesario para vivir bien. Pero, ciertamente, estos son tiempos de purificación, como ya os lo he dicho.
Tendréis lo necesario para que no os quedéis con hambre, pero ya no habrá para cosas superfluas a las que estáis acostumbrados, Mis pequeños. Os daré lo necesario para que no os falte, pero también sentiréis ésa falta, porque estáis acostumbrados a lo superfluo y esa falta os llevará a que vosotros meditéis el que debéis llegar a Mí nuevamente, que no es lo material lo que os va a dar la verdadera alegría, tanto en vuestro interior como dentro de vuestro hogar, sino el alcanzarMe a Mí, el probar de Mi Amor, el vivirlo y el transmitirlo y, a eso os estoy llevando a toda la humanidad, a que nuevamente volváis a Mí y el tiempo que estáis desperdiciando, en buscar con ahínco las cosas del mundo, ahora deberéis utilizarlo para buscar lo que es lo espiritual, que eso sí es lo que os va a dar la alegría eterna, empezando ya desde la Tierra.
Cuando encontréis ésa alegría y la compartáis con vuestros hermanos, entonces os estaréis dando cuenta de que viviréis ya como el pueblo escogido, como el pueblo hermanado, como el pueblo en que se cuidan los unos a los otros, porque debéis ser como verdaderos hermanos que sois.
Todo esto, que se verá como un aparente mal para todos vosotros, tarde o temprano Me lo agradeceréis, porque os llevará a una alegría suprema, que es vuestra hermandad y que es el acercarse a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios.
Gozaréis ésos momentos, Mis pequeños, porque lo material nunca os va a dar un gozo tan sublime y tan completo como lo da lo espiritual.
Cuando os falte de lo material, buscadMe, Mis pequeños, os daré lo que necesitáis y, además, os llevaré a que logréis alcanzar lo que necesitáis dentro de lo espiritual. No Me hagáis a un lado y menos Me reprochéis lo que esté sucediendo en vuestro hogar y a vuestro alrededor, porque vosotros atrajisteis ése mal a vosotros mismos cuando os apartasteis de Mis Leyes y de Mi Amor. Habéis hecho vuestras propias leyes, no habéis hecho caso de lo que Yo os pedía, que era para vuestra perfección. Sufriréis tanto como cuanto necesitéis, para que volváis nuevamente a el cumplimiento de Mi Amor y de Mis Leyes y Decretos que os he dado.
Si os arrepentís de corazón, volvéis a Mí, y empezáis una nueva vida en Mí, respetando lo que Yo os he dado, ahí terminará vuestra prueba, porque ya habréis logrado lo que Yo quería.
Vivid pues de acuerdo a como Yo os pido, Mis pequeños y lo antes posible, para que la prueba no sea fuerte ni larga, Mis pequeños. Acortad el tiempo y esto lo lograréis así, volviéndoos a Mí, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Todo lo Mío es vuestro, Mis pequeños, solamente que tenéis que aprender a pedírMelo.
Hijitos Míos, ciertamente vosotros veis tribulación a vuestro alrededor. La veis en los gobiernos de la Tierra, en Mi propia Iglesia, en vuestra familia, en vuestro trabajo, a todos los lugares a donde vais. Todos vuestros hermanos se quejan de algo y hay peores lugares, en donde la tribulación es más fuerte, pero habéis de saber, Mis pequeños, que toda esta tribulación que veis a vuestro alrededor, ha comenzado en vuestro corazón.
Sí, ciertamente vosotros mismos habéis creado esta tribulación porque, en vuestro corazón, se vive toda esta maldad, todo el error. Todo lo que veis a vuestro alrededor, en lo visible, lo tenéis vosotros, internamente, en lo invisible y sabéis que así es, Mis pequeños, porque os habéis apartado de Mí y así habéis perdido toda ésa espiritualidad que debe guiar vuestra vida.
Mi Hijo a eso vino a la Tierra, Él, como Maestro de Amor, os dejó Sus Enseñanzas, que son Mis Enseñanzas, os dejó Su Vida, que es la Mía, os dejó el gran regalo del Cielo que Yo Le pedí os dejara, para que pudierais vosotros ir gozando de los Bienes Celestiales y, ciertamente, sí, ejercitándoos para obtenerlos.
Vosotros mismos os debéis negar a vosotros mismos, para que no desperdiciéis lo espiritual que cada uno de vosotros debe tener y con lo que vosotros debéis luchar aquí en la Tierra, que es contra las fuerzas de satanás, para poder alcanzar de Mis Bienes.
Yo os voy observando y, hasta que no veo que realmente lucháis por lo Mío, aún a pesar de las caídas, de los dolores, de las preocupaciones, cuando ya veo que verdaderamente habéis luchado por lo que es Mío, os lo concedo. Mis regalos, Mis pequeños, son invaluables, tienen un valor infinito, porque vienen de Mí y, eso es lo que os concedo, Mis pequeños, cuando realmente buscáis lo que es Mío.
Lo que primero os separa de Mí, lo sabéis, es el pecado. Os he dicho tantas veces que Yo quiero derramar abundantemente Mis Bendiciones sobre cada uno de vosotros, pero la gran mayoría de vosotros no Me llamáis para obtenerlos, pero cuando veo que vosotros hacéis sacrificios, penitencias, mucha oración y que realmente Me estáis buscando, Yo Me dejo encontrar.
Muchos os habéis vuelto flojos, no queréis luchar por lo que os pertenece, lo queréis todo fácil y así no valoráis realmente lo que Yo os doy.
Con los bienes de la Tierra sucede lo mismo. Cuando se os da todo fácil, gratuitamente, no valoráis lo que se os da. En la mayoría de los casos, es un ser querido, ya sea el padre, la madre o alguien cercano a vosotros, el que trabaja arduamente por aquello que ve que necesitáis y luego os lo regala, pero como a vosotros no os costó trabajo el obtener ése bien, no lo apreciáis, como aquél hermano vuestro que ha luchado tanto por regalaros ése bien. Por eso os digo, Mis pequeños, que si queréis ganar Mi Reino, el Reino de los Cielos, también debéis luchar fuertemente contra todo aquello que no os permite fácilmente obtener de Mis Bienes y sobre todo, de mantenerlos en vuestro corazón.
Luchad pues, Mis pequeños, por lo que Yo os doy y lo que os puedo dar, porque son tantas, tantas Bendiciones, regalos, amores inimaginables, Bendiciones inmensas que Yo os puedo dar, pero que vosotros no Me pedís, ni tenéis la confianza de pedirlos. Todo lo Mío es vuestro, Mis pequeños, solamente que tenéis que aprender a pedírMelo.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Recapacitad, Mis pequeños y retomad vuestro camino, pero dejándoos acompañar de Mí, vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador.
Hijitos Míos, os he dicho que todo aquél que busca, encuentra. Ciertamente, Mis pequeños, quisiera, Yo, derramarMe completamente sobre cada uno de vosotros, para que tuvierais todo lo que vuestros Primeros Padres tenían en el Paraíso, lugar bellísimo, lugar de consentimiento, lugar de Mi Amor, pero lo perdieron por una tontería y todo eso tiene que ser renovado, Mis pequeños.
Ciertamente ésa tontería que fue el darMe la espalda, Le costó la Vida a Mi Hijo. Se dio por todos vosotros para poder abrir nuevamente las Puertas del Reino.
Vosotros estáis obligados, Mis pequeños, por ése Amor que os dejó Mi Hijo, a caminar por el camino del Bien que Él os mostró. Él caminó primeramente ése camino que Le pedí caminara, para que vosotros aprendierais a ganar nuevamente Mi Reino, ciertamente es un camino de dolor, porque el dolor terminará cuando termine éste mundo y después del Juicio Final, el dolor no volverá a darse.
