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domingo, 9 de febrero de 2014

Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J.V. - Enero 21 del 2014 ¿Que es saber amar?

Ene 21_14 ¿Qué es saber amar?
Rosario vespertino
Temas:
  • Os he dicho que el tiempo se ha terminado. No queréis entender y espero y sigo esperando, para ver cuántas almas más se han de salvar.
  • ¿Cuántas almas más se tienen que perder porque no estáis actuando como Yo quisiera, Mis pequeños, los que estáis Conmigo y Me seguís?
  • PedidLe a Mi Santo Espíritu que os guíe por caminos, en los cuales, satanás no puede entrar, en caminos donde no puede destruir vuestra espiritualidad.
  • Mi Corazón, Mis pequeños, es refugio seguro en éstos tiempos contra las fuerzas de satanás.
  • La pequeñez a la cual todos vosotros debéis añorar y buscar, es la de las almas humildes, sencillas, pero satanás se ha encargado de que busquéis el ser poderosos en el mundo.


Mensaje de Dios Padre y La Santísima Virgen María a J. V.
Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os he dicho que el tiempo se ha terminado. No queréis entender y espero y sigo esperando, para ver cuántas almas más se han de salvar.
Hijitos Míos, Yo Soy un Dios Justo y le doy a cada quien lo que merecen sus actos. Mis pequeños, tenéis que daros cuenta de que vuestra principal función aquí en la Tierra, era precisamente la salvación de las almas. No vinisteis casualmente, vuestra estancia en la Tierra está dentro de Mi Voluntad y cada uno de vosotros está cumpliendo Mi Voluntad o, más bien podría decir y debo decir, que ojalá estuvierais cumpliendo Mi Voluntad y cumpliendo la misión que Yo os encomendé desde el Reino de los Cielos.
¡Cuánto tiempo habéis desperdiciado para cumplir lo que Yo os encomendé! Algunos, simplemente Me rechazáis en totalidad y no queréis saber de Mí. Otros no queréis aceptar lo que Yo os estoy dando alrededor del mundo, para preveniros de los acontecimientos de la Purificación que se tienen que dar, pero teméis a enfrentaros a ésta realidad y preferís negar todolo que Yo os estoy anunciando.
Debéis considerar algo muy importante, Mis pequeños, se os ha venido anunciando la Purificación, de muchos años para acá, para que os fuerais preparando porque, ciertamente, muchos de vosotros no queréis enfrentar lo que os he anunciado que vendrá. Me tomo Mi tiempo y espero, y espero con ansia el que vosotros entendáis que la forma en que estáis viviendo no es la correcta para un hijo de Dios, que sois cada uno de vosotros. La maldad que hay en vuestro corazón, día a día la aviváis.
Cada vez os apartáis más de la Verdad y de la perfección espiritual. Veis a vuestro alrededor, cómo todo decae, especialmente la vida de la Gracia, vuestra espiritualidad, vuestra hermandad. Os atacáis los unos a los otros, no estáis viviendo como se vive en el Cielo y, esto os lo enseñó Mi Hijo Jesucristo.
¿Hasta cuándo entenderéis, Mis pequeños, que ya estáis sobre el tiempo? Y, os he dicho que el tiempo se ha terminado. No queréis entender y espero y sigo esperando, para ver cuántas almas más se han de salvar.
La maldad os persigue, porque no quiere vuestra salvación y, ¿qué hacéis vosotros?, ¡nada! Os estáis dando real cuenta de lo que está sucediendo y vosotros no hacéis nada para luchar contra la maldad y manteneros vosotros y los vuestros, buscando la pureza y la santidad.
Soy un Dios Justo y cada quien tendrá su premio o su castigo. Entrad en vuestro corazón y conoceréis vuestra realidad, porque Yo os la mostraré y, cuando la sepáis, ¿qué haréis al respecto, Mis pequeños? ¿Realmente os arrepentiréis y enmendaréis el camino? u ¿os dará igual y no os importará lo que Yo os mostraré de vuestro interior y de lo que os ganaríais por vuestros actos pasados?
Sigo esperando vuestro cambio, pero ya no es mucho el tiempo que os queda, recordad que hace algunos años ya os había dicho que todo iba a ir de mal en peor, a menos de que hubiera un cambio radical en vuestra vida y todo se renovaría pero, vosotros, los que estáis Conmigo, os dais plena cuenta de que vuestros hermanos no hacen nada al respecto. Mi Gracia se está derramando, pero prácticamente nadie la toma.