Ahora es vuestro turno, Mis pequeños, de que empecéis vuestra santificación, que es vuestro amor pleno hacia Mí. Es el aceptar Mi Voluntad en vuestra vida, es el que os dejéis guiar por Mí, como Mi propio Hijo se dejó guiar por Mí y así os lo hizo ver, cuando Él queriendo hacer a un lado Su Cáliz, aceptó Su Misión y Mi Voluntad sobre Él, diciendo “que se haga Tú Voluntad, Padre y no la Mía”. Ojalá pronto aprendierais, Mis pequeños, a repetir ésta frase y la vivierais de corazón, porque entonces aseguraríais ya vuestra santificación, porque al entrar Yo plenamente en un alma, necesariamente se santifica, porque Yo no voy a entrar a un lugar donde está sucio, mal oliente, traicionero. Si Yo entro a un alma, es para impregnarla de Mi Santidad, por eso, aquellas almas que aprenden a decir “que se haga en mí Tú Voluntad”, ya están asegurando su santificación y su regreso al Reino de los Cielos.
Aprended pues, Mis pequeños, de lo que Mi Hijo os dejó y sobre todo, aprended a soltaros plenamente, en totalidad, pero con humildad y con amor, a Mi Voluntad y, entonces, empezaréis a vivir las delicias del Cielo aquí en la Tierra y repetiréis, como san Agustín dijo: “¡qué tarde te conocí!” Estáis desperdiciando, Mis pequeños, mucho, por estar viviendo para el mundo, para la Tierra, para satanás. Recapacitad, Mis pequeños y retomad vuestro camino, pero dejándoos acompañar de Mí, vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Cuando todo vuestro ser esté saturado de Mi Amor, es cuando os daréis cuenta de que todo lo demás era superfluo.
Hijitos Míos, ya os he dicho que vuestro retorno hacia Mí, debiera ser en el Amor, pero como veo que una gran cantidad de vosotros no estáis viviendo en el amor, por eso, las pruebas que se vienen, que serán fuertes, harán que regreséis a Mí, vuestro Dios, ciertamente, por temor a perder vuestras cosas materiales, por temor a perder vuestra vida, por temor a perder lo que vosotros tanto valoráis, que es todo lo tangible a vuestro alrededor y lo que poseéis.
Mis pequeños, debéis regresar a Mí en el amor, porque fuisteis creados en el Amor, pero si por temor empezáis a regresar a Mí, ciertamente os tomaré, pero Yo os llevaré hacia el Amor. Yo no puedo permitir tener ante Mí y Conmigo en el Reino de los Cielos, a un alma temerosa, las almas que lleguen a Mí, tienen que venir consientes de que deben de vivir en el amor.
Cuando las almas, todos vosotros, os deis cuenta de que, cuando os llenéis de Mí, cuando todo vuestro ser esté saturado de Mi Amor, es cuando os daréis cuenta de que todo lo demás era superfluo.
Ciertamente, las almas que Me buscan y por las que Me he dejado encontrar, permito que ellas ya vayan sintiendo Mi Presencia, para que tengan esta experiencia de vida espiritual, y, por ella es así, por como veis a vuestros hermanos que Me han encontrado, en ése momento tienen un cambio fuerte, en donde se dan cuenta de que no era en lo material por lo que debían vivir y luchar, sino en lo espiritual, que Yo tanto les pedía y, muchos, aún a pesar de tener bienes inmensos, lo dejan todo por seguirMe.
Veis a aquél muchacho rico que se le acercó a Mi Hijo, ciertamente tenía buenas intenciones, quería un cambio de vida, estaba buscando su perfección, pero cuando le dijo Mi Hijo que dejara todo y lo repartiera entre los pobres, es cuando realmente brotó, espontáneamente y desde lo más profundo de su corazón lo que realmente él era y lo que buscaba. Se fue abatido; las intenciones que mostró a Mi Hijo, no eran intenciones que vinieran desde lo más profundo de su corazón, eran intenciones superficiales, buenas, pero superficiales, no arraigadas en lo profundo de su corazón, porque cuando vio que tenía que dejar todo lo material, sufrió, sufrió profundamente, porque era rico y no quería verse en la pobreza, en la que Mi Hijo y Sus seguidores vivían.
Por eso, aún vosotros, Mis pequeños, a los que he permitido que tengáis suficiente de los bienes de la Tierra, debéis vivir como pobres, porque primeramente debéis saber que vuestros bienes no son vuestros, he permitido que los tengáis, para que los podáis compartir con vuestros hermanos, para que deis buen ejemplo, ante otros de vuestros hermanos, que vosotros sí compartís de lo que tenéis y, que Yo, siempre os voy a dar más.
Cuando compartáis de lo que teneis, pero con amor y no viendo un posible negocio Conmigo, de que Yo os voy a multiplicar lo vuestro, al treinta, al noventa o al cien por ciento de los bienes que vosotros deis a vuestros hermanos, si pensáis así, nunca tendréis de lo Mío. Dad con amor y también recibiréis, de Mí, con Amor.
Pero os repito, Mis pequeños, que debéis buscar primeramente los Bienes del Reino, de Mi Reino, de vuestro Hogar y que debéis luchar por ellos y, al vivir en ésa pobreza espiritual, aún teniendo abundantes bienes materiales, es cuando obtendréis Mis Bendiciones y ya no valoraréis lo que tanto valorabais de lo material, empezaréis realmente a valorar lo que son los Bienes del Cielo cuando Me encontréis.
PedidMe ésa Gracia, Mis pequeños, éste muchacho rico se entristeció y no quiso luchar por encontrar los Bienes que Mi Hijo le podía dar, simplemente se alejó triste, como dicen las Escrituras. Vosotros no os deis por vencidos, buscad los Bienes del Cielo y éstos llegarán a vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Sobre: No os imagináis, Mis pequeños, el gusto que Me dais, cuando Me salváis a un alma que estaba prácticamente condenada.
Hijitos Míos, aunque ya os he dicho que el tiempo ya está sobre vosotros, todavía podéis hacer mucho por vosotros mismos y por vuestros hermanos.
Os he dicho que hasta en el último segundo de vuestra vida, Yo os puedo salvar, si vosotros os arrepentís, pero esto también vale, Mis pequeños, por vuestra intercesión hacia vuestros hermanos. Podéis hacer mucho todavía por la salvación de aquellos que están prácticamente condenados. Vuestra intercesión vale muchísimo, Mis pequeños, y sobre todo, cuando la hacéis como os lo pedí: que orarais como si fuera para vosotros mismos.
Muchas, muchas almas, posiblemente se puedan perder, si vosotros no las asistís con vuestra oración, con vuestra donación, con el ofrecimiento de vuestra vida entera, ofreciéndoMe lo bueno que tenéis, que lográis y también vuestras penas, dolores, sacrificios, penitencias, todo lo que hagáis unidos a los méritos de Mi Hijo para salvar a éstas almas que tanto lo necesitan.
No os imagináis, Mis pequeños, el gusto que Me dais, cuando Me salváis a un alma que estaba prácticamente condenada.
PedidMe, Mis pequeños, que Yo os asista, que ore junto con vosotros, que os enseñe a orar, para que Me regaléis ésas almas tercas, pecaminosas y aún malvadas que no quieren venir a Mí. Ahora, éstas almas están ahogadas en el pecado, están saturadas de maldad y no se dan cuenta de lo que es Mi Gracia, de lo que es Mi Amor, pero cuando vosotros, por vuestra oración y vuestra donación, oráis por ellas y Yo las salvo por vosotros, por vuestra intercesión, es cuando Yo les doy la Gracia de entender en el estado en el que estaban y lo que ganaron y la renovación espiritual que lograrán, para poder entrar al Reino de los Cielos. Pero es vuestra oración y donación lo que produce este milagro de amor, Mis pequeños.