El cambio ya lo estáis teniendo, Mis pequeños, pero, ciertamente, vendrán momentos de lágrimas y de dolor.
Vosotros podéis lograr el cambio. Os pregunto ¿Pondréis de vuestra parte, para que Yo detenga los castigos de la purificación? o no os importará lo que suceda y os seguiréis viendo a vosotros mismos pero, con ello, también veréis vuestro castigo.
¡Qué testarudos sois, Mis pequeños! Os busco, os vuelvo a buscar, os aviso de futuros acontecimientos y no os importa. Yo ya he hecho Mi parte, como Padre vuestro que Soy y con Mi Hijo Salvador de todo el género humano, pero vosotros, ¿qué habéis hecho?
Os envío la Luz de Mi Santo Espíritu para que os ilumine, para que entendáis la situación que estáis viviendo a nivel mundial, que recapacitéis y que os deis cuenta de que vuestra Purificación Mundial y Universal está pronta a desatarse. Esto solamente es el preámbulo.
Os pido recapacitéis, para que podáis detener acontecimientos muy fuertes que se recordarán por muchos años por venir.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: ¿Cuántas almas más se tienen que perder porque no estáis actuando como Yo quisiera, Mis pequeños, los que estáis Conmigo y Me seguís?
Hijitos Míos, Purificación significa eliminación de aquello que no está bien. Si pusiera de ejemplo alguna otra cosa de las que suceden en vuestro mundo y vierais que se están llevando a cabo situaciones negativas y malas y se os hablara de que, con una purificación, eliminaríais el mal que os está afectando a muchos, estaríais felices, es más, apoyaríais a que se diera ésa purificación, para que vivierais en paz, en armonía, todo cambiado, nuevamente.
Con esto, Mis pequeños, os quiero hacer una comparación de lo que tendréis, no solamente a nivel Mundial, sino Universal, aunque por ahora sólo veréis vuestra propia Purificación Mundial.
Mucho mal se debate a vuestro alrededor, no podéis vivir así, Mis pequeños. Esto provoca muchas repercusiones negativas, y os atemorizáis. Al Yo detener todo esto, con la Purificación que se tiene que venir, os empezaréis a dar cuenta plena de cómo os amo. Ciertamente, cuando nacisteis, ya había maldad en el mundo. Los cambios que se tienen que venir, serán para un bienestar en el cual vosotros os desarrollaréis espiritualmente a niveles muy altos, Mis pequeños. Cuando nacisteis, el mal ya estaba muy avanzado, no estáis viviendo y gozando de lo que Yo quisiera que gozarais.
Entended que lo que se tiene que dar, será para vuestro bien pero, no necesariamente se tienen que perder las almas y, para eso, estáis vosotros en éstos tiempos. Recordad que un alma donada a Mí, puede hacer grandes cosas por sus hermanos.
Sois pocos, os he dicho, pocos los que estáis Conmigo en estos tiempos, pero si entendéis vuestra posición espiritual y de que Yo Me estoy valiendo de cada uno de vosotros para la salvación de muchos de vuestros hermanos, vosotros deberéis mejoraros y no desperdiciar vuestro tiempo porque muchas almas dependen de vosotrospara ser salvadas.
Esto os lo digo muchas veces, Mis pequeños, os lo repito, porque hay muchísimas almas que necesitan ser salvadas, porque muchísimas más se están condenando. Ciertamente, muchos de vosotros estáis Conmigo, pero ¿en qué grado? No os estáis donado plenamente, estáis Conmigo, pero a la vez, alejados también de Mí. Me buscáis, pero también os distraéis con el Mundo.
PedidMe que os tome para que podáis servirMe plenamente como instrumentos de cambio que debéis ser. ¿Cuántas almas más se tienen que perder porque no estáis actuando como Yo quisiera, Mis pequeños, los que estáis Conmigo y Me seguís?
Con esto que os digo quiero que os deis cuenta de la realidad espiritual que se está viviendo en todos los pueblos de la Tierra y en el Universo entero.
Cada pueblo de la Tierra tiene diferente tipo de espiritualidad de acuerdo a su historia pasada. Cada pueblo actúa diferente ante los acontecimientos particulares que Yo permito se vayan dando, pero pocos son los que voltean a Mí, pocos son los que piden Mi ayuda y menos aún son aquellos que se arrepienten de su pasado de error y de pecado.