Os vuelvo a pedir y a repetir, no desperdiciéis vuestro tiempo, aunque ya estáis sobre el tiempo y al decir que estáis ya sobre el tiempo, es que las tinieblas ya cubrieron totalmente la Tierra y, es la maldad la que está a vuestro alrededor, no dejándoos a vosotros actuar libremente en el bien, sino que os ataca fuertemente, para que os apartéis del bien que podáis hacer y quizá hagáis un mal que él os propondrá que hagáis y que de esta forma os hará que vosotros os vayáis ahogando más en ésa maldad que ya cubre la Tierra.
Tenéis Mi Luz en vuestro interior, apoyaos en ella, para que podáis hacer el bien a vuestros hermanos. DadMe muchas almas, Mis pequeños y os lo agradeceré inmensamente y vuestros hermanos salvados, también.
Gracias, Mis pequeños.


jueves, 7 de abril de 2011

Dios Padre se manifiesta -

Mar 16_11 Sois la semilla del Bien que se ha de dar en estos tiempos nuevos.



Rosario vespertino.
Temas:
  • Con un momento de Mi Vida, tomándolo vosotros para vuestra vida, es suficiente para que un alma alcance su santificación.
  • Estos son tiempos en que pondréis las bases de este Nuevo Mundo que os he prometido.
  • Ellos, que se mantuvieron en lo secreto, serán conocidos, conoceréis su maldad y os dolerá mucho saber cómo fuisteis engañados.
  • El mal lo tenéis a vuestro alrededor y Yo os protejo, pero si Me dais la espalda, ya Mi Bien no os protege y quedáis completamente en manos de satanás.
  • En hacer Mi Voluntad, está el gozo de todas Mis creaturas, tanto celestiales como humanas.
Mensaje de Dios Padre a J. V.
Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Con un momento de Mi Vida, tomándolo vosotros para vuestra vida, es suficiente para que un alma alcance su santificación.
Hijitos Míos, este es el tiempo en el cual el dolor del mundo se unirá a Mi Dolor, Mis pequeños. Poco, muy poco se piensa ya en Mi Donación, en Mis Dolores, en Mi Vida sobre la Tierra. Poco se medita, sobre todo, en el Amor que Yo derramé por vuestra salvación. Pocos, muy pocos Me acompañan durante su vida a unirse a Mi Vida y tratar de entender todas las bellezas que Yo os dejé.
Mi Vida sobre la Tierra es de una riqueza inigualable, Mis pequeños, espiritualmente hablando. Os he dejado un modo de vida para que alcanzarais vuestra perfección. Os he dejado Mi Vida para que vosotros tomarais algún momento de Mi Vida y vosotros pudierais hacerlo vuestro y, así, alcanzarais vuestra santificación.
Sí, Mis pequeños, con un momento de Mi Vida, tomándolo vosotros para vuestra vida, es suficiente para que un alma alcance su santificación, porque es la vida de todo un Dios y todo lo Mío es perfecto, todo lo Mío es Divino y, así ha sido la vida de los santos que conocéis, tomaron un poquito de Mi Vida, la hicieron suya y eso bastó para que alcanzaran el título de “santos”.
Cuando vosotros Me tomáis como ejemplo para vuestra vida, eso os va purificando y os va engrandeciendo ante Mis Ojos, por consiguiente, también ante los ojos de vuestros hermanos, viendo en vosotros el cambio. Ya no sois como los demás, ya estáis perfeccionándoos en la Divinidad y eso se nota, Mis pequeños y con eso dais ejemplo a vuestros hermanos, de que un alma sí puede llegar a niveles superiores cuando pone de su parte para buscar la santidad y esto es, tomando Mi Ejemplo, tomando parte de Mi Vida para hacerla vida propia.
Por eso, os repito, estos son momentos en que os uniréis a Mi Vida y muchas almas alcanzarán su perfección, que es la santidad de vuestra vida. Son tiempos difíciles que la humanidad pasará, pero tiempos de purificación que tanto necesitáis, porque os habéis llenado de pecado y de maldad, os habéis apartado de Mis Leyes y de Mi Amor y todo esto, que permitiré, os hará recordar Mi Donación por vosotros. Os ayudaréis a vosotros mismos y a muchísimos de vuestros hermanos para alcanzar su salvación y les ayudareis también en su santificación.
Ciertamente, Yo Le pedía a Mi Padre que apartara de Mí ése Cáliz porque, como Hombre, Me dolía el sufrimiento que iba Yo a padecer pero, como Dios, lo aceptaba, porque con ello Yo sabía que os abriría las Puertas del Cielo, nuevamente, a la humanidad y, de todos los tiempos.
Cuando hay Amor Verdadero, Mis pequeños, ya no se ve uno a sí mismo, se da uno por el bien de los demás. Por eso, primeramente, Le dije a Mi Padre, “aparta de Mí éste Cáliz”, porque la naturaleza humana es débil, e inmediatamente acepté, en Mi Naturaleza Divina, la Voluntad de Mi Padre. Y con esto os estoy pidiendo, Mis pequeños, que no veáis ya vuestra naturaleza humana, en estos momentos, sino que os unáis a Mi Naturaleza Divina y aceptéis también la Voluntad de Mi Padre en vuestra vida, para que le podáis abrir, también, las puertas a tantas almas de hermanos vuestros que viven en pecado grave y que, posiblemente, pudieran condenarse, si no fuera por vuestra ayuda, con vuestra donación, con el amor que vais a poner, Mis pequeños, en vuestra misión de estos tiempos.
Estando Conmigo, Mis pequeños, en el dolor encontraréis la alegría. Os he dicho que Yo os acompañaré en la prueba que tendréis y, dentro de ése dolor que podáis tener, tendréis la alegría santa de saber que estáis haciendo un Bien inmenso a vuestros hermanos, porque así os lo haré sentir en vuestro corazón. Cuando estéis ya en la prueba, para que no sufráis humanamente, sino que gocéis Divinamente, junto Conmigo, así como Yo Me abracé a Mi Cruz, así vosotros os abrazaréis también a vuestra cruz, a vuestra misión, y la gozaréis, Mis pequeños. Será un momento breve que Me donaréis, ya que os uniréis Conmigo, para que luego gocéis Conmigo eternamente.
Gozad pues, Mis pequeños, por el Bien que haréis, en estos tiempos de prueba, a vuestros hermanos que necesitan de vuestra donación.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Estos son tiempos en que pondréis las bases de este Nuevo Mundo que os he prometido.
(Lenguas…) Hijitos Míos, (Lenguas…) Os he pedido que no elucubréis en los acontecimientos por venir, que serán muy diferentes a lo que humanamente pudierais pensar que sucedería. Humanamente pensáis lo que puede suceder, pero vosotros estáis llenos de error humano y Yo estoy lleno de Amor Divino.
Vosotros no pensáis en Amor antes de dolor, un padre busca siempre lo mejor para los hijos, trata de evitar el dolor hacia ellos o cualquier tipo de maldad que pudiera llegarles, porque los ama. Los padres, los buenos padres, se dan en totalidad por los hijos y tratan de buscar por su bienestar, a pesar de que ellos no vivan en el Amor.
Yo Soy el Padre Perfecto y lo que menos quiero en vosotros es el sufrimiento, pero también busco lo mejor para todo vuestro ser. Ciertamente, habéis fallado a Mis Leyes y cuando un padre, que ha impuesto leyes en su hogar, los hijos no las cumplen, se les impone un castigo, pero es un castigo que va a dar por resultado un bien, porque los buenos padres, como os dije, van a buscar lo mejor para los hijos y si han impuesto leyes dentro del hogar, es para educarlos lo mejor posible y es para que tengan una vida sin problemas, porque con las leyes que se imponen, buscan su mejor educación y sobre todo, que no vayan a tener problemas dentro de la sociedad, con sus hermanos, con los que tienen que vivir toda su vida.