¿Qué esperáis pues, Mis pequeños para hacer un cambio radical en vuestra vida, aunque sea ya en éstos últimos momentos, antes de que llegue vuestro momento, en el que ya no podréis hacer nada por vuestra alma?
Aquél que vive mal, necesariamente terminará mal, pero Mi Gracia todavía les puede ayudar y vosotros, los que estáis Conmigo, no debéis ser jueces en ningún momento. Un alma, aún en su peor estado, puede alcanzar su salvación eterna, pero tienen que haber almas que oren por ellas.
Ese es el valor de la oración, Mis pequeños, que tanto os he pedido. Poneos vosotros mismos en el lugar de aquellos que viven alejados de Mí, en pecado y cometiendo muchas maldades.Muchas de ellas son almas desesperadas, que no sabe qué hacer, a dónde ir, cómo salvarse, qué camino tomar. Si estuvierais en su lugar, ¿qué haríais, Mis pequeños? Adelantaos, pues, y ayudadles, sin juzgar, ni preguntar, simplemente, pedid por las almas necesitadas que, alejadas de Mí, están y que necesitan su salvación eterna.
De estas almas, hay muchísimas, por eso, vuestra oración tiene que ser continua. Ayudadles pues en su salvación eterna, ellas están desesperadas, no saben a dónde ir ni a quién acudir, vosotros estáis conociendo su realidad, porque Yo os la he mostrado, ayudadles, ayudadles en su salvación eterna, eso es ser hermano, esa es la calidad espiritual que os vino a enseñar Mi Hijo Jesucristo, adelantaos a salvar a aquellas almas que no saben cómo pedir por su propia salvación.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: PedidLe a Mi Santo Espíritu que os guíe por caminos, en los cuales, satanás no puede entrar, en caminos donde no puede destruir vuestra espiritualidad.
Hijitos Míos, si vosotros vierais lo que es el alma y el estado en el que está, lloraríais, lloraríais de pena. Vuestra alma es un regalo muy grande que Yo os he dado y, al ser parte de Mí, necesariamente tiene que ser bellísima. Cuando vosotros no le cuidáis, se vuelve horrible.
Mis pequeños, ése regalo tan grande que Yo os doy, lo habéis desperdiciado. El alma tiene capacidades increíbles, bellísimas, altísimas. Vosotros no le habéis sacado todo el provecho que le debéis sacar a vuestra alma.
Al vivir en el mundo y para el mundo, limitáis las capacidades de vuestra alma, dejáis vivir solamente  a vuestro cuerpo y, vuestra alma, que es lo más bello y poderoso que tenéis, ni caso le hacéis, es más, vuestro cuerpo depende totalmente del estado de vuestra alma. Cuando vuestra alma se encuentra bien, se encuentra llena de Mí, vuestro cuerpo es diferente a cuando vuestra alma está llena de pecado y de maldad.
No habéis aprendido a cuidar vuestra alma, a llevarla hacia un estado altísimo de espiritualidad.
Aquellas almas que han estado junto a almas santas, se asombran de su belleza, de sus capacidades y dones espirituales, os asombráis de lo que ésas almas hacen, sin daros cuenta que vosotros mismos podríais hacer lo mismo o más. Ciertamente, necesitáis vivir bajo ciertos lineamientos, que es lo que Yo os he trazado a través de los Mandamientos y de la vida en la Gracia, que os enseñó Mi Hijo Jesucristo. Queréis mucho, pedís muchas cosas, pero vuestra alma no está capacitada para poder recibir lo que vosotros Me pedís, especialmente, por falta de humildad. Queréis capacidades muy altas, sin dar gran cosa de vuestra parte, pero, ya que solo queréis presumir ante vuestros hermanos.
Cuando estáis Conmigo, vuestra alma se llena de dones porque Yo os los regalo y porque veo que vuestra alma está preparada para recibirlos pero, al recibirlos, también, os volvéis servidores de vuestros hermanos, como Mi Hijo Jesucristo se dio por vosotros.
Un alma que está Conmigo, es un alma humilde, un alma servidora, un alma que sale en busca de la oveja perdida, lucha, persevera hasta que gana y le quita ésa presa a satanás.
Un alma que se ha desviado y que pide a satanás que le dé capacidades sobrenaturales, se vuelve un alma presumida, mala, avasalladora, pide que los demás le rindan culto y homenaje, no busca el bien de los demás ni el suyo propio. Esa es la gran diferencia de las almas que son del Cielo a las almas que son de satanás. Unas, las que están Conmigo, buscan el bien de sus hermanos, aún a pesar de un trabajo, a veces, exhaustivo para salvarles. Mientras, las otras, las almas servidoras de satanás, no les importa si están en situación de pecado y condenación, no ven por el bien de sus hermanos, viven en el pecado y en la maldad.
Mis pequeños, esto lo estáis viviendo ya en estos momentos a vuestro alrededor, ciertamente, así ha vivido la humanidad, pero ahora lo veis cómo se va acrecentando, como hace tiempo os dije que iba a suceder, que todo se iba a ir de peor a peor y, lo estáis viendo ya, Mis pequeños. Ahora son muy pocas las almas que Me buscan, mientras otras, muchas más, están viviendo para el mundo y su maldad.
BuscadMe pues, Mis pequeños, vosotros, los que estáis Conmigo, para que Yo os proteja de los ataques de satanás, que también se irán incrementando hacia aquellas almas que están Conmigo, porque satanás no quiere que ninguna alma se salve.
Los ataques, como os digo, serán cada vez más fuertes, ¿estáis preparados para ello? ¿Estáis abriendo vuestro corazón plenamente a Mi Gracia? ¿Os estáis protegiendo con Mi Amor, con virtudes excelsas y heroicas?
PedidLe a Mi Santo Espíritu que os guíe por caminos, en los cuales, satanás no puede entrar, en caminos donde no puede destruir vuestra espiritualidad. Esta Purificación es una renovación, pero va a ser muy fuerte, Mis pequeños, preparaos pues para la batalla espiritual que se está dando y que se incrementará. Pedid por aquellos que no os creen, que no buscan un cambio personal, que no desean vivir para Mí, para Mis Leyes y Mi Amor. Muchos de ellos se arrepentirán de no haberse preparado cuando vean los ataques tan fuertes que se les vendrán. Ayudadles, ayudadles, Mis pequeños, Yo estoy con vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio. Habla La Santísima Virgen María.
Sobre: Mi Corazón, Mis pequeños, es refugio seguro en éstos tiempos contra las fuerzas de satanás.
Hijitos Míos, Soy vuestra Madre Santísima, os traigo Mi Corazón. Mi Corazón, Mis pequeños, es refugio seguro en éstos tiempos contra las fuerzas de satanás.
Sabéis que son momentos difíciles para todos vosotros, momentos de prueba espiritual. Ciertamente, habéis tenido la Gracia de Nuestro Dios, todos vosotros, toda la humanidad, pero pocos son los que la han aceptado, pocos los que Lo buscan, pero estoy Yo aquí, Mis pequeños, para traer al rebaño de Mi Hijo, a todas las almas. Todos vosotros sois hijos de Nuestro Padre Dios y todos tenéis derecho a salvación pero, ciertamente, hay requisitos para la salvación eterna y, el primero, es el Amor, el primero y el más importante, porque Nuestro Padre y Nuestro Dios Es Amor.
Un alma que no ama, no puede estar junto a Nuestro Dios. Las almas que serán salvadas, serán aquellas que han aprendido a amar, pero ¿qué es saber amar? Saber amar tiene muchas facetas: es el olvido de uno mismo y primeramente es el darse en voluntad a Dios, Nuestro Creador, Él Se merece, primeramente, todo nuestro amor, Él es Nuestro Dios, Él Nos ha creado, a Él Nos debemos en totalidad. Nos debemos luego a toda la Creación.
Yo Soy vuestra Madre y Somos Familia, Nuestro Dios Nos ha dado un Hogar, que es el Universo entero. Ciertamente, por el pecado, estáis limitados y, en estos momentos, estáis detenidos en el Mundo, hasta que venga la transformación, por la Purificación, por la que pasaréis y, entonces, se os abrirán vuestras capacidades, para que volváis a tener derecho al Universo entero.
Dios, Nuestro Padre Creador, es todo Amor. ¿Cómo os podríais presentar vosotros ante Su Amor, si no habéis aprendido a amar a vuestros hermanos? El estar en la Tierra, el haber convivido con vuestros hermanos, os debe llevar a vivir el Amor Verdadero que os enseñó Mi Hijo.