Vosotros os habéis apartado de Mis Leyes y también se os impondrá un castigo para vuestro bien. Dentro del castigo, Mis pequeños, vosotros iréis madurando en el Amor, no será un castigo que solamente os moleste física o espiritualmente o ambos, sino será para vuestra perfección hacia el Amor, porque Mi Reino es de Amor. Mi Hijo os dio las bases del Amor y vosotros no estáis produciendo Amor y debéis producirlo.
Todo esto que sucederá a vuestro alrededor y en el mundo entero, os llevará a un crecimiento en el Amor, por eso os digo, que vosotros no debéis elucubrar, porque solamente veis lo material o veis por vuestro bien físico, humano, económico y Yo estoy viendo el Amor.
Os ayudaréis los unos a los otros y eso os llevará hacia el Amor, pero hacia un Amor profundo, hacia un Amor de donación. Todo esto que sucederá va a producir unas bases firmes, poderosas para el nuevo mundo que tendréis. Bases de Amor, que gozaréis con los Nuevos Cielos y las Nuevas Tierras que tendréis, serán cimientos fuertes de Amor, porque os daréis los unos a los otros, os ayudaréis los unos a los otros, porque ya no habrá fronteras.
El sufrimiento, como el que Mi Hijo tuvo, afianzó las bases de Su Revelación y los que Le seguís, tenéis una fuerte vida espiritual, por Su Donación, por Su Dolor, por Su Muerte, pero también por Su Resurrección.
Vosotros elucubráis humanamente, si elucubrarais espiritualmente, encontraríais la realidad de vuestra vida, porque vuestra vida debe ser más espiritual que humana.
Por eso os pido que entréis en vuestro interior y os dejéis mover por Mi Santo Espíritu que habita en vuestro interior. Aprended a escucharLe ya desde ahora. Aprended a vivir según Él os indique, porque Él os llevará a que pongáis ésos cimientos para el Nuevo Mundo que se dará. Un mundo de Amor, un mundo de fraternidad Divina, Celestial, entre vosotros.
Todos vosotros, desde que tenéis uso de razón, buscáis y se podría decir, fantaseáis por un futuro muy bello. Si se os pregunta qué quisierais tener en lo futuro, cada quien da su punto de vista, pero siempre buscando cosas muy bellas, y ahora este es el tiempo en que todas esas fantasías, que no son realmente fantasías, porque es la vida espiritual que os da Mi Santo Espíritu en vuestro interior, se dará. Esa vida espiritual que teníais en vuestro interior, como algo bello, utópico, se dará, Mis pequeños, porque todos deseáis siempre vivir en paz, en amor, en armonía fraterna. A nadie le gusta vivir en la maldad, en la guerra, en la injusticia, en el error, en la muerte, en la persecución.
Estos son tiempos en que pondréis las bases de este Nuevo Mundo que os he prometido.
Cuando tenéis un ideal y realmente lo seguís, lucháis por él hasta que lo conseguís y, eso implica trabajo, sufrimiento, dolor, pero también alegría, mucha alegría, cuando vais viendo que se van realizando vuestros deseos, que el final, que parecía inalcanzable, realmente se está logrando y eso os da mucha alegría, y os puedo decir, Mis pequeños, que lo que teníais en vuestro corazón desde pequeños, se dará, porque Me encontraréis a Mí, vuestro Dios, frente a vosotros y a vuestro alrededor. Todo cambiará para Bien, encontraréis ésa paz, ése amor que tanto anheláis y que todos tenéis en vuestro corazón.
Seguid adelante pues, Mis pequeños, poniendo todas las bases, todo el trabajo, todo vuestro ser para que se realice la meta que tenéis desde pequeños en vuestro corazón, que es lo que Yo he deseado para vosotros, un Nuevo Reino sobre la Tierra, Mi Reino entre vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Ellos, que se mantuvieron en lo secreto, serán conocidos, conoceréis su maldad y os dolerá mucho saber cómo fuisteis engañados.
(Lenguas…) Hijitos Míos, los poderes malignos de la Tierra, se han unido para atacar a Mi pueblo, para atacar a todos aquellos que buscan Mi Amor, que buscan el perdón, que buscan el arrepentimiento, que buscan una nueva vida en Mis Leyes y en Mi Amor. Se han confabulado para tratar de destruir Mi Obra, satanás, les guía, satanás les da fuerza, satanás los apoya, para ponerse en contra Mía.
He de dejarles actuar, pero no tendrán libertad en su actuación y satanás lo sabe, pero engaña a estos hermanos vuestros, que buscando un poder superior sobre vosotros, los que estáis Conmigo, se han dejado engañar. Pero pronto tendrán también su lección, una lección muy dolorosa que tendrán, porque Me dieron la espalda, porque se confabularon con satanás para tratar de destruir Mi Obra, que era también buena para ellos, pero que tontamente, prefirieron el mal, prefirieron oponerse a todo Mi Bien, porque siendo engañados por satanás, buscaron solamente los poderes del mundo, los bienes de la Tierra, que son irrisorios ante todos los Bienes con los que Yo voy a recompensar a las almas buenas, a las almas fieles, a las almas que buscan estar Conmigo.
Estas almas, junto con satanás, sufrirán eternamente su error, tendrán su castigo eterno. Se les dará la oportunidad del arrepentimiento, pero sé que no lo tomarán, porque satanás las ha engañado a tal grado, que de ninguna manera querrán tomar el Bien que Yo les ofrezco.
Orad, Mis pequeños, por aquellas almas que no se han satanizado completamente, como éstas, que tanto daño os están haciendo alrededor del mundo y que pueden todavía salvarse.
Conoceréis Mis pequeños, quiénes son los que tanto mal provocaron a la humanidad a lo largo del tiempo y en la actualidad. Ellos, que se mantuvieron en lo secreto, serán conocidos, conoceréis su maldad y os dolerá mucho saber cómo fuisteis engañados por estos hermanos vuestros que se vendieron a satanás.
Por eso tanto os he pedido, Mis pequeños, que os mantengáis en el Amor, porque a pesar de todo este error, a donde os llevaron éstos hermanos vuestros, no quiero que de vosotros salga odio hacia ellos, sino al contrario, que de vosotros salga amor hacia ellos, perdón, para que su dolor eterno no sea tan grave ni doloroso.
Alegraos, Mis pequeños, porque la prueba la podéis acortar con el amor que vosotros produzcáis y, ciertamente, os digo que los tiempos se acortarán para que vosotros ya pronto gocéis de lo que tanto os he prometido que se dará.
Me duele tanto ver a éstas almas sumergidas en el error y en la maldad, tratando de destruir Mi Amor sobre la Tierra, pero es la lucha entre el Bien y el mal, y éste será el tiempo de Mi victoria sobre el mal y vosotros gozaréis, junto Conmigo, esta victoria sobre las fuerzas de satanás.
Gozad ya pues, Mis pequeños, desde ahora, esta victoria sobre las fuerzas del mal, porque vosotros seréis parte también de ése Bien que se implantará sobre la Tierra. El Bien, que lleváis en vuestro corazón, siempre produce otro Bien y por eso os pido tanto que os llenéis de Amor en vuestro corazón y que en ningún momento dejéis que salga de vuestro corazón, ni de vuestra mente, algo negativo, como odios, rencores, todo aquello que pueda disminuir el Bien que debéis llevar siempre en vuestro corazón.
Desead el Bien a vuestros hermanos, aún a pesar del mal que estén provocando, sed como Mi Hijo, Jesucristo, en todo momento deseando el Bien a todos vuestros hermanos, aún a pesar del mal, que muchos de ellos Le causaban.
Este es tiempo del Amor, es el preámbulo del Amor, del Amor Divino sobre la Tierra y vosotros seréis los iniciadores. Sois la semilla del Bien que se ha de dar en estos tiempos nuevos, vosotros seréis la base que implantará el Bien sobre la Tierra.
Esta es una Gracia muy especial, que ha caído sobre vosotros, los que estáis viviendo en este tiempo de cambio. Se os recordará eternamente en el Reino de los Cielos por ser los iniciadores, los constructores, los cimientos del Amor Nuevo sobre la Tierra.