Ciertamente, la prueba es fuerte, es difícil, porque debéis aprender a amar aún a pesar de lo adverso que es vuestro entorno, pero esa es una prueba grande, fuerte y verdadera porque, al vivir Mi Esposo el Espíritu Santo, en vuestro interior, Él os conoce perfectamente y, además de que os guía, también os va preparando para vuestro Juicio ante Nuestro Padre y Nuestro Dios. Podréis dar una cara externamente a vuestros hermanos y aparentar amor y respeto hacia ellos pero, internamente, podréis estar viviendo otra situación, quizá de repudio o deseando el mal a vuestros hermanos y ahí es donde Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor, os conoce perfectamente y, así, no escapáis de vuestro verdadero Juicio ante lo Ojos de Nuestro Dios.
Amar, verdaderamente, aún a pesar de que todo es adverso a vuestro alrededor, ciertamente, se podría decir que es una tarea titánica, difícil, más no imposible cuando contáis con la Gracia de Nuestro Dios. Por eso, pocas almas quedarán después de la Purificación porque son pocas las que han aprendido a amar y a darse por sus hermanos, aún a pesar de que no hayan recibido gran apoyo de amor de parte de ellas.
Las almas, de éste tiempo, pasarán una prueba más difícil que las de otros tiempos, por el ataque tan fuerte de satanás y porque se ha liberado su maldad muchísimo más que en otras épocas pasadas porque os habéis alejado de la oración, de la vida de la Gracia y de la vida en las Virtudes.
El poder de satanás actual, es grande, su potencia solamente puede ser aplastada por la Potencia Divina de Nuestro Dios en Su Santísima Trinidad y por la Fuerza Infinita que se Me ha concedido a Mí, vuestra Madre, para proteger a los verdaderos hijos de Dios en éstos tiempos.
Acercaos a Mí, Mis pequeños. Como os dije, Mi Corazón es refugio seguro para vuestra salvación. TraedMe almas, para que juntos se las llevemos a Nuestro Dios.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: La pequeñez a la cual todos vosotros debéis añorar y buscar, es la de las almas humildes, sencillas, pero satanás se ha encargado de que busquéis el ser poderosos en el mundo.
Hijitos Míos, os he mostrado, a lo largo de la historia, cómo Yo siempre prefiero a los pequeños. Busco la inocencia espiritual, busco la donación de las almas, busco el servicio de las almas que se Me dan y, siempre, con respeto y en una donación total.
Satanás sabe cómo Me molesta y cómo Me duele que se meta con Mis pequeños, ya sean los pequeños que apenas van naciendo, que están en el vientre de sus madres o los ya nacidos, que son pequeños e inocentes, o con aquellas almas que aunque sean de mediana edad o mayores, pero que tienen una plena confianza en Mí.
Ya os he hablado, Mis pequeños, de la inocencia espiritual que, aunque seáis grandes en años, podéis seguir siendo inocentes y pequeños y esto se logra con Mi Gracia y así voy preservando almas para Mí, para Mi servicio y para ejemplo de todos vosotros.
La pequeñez a la cual todos vosotros debéis añorar y buscar, es la de las almas humildes, sencillas, pero satanás se ha encargado de que busquéis el ser poderosos en el mundo. Ya no sois ésas almas que Me buscan, que Me tienen en todo momento, que platican Conmigo, que Me dan Mi lugar en todo lo que vosotros hacéis o queréis lograr.
Satanás ha engañado y corrompido a las almas para que Me olviden, que no piensen en Mí, que no Me busquen, que no se den cuenta de que dependen en totalidad de Mí. La soberbia os debilita, Mis pequeños, ésta es una gran realidad, mientras más os creéis fuertes ante vuestros hermanos, más insignificantes y débiles sois en realidad, porque Mi Gracia no está con vosotros.
Esto lo veis ya en todos niveles de vuestra existencia, a través de los medios de comunicación. Veis cómo se exalta al poderoso, aún al malo, que se llena de riquezas o poderío intelectual. Se os hace ver cómo las almas deben buscar la grandeza ante todo y no importa si los bienes son bien habidos o mal habidos. Al tener ése poderío, se les respeta, aunque sean almas malas que están aniquilando a otras.