Gozad esto, Mis pequeños y agradecedMe que os haya escogido para estos tiempos de cambio y que se os dé éste título eterno de ser los constructores, las bases, los cimientos del Nuevo Reino sobre la Tierra.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: El mal lo tenéis a vuestro alrededor y Yo os protejo, pero si Me dais la espalda, ya Mi Bien no os protege y quedáis completamente en manos de satanás.
Hijitos Míos, una gran mayoría de vosotros estáis sintiendo que lo que estáis viviendo en estos momentos, es un ataque Mío contra vosotros, un ataque Divino contra la humanidad entera y esto no es así, Mis pequeños.
Os he dicho que porque os habéis apartado de Mis Leyes y de Mi Amor, merecéis una reprimenda, un castigo y que eso os llevará a que recapacitéis sobre la mala vida que estáis llevando.
Yo no os mando el castigo, ya os he explicado que, cuando estáis Conmigo, que habéis buscado Mi Reino, que habéis buscado Mis Leyes y Mi Amor, lo demás se os da por añadidura. Cuando buscáis lo correcto en vuestra vida, que es tenerMe a Mí en vuestro corazón, en vuestro pensamiento, cuando Yo Soy lo primero en vuestra vida, todo lo demás se os da por añadidura y es bueno. Yo os consiento, os doy lo que necesitáis, tanto en lo espiritual como en lo material.
Tenéis Mi protección de Padre, tenéis la protección de Mi Hijo, Jesucristo, tenéis la Guía, Sabia y Divina, de Mi Santo Espíritu. Tenéis la compañía y protección de Mi Hija, la Siempre Virgen María, de los ángeles y de los santos. Os merecéis todo esto, porque habéis preferido tenerMe a Mí primero en vuestra vida y Yo os consiento.
Ciertamente, en algún momento de vuestra vida tendréis, quizá, una caída, un ataque de satanás, que lo permito también, para que no os llenéis de soberbia y para que os afiancéis más a Mí, pero el mal llega a vosotros y os ataca más fuertemente cuando no estáis Conmigo, cuando Yo no Soy parte de vuestra vida, cuando no Me habéis puesto en primer lugar en vuestra vida. Cuando vuestra vida no está dejando amor hacia vuestros hermanos, cuando estáis buscando primeramente los bienes de la Tierra o los placeres mundanos antes que buscar lo Mío, que es un crecimiento espiritual. Cuando os apartáis de Mis Leyes, de Mi Amor y hacéis el mal a vuestros hermanos. Cuando Me dais la espalda y no queréis nada de lo Mío, vosotros mismos os apartáis de la protección que Yo os pongo, que Yo les doy a las almas, porque estáis en terrenos de satanás al vivir aquí en la Tierra. Si vosotros mismos despreciáis Mi Protección y Mi ayuda, os quedáis aislados, desprotegidos, de todo lo que Yo os puedo dar, para que satanás no os ataque y que os pueda herir mortalmente, en cuerpo y en alma. Y es por eso que veis que muchos hermanos vuestros están sufriendo gravemente, tanto en cuerpo como en alma, en lo físico, en lo material, pero más en lo espiritual, ellos mismos han escogido todo esto, porque se apartaron de Mí y, si no se acercan a Mí, si no se arrepienten de todo el mal que han producido y, sobre todo, de la traición hacia Mí, hacia vuestro Dios, el mal les seguirá atacando hasta destruirlos.
Quiero que comprendáis todo esto que ya os lo he hecho ver antes, Mis pequeños, que el mal no viene de Mí, el mal lo tenéis a vuestro alrededor y Yo os protejo, pero si Me dais la espalda, ya Mi Bien no os protege y quedáis completamente en manos de satanás y de sus ataques. Es satanás el que produce el mal en vuestra vida, no Soy Yo, os repito.
Si entendéis bien esto, Mis pequeños, dejad ya vuestra soberbia, vuestra tontería, vuestra negligencia y regresad a Mí, que Soy vuestro Dios, vuestro Padre, vuestro Creador. Yo solamente quiero el Bien para las almas, sois Mis instrumentos sobre la Tierra. Yo os di el don de la vida porque confié en vosotros para que vosotros produjerais un bien para el Cielo, actuando en la Tierra, pero si sois instrumentos malos, el mal os cubre y os destruye. Cuando sois instrumentos buenos, Mi Bien os protege y gozáis del bien que hacéis.
Vosotros mismos creáis vuestro futuro con vuestra actuación. Haced el bien y manteneos Conmigo y todo lo bueno se os dará por añadidura. Si obráis en el mal y Me dais la espalda y traicionáis Mi Amor, el mal os atacará y vuestra vida sobre la Tierra quedará nulificada, no daréis fruto, no seréis buenos instrumentos, el don de la vida que Yo os concedí para hacer el Bien, lo desperdiciaréis y, además, un castigo grande y posiblemente eterno, os ganaréis.
Actuad pues con Sabiduría Divina, pedídMela, Mis pequeños, los que estéis viviendo en el mal, para que con humildad entendáis todo esto que os estoy explicando y os apartéis del mal, a donde os ha llevado satanás, porque él solamente quiere vuestra destrucción. Os ha convencido de ser instrumentos del mal. Estáis desperdiciando la Gracia que Yo os he dado con el don de la vida y, sobre todo, para ser instrumentos de Bien y que Yo os pueda recompensar eternamente. Satanás quiere vuestra destrucción, entendedlo bien, Mis pequeños, antes de que sea demasiado tarde.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: En hacer Mi Voluntad, está el gozo de todas Mis creaturas, tanto celestiales como humanas.
Hijitos Míos, no elucubréis en Mis Misterios, respetad Mi Voluntad, Mis Misterios. Vosotros sois demasiados pequeños para entender lo que todo un Dios, vuestro Padre, Yo, vuestro Dios, quiero para vuestro futuro, para vuestro bien, para el mundo por venir.
Vosotros solamente debéis estar sumergidos en Mi Amor y así, como están los santos ángeles a Mi alrededor, sirviéndoMe día y noche, vosotros debéis estar en esa misma posición, como instrumentos Míos que sois. En vuestra misión en la Tierra, debéis estar atentos a Mi Voluntad, a Mis deseos de Bien para vosotros y para vuestros hermanos.
Todos vosotros debierais estar atentos día y noche a lo que Yo quiero, para vosotros y para vuestros hermanos.
Si vosotros le preguntarais a alguno de Mis ángeles, qué es lo que más gozan, os diría que es el servirMe, el adorarMe, el buscar hacer Mi Voluntad. Y es que en hacer Mi Voluntad, está el gozo de todas Mis creaturas, tanto celestiales como humanas.
El simple hecho de servirMe, ya es un gozo inmenso, porque vosotros recibís, como gratificación a ése servicio, Mi Gracia y Mis Bendiciones, Mi Amor que os cubre y eso os lleva a un éxtasis, del cual no os queréis salir.
Así viven las almas del Cielo, en un éxtasis bellísimo, Divino, porque han encontrado la finalidad de vuestra existencia que, como os repito, es hacer Mi Voluntad.
Uníos, Mis pequeños, a la vida angelical, para que ellos os lleven hacia ése servicio que os traerá tanto gusto. El servirMe os llena, os satisface espiritualmente y ése es el mayor gozo que puedan tener las almas, el sentirse plenas y eso lo lográis, Mis pequeños, cuando acatáis Mis Deseos, Mis Órdenes, Mi Voluntad. Yo consiento a las almas que están Conmigo y que buscan a toda costa cumplir con Mis deseos, cumplir con Mi Voluntad.
PedidMe pues, Mis pequeños, que Mi Santo Espíritu os ayude a cumplir plenamente Mi Voluntad y, de esta forma, podáis tener éstos éxtasis de Amor con que Yo os regalo cuando estáis plenamente Conmigo.