¡Cuánto error estáis viviendo y, lo peor de todo, es que vosotros os lo creéis! Estáis viviendo en un ataque continuo a vuestro alrededor, en donde os arrebatáis, los unos a los otros, los bienes humanos para llenar vuestras arcas y, así, os podáis burlar de aquellos que no tienen ése poderío económico que vosotros tenéis, aunque haya sido mal habido.
Las leyes humanas se han vuelto injustas y hasta protegen a aquél que actúa en el mal. El que más tiene se vuelve amigo de aquél otro, que también tiene mucho, se respaldan y protegen y se siguen aprovechando de los débiles, se burlan del que no tiene y lo aplastan todavía más, hasta aniquilarlo.
Por eso busco a los pequeños, a los que no entran dentro de ésta realidad que estáis viviendo, busco a aquellos que al tener Mi Sabiduría, se dan cuenta que lo más valioso, es el contar Conmigo.
Yo Soy vuestro Dios y aquellos que Me buscan, son pequeños, sencillos, pero infinitamente más poderosos que aquellos que tienen mucho de lo del mundo. Ciertamente aquellos que tienen de lo del mundo, no tienen Sabiduría, no viven una realidad, viven el momento y no buscan su futuro eterno. ¿Cuánto tiempo les van a durar ésas riquezas mal habidas? Muchas veces, llenas de sangre, de injusticia y de maldad, ¿de qué les van a servir? Ciertamente, ellas mismas les impedirán entrar al Reino de los Cielos, serán una carga tremenda al momento de su Juicio Personal, se hundirán junto con ésas riquezas, como así les llaman, en el fuego eterno. Mientras, las almas que están Conmigo, al haber aprendido a olvidarse de las cosas del mundo, volarán hacia Mí.
¡Cuánto error hay en el mundo!, pero porque el Mundo no ha querido tomar todas las riquezas que se derramaron en Sabiduría Divina de parte Mía y de Mi Hijo. El Mundo ha desperdiciado éstas riquezas Divinas y erróneamente buscó lo humano, ése lastre que no les permite subir hacia lo verdadero, hacia lo espiritual.
Muchas almas sucumben y se condenan por estar buscando la falsedad a donde os ha llevado satanás. Ven el brillo del oro y de la plata y no saben ver lo fulgurante de Mi Gracia, de Mi Divinidad.
DadMe las gracias, Mis pequeños, los que estáis Conmigo, porque vine a vosotros, os rescaté, estáis Conmigo y tenéis derecho a un gozo eterno. DadMe las gracias, porque en ningún momento Me aparté de vosotros y, aunque caíais, Yo os levantaba. Ciertamente, poníais de vuestra parte y regresabais a Mí, pero ya erais Míos y os seguía protegiendo y guiando hacia la Sabiduría Divina.
DadMe las gracias, Mis pequeños, porque debéis saber que sin Mí, no sois nada, que todo lo que tenéis, todo, absolutamente todo, proviene de Mí. Os he dado la vida, os  he dado el movimiento, os he dado la Gracia de servirMe y no Me habéis fallado, aunque a momentos caíais, pero tomasteis la mejor parte y Yo no Me puedo separar de aquellas almas que están Conmigo.
Vosotros tenéis derecho al Reino de los Cielos, aunque sois pequeños e inestables, que a momentos estáis Conmigo y a momentos Me abandonáis. Os habéis donado a Mí y Yo Me dono a vosotros. Ciertamente, vosotros ganaréis infinitamente más que lo que Yo gano con vosotros pero, aún así, os amo, amo vuestra pequeñez, pero una pequeñez con un valor infinito porque vosotros estáis Conmigo y Yo estoy con vosotros. Valéis por Mí, manteneos así, pequeñitos, totalmente vacíos de vosotros, vacíos del Mundo, pero llenos de Mí.
Gracias, Mis pequeños.


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viernes, 3 de diciembre de 2010

Mensajes de Dios Padre a J.V. - 10 Sep 2010




Sept 10_10 La Parábola de los Talentos, pero con otro enfoque.

Rosario vespertino
Temas:
  • Si vosotros buscáis, Yo Me haré presente, Me conoceréis y Me amaréis más, porque nadie puede amar a quien no conoce.
  • Os voy a hablar nuevamente sobre la Parábola de los Talentos, pero con otro enfoque.
  • Miles y millones de almas podrán morir en segundos y deben estar ellas salvadas por vuestra intercesión.