Gracias, Mis pequeños.


jueves, 17 de febrero de 2011

Mensajes de Dios Padre a J. V. - México

Ene 26_11 Estáis en el periodo de purificación mundial para prepararos para la 2a. Venida de Mi Hijo



Rosario vespertino
Temas:
  • Quiero ver acción de parte vuestra, porque vivís pasivos en vuestra vida espiritual.
  • Os pido pues, Mis pequeños, que os acerquéis más al Corazón de Mi Hijo, Le compartáis de vuestros dolores y rechazos.
  • Os digo, aquellos que por vuestras oraciones serán salvados, el cambio va a ser drástico y, os repito, benéfico, pero doloroso.
  • La maldad será borrada de la Tierra, junto con aquellos que no la quieran borrar de su corazón.
  • No levantaréis vuestra mano contra aquellos que os perseguirán y que hasta querrán quitaros la vida.

Mensaje de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V.
Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Quiero ver acción de parte vuestra, porque vivís pasivos en vuestra vida espiritual.
Hijitos Míos, estos son tiempos en que os debéis cuidar unos a los otros, porque satanás está tratando de destruir vuestras almas y vuestro mundo. Os digo todo esto, Mis pequeños, para que lo den a conocer a los cuatro vientos, a todos vuestros hermanos, al mundo entero.
Muchos de vuestros hermanos están muy distraídos en sus cosas, al grado que no se dan cuenta de lo que está sucediendo realmente a vuestro alrededor. Ciertamente están viendo los desastres alrededor del mundo, pero se les hace normal todo esto, cuando ya os he explicado que esto se va a ir agravando día a día, porque estáis en el periodo de purificación mundial para prepararos para la Segunda Venida de Mi Hijo.
Satanás está tratando de destruiros, porque no quiere que vosotros gocéis lo que él perdió. Conoce perfectamente vuestras debilidades y especialmente, la debilidad que tenéis de la carne, la impureza.
Estáis viendo ahora cómo se está dando éste pecado entre vosotros, muy gravemente. Ya no os respetáis los unos a los otros. Los bebés, la gran mayoría que están naciendo ahora, vienen de uniones pecaminosas, no consagradas por el Sacramento del Matrimonio. Os distraéis malamente con toda esta ola de pornografía y sexo que se está dando por todos lados y así, satanás está haciendo que la carne, vuestra carne, la que debiera estar dominada por el espíritu, esté liberada y de esta forma os pone en contra Mía. Esto lo podéis ver por todos lados, Mis pequeños y cómo, desde la juventud, están cayendo gravemente en este pecado que los aparta tanto de Mí.
En una familia os cuidáis como hermanos que sois y protegéis vuestro hogar de las maldades que puedan entrar a vuestro hogar, siempre y cuando viváis bajo Mis Principios y bajo el Amor que Yo os he pedido que viváis, pero ciertamente hay hogares, ya destruidos, en donde ya no se vive en virtud y, desgraciadamente, desde estos hogares, desde el seno familiar, ya destruido, se empieza a vivir la maldad que luego se buscará en las calles.
Os repito, Mis pequeños, satanás conoce vuestras flaquezas y os está llevando hacia ellas.
Ciertamente estos pecados, antes se vivían en pequeños grupos, porque siempre han existido, pero ahora podéis constatar que es mundial, éste y otros pecados que os están llevando a una separación de Mí.
Cuando os distraéis con esto y le dais al cuerpo lo que el cuerpo quiere, vuestra espiritualidad pierde fuerza, y eso es lo que quiere satanás, que os distraigáis con lo que el cuerpo os pide, para que no os podáis defender de sus ataques espirituales, por eso, ahora estáis viendo cómo las Iglesias se van quedando vacías, cómo no hay oración suficiente en la Tierra para poder vencer a satanás y a sus ataques.
La naturaleza caída os ataca, porque no hay suficiente oración y satanás os manipula para que os ataque. La destrucción familiar la tenéis, prácticamente, en todos lados, porque no hay oración, porque ya no vivís buscando la unión de vuestra familia. A los primeros ataques y cuando os enojáis, lo primero que queréis, es separación y esto no puede ser, Mis pequeños, si algo os interesa mucho, lucháis por ello, pero ahora os ha llevado satanás a no luchar por lo que queréis, porque ya no tenéis principios bien arraigados ni lucháis por vuestros ideales. Se os hace muy fácil destruir un Matrimonio, una familia, una amistad, una unión fraterna. Ya no queréis luchar, satanás os ha vencido y no os queréis dar cuenta y todo esto sucede porque no hay espiritualidad suficiente ya en vuestra vida, no hay oración, os repito. ¿Cómo os queréis defender de los ataques espirituales de satanás, si no os estáis alimentando espiritualmente?
Y este ataque espiritual lo podéis ver en todos los pueblos de la Tierra y aún dentro de la Iglesia. Satanás no está respetando nada, porque aún ya dentro de Mi Misma Iglesia, no se ora lo suficiente como para que se puedan defender de sus ataques.
Si seguís así, Mis pequeños, ya os imagináis vuestro futuro, que va a ser desastroso, porque le habéis dejado una libertad total a satanás, porque no os estáis defendiendo contra sus ataques. Ya está actuando libremente, os está venciendo, os está destrozando y, lo peor de todo, se está burlando de vosotros ante Mi Presencia. Ha puesto su pié encima de vosotros y así se presenta ante Mí, humillándoos ante Mi Presencia y no os queréis dar cuenta, se siente ya vencedor y, vosotros, bajo sus pies, vencidos.
¡Despertad ya, Mis pequeños! Si no tomáis la oración como defensa, os a va a aniquilar. Ved cómo muchos pueblos de la Tierra, están sufriendo ya por los desastres que él ha ocasionado. No le he permitido que os ataque con toda su furia, esto lo he hecho, para que vayáis entendiendo lo que está pasando y pongáis remedio a ello, a través de regresar a Mí y empezar con una oración profunda, con que lo podáis vencer.
Entended que os estoy protegiendo, porque Soy vuestro Padre, Soy vuestro Dios y Creador, no quiero que os destruya a vosotros ni a Mi Creación.
Pero por más que os trato de ayudar, vosotros cerráis vuestro corazón y tapáis vuestros oídos. No queréis saber de Mí, Soy vuestro Dios y os amo, pero vosotros tenéis que poner remedio a esto. Uníos, como os digo, como hermanos y así, en oración, unidos Conmigo, con el Cielo entero, podremos vencer a satanás.
Vosotros debéis trabajar por lo vuestro, Yo os ayudaré, pero quiero ver acción de parte vuestra, porque vivís pasivos en vuestra vida espiritual. Ciertamente, todos estos ataques y desastres los he permitido también para que despertéis y os deis cuenta de que tenéis una misión espiritual qué cumplir y que no venís a la Tierra sólo para el goce superfluo de vuestro cuerpo y de vuestras pasiones desordenadas.
Buscad Mi Amor, multiplicadlo en vuestros hermanos y, así venceréis a satanás.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Os pido pues, Mis pequeños, que os acerquéis más al Corazón de Mi Hijo, Le compartáis de vuestros dolores y rechazos.
Hijitos Míos, cuando os pido oración, os pido que la hagáis especialmente por aquellos que están más cerca de Mí y que tienen un trabajo más fuerte para servirMe sobre la Tierra y, con ello Me refiero principalmente a Mis sacerdotes y religiosas, que son los encargados de llevaros a la Vida Espiritual de Mi Hijo, Sus vivencias, Sus Enseñanzas, los Sacramentos, Mi Amor.
Os he dicho que ésta es una guerra espiritual, una guerra entre el Bien y el mal y que claramente lo veis ya también en vuestros hermanos. Vosotros mismos os dais cuenta de aquellos hermanos vuestros que viven en el Bien, que cada vez son menos y aquellos que viven en el mal y que éste número cada día aumenta más.
Aparentemente, el mal tiene ahora el camino abierto y seguro y así es como se van desviando muchos hermanos vuestros. En estos momentos la vida para aquellos que viven en el Bien, o tratan de vivir en el Bien, es difícil. Es problemática, atacada, no querida, porque para vivir en el Bien, tenéis que luchar contra muchos de vuestros hermanos que ya han escogido el camino del mal y os hacen creer que vosotros estáis mal, que estáis errados, que sois anticuados, que os tenéis que poner al día y, Yo, vuestro Dios, os puedo asegurar, Mis pequeños, los que estáis buscando luchar en el Bien, que estáis viviendo correctamente, que estáis viviendo como Mi Hijo os lo pidió y que os advirtió también, porque os dijo que aquellos que quisieran vivir como Él, siguiendo Sus Pasos, transmitiendo amor, ayudando a vuestros hermanos a encontrarMe, iban a sufrir, como Él sufrió y, lo podéis constatar, Mis pequeños, los que estáis luchando por vivir en el Bien y de acuerdo a los Mandamientos que Yo os pedí que cumplierais.
Ciertamente se os está haciendo difícil caminar por el mundo con sus obstáculos, porque ahora no solamente es satanás el que os los pone, sino vuestros mismos hermanos a vuestro alrededor, porque os ven que no sois como ellos, ellos ya están cubiertos de maldad y de pecado, de corrupción, de muerte espiritual y os ven a vosotros, viviendo en alegría santa, viviendo en las virtudes, transmitiendo amor. Ellos se sienten mal, porque reconocen su maldad y ven que vosotros no estáis en ésa maldad. Es así que se dará ésa persecución espiritual que se os ha anunciado, porque aquellos que estáis viviendo en el Bien, procurando al menos vivir en el Bien, seréis atacados por vuestros mismos hermanos que ya escogieron el camino del mal, porque se sienten acusados continuamente cuando os ven a vosotros viviendo de acuerdo a lo que Yo os pido. Se sienten señalados en sus pecados, en la maldad que provocan, en la muerte espiritual en la que se rodean. Pero tenéis que perseverar, Mis pequeños, porque Mi Hijo os dijo que debierais cargar también vuestra cruz, porque Él también fue atacado por el mismo pueblo, aquellos que por raza, eran sus hermanos.
Pero después de este ataque vendrá el triunfo y es cuando gozaréis inmensamente el haber perseverado, a pesar de estos ataques tan fuertes que tendréis. No necesariamente los ataques van a ser corporales, sino espirituales. A veces esos ataques duelen más cuando se os ataca en lo íntimo, porque sois atacados por vuestros hermanos, familiares, por aquella gente en la cual teníais puesta vuestra confianza y os traicionan. Estos ataques en vuestro corazón, son los ataques que también tuvo Mi Hijo y, así Le acompañaréis en Sus Dolores, en el Huerto de los Olivos, o durante Su trayecto en Su Pasión Dolorosa.
No toda la gente que lo rodeaba Le lanzaba piedras o Le escupía, el simple hecho de blasfemarLe o de rechazarLe, eso duele mucho más a veces, Mis pequeños, porque cuando confiáis en un ser querido y os da la espalda, sentís que perdéis el apoyo de su amor. Por eso os he dicho que ahora conoceréis otra faceta de los Dolores de Mi Hijo y, es Su Corazón, tan adolorido por el rechazo de aquellos a los que Él amaba o aquellos que decían amarLe, que Le seguían en Sus Predicaciones y que, hasta alivió de sus dolencias y enfermedades.
Os pido pues, Mis pequeños, que os acerquéis más al Corazón de Mi Hijo, Le compartáis de vuestros dolores y rechazos, que tenéis ahora vosotros, porque estáis buscando el bien y así aliviaréis Sus Dolores y Le daréis gran alegría.
Por vuestro amor, Mis pequeños, gracias y os Bendigo de Corazón.
Tercer Misterio,Habla Dios Padre,
Sobre: Os digo, aquellos que por vuestras oraciones serán salvados, el cambio va a ser drástico y, os repito, benéfico, pero doloroso.
Hijitos Míos, el cambio espiritual se tiene que dar a toda la Tierra. Ciertamente, para algunos, va a ser suave y ligero, porque el estar viviendo Conmigo y de acuerdo a lo que Yo os he pedido en Mis Leyes y en Mi Amor, el cambio no va a ser tan drástico como para aquellos que no están Conmigo y peor para aquellos que Me han atacado.
Aquellos que han buscado Mi Amor, de acuerdo a lo que tienen en su corazón, este cambio va a ser bello, porque es cuando viviréis lo que ya sentíais en vuestro corazón y que Mi Santo Espíritu os dejaba vivir y sentir.
Empezaréis a vivir manifestaciones Mías de Amor sobre la Tierra, por un lado y, por otro lado, se estará viviendo la maldad y el odio de satanás y así, es como se va a ir separando el trigo de la cizaña, o sea, la maldad y el amor. No es lo mismo vivir deseando un cambio hacia lo bello, porque lo lleváis en vuestro corazón, porque cuando oráis y os acercáis a Mí y estáis viviendo Mi Amor, en cierto grado, y mientras más os acercáis y Me buscáis, Yo Me dejo encontrar y Mi Amor va creciendo entre vosotros, por eso, cuando se empiece a dar el cambio, (Lenguas…), empezaréis a vivir el Amor Divino, el Amor Celestial y eso os va a ir sublimando y estaréis gozando, aún a pesar de los desastres que se vean alrededor de la Tierra, Mi Amor os estará protegiendo, porque lo estaréis viviendo, lo estaréis gozando. Mientras que aquellos que viven fuera de Mi Amor, que no lo buscan, que no les interesa, vuestras oraciones harán mella en ellos y tendrán un cambio para su salvación, para ellos ése cambio será drástico, porque no es lo mismo estar buscando los amoríos de la Tierra, amores equivocados, amores pecaminosos, amores carnales, que subir a niveles espirituales, en donde ya estáis Conmigo y habéis abierto vuestro corazón al verdadero Amor, que es el Mío.
Os repito, será un cambio drástico, pero benéfico, porque será cambiar de su carnalidad a la espiritualidad en su alma. Y vosotros, los que habéis sido ya enseñados, motivados, y que poco a poco se ha ido dando este cambio, ahora comprendéis lo que es la vida espiritual y la vida carnal. Los que estáis Conmigo, que habéis perseverado que Me habéis buscado, que habéis luchando contra el mundo, vuestro cambio ha sido lento, pero seguro.
Muchos de vosotros, si veis vuestro pasado, si veis vuestra vida anterior, de años para acá, cuando vivíais más en la carne y menos en lo espiritual, ahora que es al revés, que estáis viviendo más en lo espiritual y menos en la carne, podéis comprender Mis Palabras.
Tuvisteis tiempo y os di ése tiempo, para que vuestra transformación se fuera dando lenta, pero segura, y no ha sido dolorosa, sino ha sido de gozo, porque habéis crecido poco a poco y habéis afianzado vuestra Fe, vuestra Esperanza y vuestro amor en Mí, vuestro Dios, y ahora será más difícil que a vosotros os pueda vencer satanás, porque estáis ya bien cimentados en Mí.
En cambio, como os digo, aquellos que por vuestras oraciones serán salvados, el cambio va a ser drástico y, os repito, benéfico, pero doloroso.
Seguid pues, orando, Mis pequeños, por vuestros hermanos que viven en el mal, para que les ayudéis a este cambio, aunque sea doloroso. Os quiero explicar esto de doloroso, que es el pasar del pecado a la Virtud. Hay hermanos vuestros que viven tan enraizados en el mal que no comprenden, es más, ni buscan el cambio benéfico para su alma y perder todo, perder lo material, perder amoríos, perder riquezas, en ése momento para ellos será doloroso, pero ya que venga la transformación en el Amor, agradecerán la pérdida de lo material y se acercarán más a Mí y lo agradecerán. Y esto lo lograréis vosotros, Mis pequeños, por vuestra intercesión hacia ellos.
Os bendigo, Mis pequeños y os pido sigáis vosotros creciendo, aunque sea lentamente, pero seguros y bien cimentados en Mi Amor.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Sobre: La maldad será borrada de la Tierra, junto con aquellos que no la quieran borrar de su corazón.
(Lenguas…) Hijitos Míos, Yo, vuestro Hermano Jesucristo, estoy con vosotros. (Lenguas…) Vosotros sabéis, Mis pequeños, porque os lo he explicado, que fue el grupo de los fariseos y escribas, los que urdieron todo este plan para destruirMe, porque venía Yo a señalarlos, venía a castigarlos, venía a mostrarles su pecado y su maldad ante su propio pueblo, pero lejos de arrepentirse, su soberbia creció y con ello, su maldad hacia Mí, vuestro Dios, el Mesías, que venía a Su pueblo, el Hijo de Dios entre los hombres.
No supieron apreciar Mi Presencia entre ellos y esto, ¿por qué, Mis pequeños?, porque ya no había vida espiritual en su corazón, en sus pensamientos. Su carnalidad y su materialidad habían crecido a tal grado, que no había cabida de lo espiritual en ellos. Todo era dinero, pasión, desorden, vicio, su vida era un caos y, lo podéis constatar en las Escrituras, cómo se aprovechaban de su mismo pueblo, en lo económico, con las doncellas, con el robo descarado contra su mismo pueblo, amparados, según ellos con las Escrituras.
Ahora es el tiempo en que tendrán que reconocer la maldad que causaron, porque si hubieran aceptado Mi Presencia en la Tierra, como Mesías, Me hubieran apoyado. Si su corazón se hubiera humillado y hubieran aprovechado Mis Enseñanzas, ellos las estarían difundiendo con un gozo grande del Cielo, porque sería realmente ése pueblo escogido, pueblo de profetas, pueblo transmisor de Mis Verdades y de Mi Amor, pero negaron todo ello y trataron de destruir Mi Obra.
Este será el tiempo de su derrota, Me verán de frente, conocerán su pecado y su maldad.
No querrán verMe, porque saben que Soy el Hijo de Dios.
Momentos graves se acercan para aquellos que se han mantenido así, traicionándoMe, atacando lo Mío, atacando Mi Amor entre los pueblos y en el corazón de los hombres. Su maldad les traerá su castigo, si no se arrepienten a tiempo. Su maldad ha afectado a todos los pueblos de la Tierra y esto ya no puede seguir así, se han aliado a satanás y también él tendrá otro castigo frente a los hombres, nuevamente será humillado ante todos vosotros.
Tiempos duros estáis viviendo, pero tiempos bellos nacerán para todos aquellos que guardan en su corazón ésa Esperanza a Mi Promesa y la veréis, Mis pequeños, porque habéis orado para ello. La maldad será borrada de la Tierra, junto con aquellos que no la quieran borrar de su corazón. Son tiempos de cambio, tiempos benéficos y tiempos de dolor eterno para los traidores a Mi Palabra y a Mi Amor. No aceptaron las Leyes y Preceptos que se os dieron. Conocerán su error y sus equivocaciones, sus planes serán frustrados cuando sientan que ya vencieron junto con satanás.
Cuando sintáis que prácticamente todo está perdido, Mis pequeños, estad seguros que el cambio se acerca y vuestras lágrimas serán enjugadas y la sonrisa aparecerá nuevamente en vuestros labios, será el renacer de la humanidad, Mi triunfo sobre la maldad. Lo gozaréis vosotros, que luchasteis también por él, a través de vuestra oración y de vuestros actos. Os compartiré Mi Alegría, porque sois Mis hermanos y juntos gozaremos las bellezas de este nuevo amanecer.
Por eso os pido, no estéis tristes, os he dicho que vuestra liberación y vuestro triunfo se acerca, esperadlo con ansia y alegría, porque estaréis junto Conmigo, con vuestro Hermano, vuestro Salvador.
Os amo, Mis pequeños y tomadMe de la mano, son los últimos momentos ya, el gozo está cerca, no os fijéis en el dolor, apretaos a la cruz, como Yo Me apreté a la Mía, sabiendo que con esto venía vuestra liberación y vuestra cruz ya la estáis padeciendo, ofrecédMela y gozad ya Conmigo el triunfo que se acerca, que ya está con vosotros, porque vosotros estáis Conmigo.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Sobre: No levantaréis vuestra mano contra aquellos que os perseguirán y que hasta querrán quitaros la vida.
Hijitos Míos, os pido que os mantengáis siempre unidos a Mí, Yo he venido a la Tierra para salvaros y Mi Vida sobre la Tierra siempre estuvo unida en oración a vuestra vida y a vuestra misión.
Satanás, como os he explicado, se ha liberado porque vosotros ya no le detenéis por la oración que debiera salir de vuestro corazón, de vuestra vida en la virtud y en el amor. Al estar liberado Me atacará fuertemente en vosotros y en todo lo que es Mío, así como lo hicieran, en ése tiempo, en Mi Crucifixión. Con eso quisieron deshacerse de Mí y luego con  la persecución contra todos aquellos que seguían Mis Enseñanzas, pero no pudieron terminar con ellos.
En este tiempo tendréis algo similar, satanás seguirá atacando Mi Nombre, Mi Presencia en el mundo y en vuestros corazones. Tratará de eliminar hasta Mi Santo Nombre en todos los pueblos de la Tierra.
Tampoco querrá que se hable de Mi Madre, de Mi Padre ni que busquéis la vida espiritual, con la cual vosotros crecéis hacia Mí. Pero aunque fueron atacados todos aquellos que Me siguieron, que Me buscaban, que estaban convencidos de Mi Divinidad y de Mi Amor, y no pudieron terminar con Mi Presencia en ellos. En estos tiempos, aunque seáis atacados, tampoco se podrá eliminar Mi Presencia en el corazón de vosotros y de los que estéis Conmigo.
Yo estaré con vosotros en todo momento, os lo aseguro. Os aconsejaré, os guiaré, os ayudaré a perseverar. Palabras santas y sabias saldrán de vuestros labios contra aquellos que os ataquen. No levantaréis vuestra mano contra aquellos que os perseguirán y que hasta querrán quitaros la vida. Vuestra oración y vuestra donación serán vuestras armas grandes contra ellos, porque es el Amor el que hará el cambio mundial, como fue Mi Amor el que hizo el cambio en ése tiempo.
Mi Amor implantado en los corazones, nunca será vencido. El nuevo pueblo que surgirá, tendrá un gran Poder Divino, porque Yo estaré con ellos y lo que salga de ellos, será lo Mío. Seréis Mis instrumentos de este tiempo y así venceremos toda la maldad de satanás en todo el mundo.
Muchos más son aquellos que Me atacan y que no quieren estar Conmigo, pocos son los que aceptaron Mi llamado, pero al estar Conmigo, Mi Poder, Mi Omnipotencia vencerá la maldad de todos los demás.
Un gran cambio se acerca y será benéfico para los que estáis Conmigo y dolor para los que no han querido entender. Tuvieron su oportunidad y la desperdiciaron. Mucho dolor causaron durante su vida en el mundo, ahora el dolor será para ellos eternamente.
No os alegréis con esto, Mis pequeños, al contrario, orad por ellos para que su dolor no sea tan grande eternamente.
En todo momento quiero Caridad y Amor saliendo de vuestros corazones, no quiero odio ni deseos de maldad, quiero amor saliendo siempre de vuestros corazones.
Sois Mis hermanos, sois Mi Presencia en este tiempo. Derramad Mi Amor como si estuvierais viviendo en Mi tiempo.
Gracias, Mis pequeños.