  • No estáis solos, no estáis abandonados, tenéis la protección del Cielo en estos momentos fuertes de tribulación.
  • Estáis en plena lucha y que en ningún momento debe haber soberbia de vuestra parte, porque de ahí se tomaría fácilmente satanás para venceros.
Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Si vosotros buscáis, Yo Me haré presente, Me conoceréis y Me amaréis más, porque nadie puede amar a quien no conoce.Hijitos Míos, cuando erais pequeños o jóvenes, cuando todo el mundo se os abría para investigarlo, cuando ya teníais capacidades para moveros de un lado a otro en lo individual, vosotros buscabais lo que os interesaba. Investigabais, ibais de un lado a otro porque era un interés grande que teníais, queríais cumplirlo y conocer más de ello. Poníais todo vuestro empeño en lograr, hasta en lo más insignificante la situación de vuestra vida, lo que significaba, lo que queríais encontrar. Buscabais por todos lados, preguntabais, comprabais libros, os instruíais para conocer más sobre el tema que necesitabais conocer, porque os interesaba mucho y así es la juventud. Tenéis mucha necesidad de abriros paso en el mundo, pero lo hacéis en forma natural, porque al no conocer lo que se os va dando a lo largo de la vida, lo queréis conocer todo de golpe.
A lo que Me quiero centrar, Mis pequeños, es que ésa euforia por conocer más dentro de vuestros intereses particulares, ahora debierais pasarlo hacia lo Mío, crecer más en el conocimiento de Mi Palabra, buscar más sobre la Sabiduría que Yo os he dado, buscar más en vuestro interior cómo ser mejores y alcanzar la perfección. Buscar en todos los libros que tenéis, pero sobre todo en las Sagradas Escrituras, la forma en que vosotros os debéis perfeccionar.
La perfección os va a llevar a la santidad, a donde os he pedido que lleguéis, pero debéis buscarla y por eso os he puesto el ejemplo de la juventud, que gasta todas sus energías para encontrar lo que quiere conocer más profundamente. Vosotros, si realmente Me amáis, debéis poner todo vuestro empeño para lograr conocerMe y, si vosotros buscáis, Yo Me haré presente, Me conoceréis y Me amaréis más, porque nadie puede amar a quien no conoce, pero Yo quiero que deis vosotros el primer paso, que es ése deseo de búsqueda, que luchéis por encontrar más sobre Mí, más sobre Mi Hijo, más sobre la Luz del Santo Espíritu de Dios, más sobre Mi Hija, más sobre todo aquello que os llena en lo espiritual y así, después de que vosotros hayáis buscado y hayáis puesto tiempo en vuestra búsqueda y mucho interés, sobre todo, Yo Me haré presente.
Vosotros conoceréis Mi Presencia en el paso de vuestra vida y es cuando seréis fuertemente Bendecidos por Mi Gracia, porque Yo gratifico a las almas grandemente, cuando ellas Me están buscando, cuando ellas quieren estar Conmigo, cuando ellas quieren ser otro Cristo sobre la Tierra, cuando voluntariamente se quieran apartar del mal, cuando, por amor, quieran donarse a Mí y servirMe a Mí, vuestro Dios. Es el amor el que todo lo mueve, y  el que todo lo alcanza. Si vosotros amáis, estad seguros de que Mi Amor os alcanzará y os llenará, así es como gozaréis plenamente vuestra misión sobre la Tierra, os sentiréis acompañados por Mí, vuestro Dios y realizaréis día a día, vuestra misión que tengáis con un mejor desempeño, pero sobre todo, con un gran amor hacia Mí, de querer hacer todas las cosas que hacéis día a día con el mejor gusto para agradarMe, porque ciertamente, Yo, vuestro Dios, quien todo lo tiene, quien en Sí, no necesita nada, Me hacéis inmensamente feliz cuando Me ofrecéis vuestros detallitos de amor.
Así como el niño, vuestros hijos, que apenas empiezan a entrar a los primeros estudios, por ser pequeñitos, no saben hacer gran cosa, pero los guían sus maestras, os regalan cosas pequeñitas y os las dan con amor. Para ellos es una gran cosa, les tomó tiempo y todo ése tiempo lo pasaron pensando que ése iba a ser un regalo para vosotros, porque aman a sus padres y saben que lo que están haciendo les va a agradar, porque lo darán de todo corazón. Ciertamente, no están pensando toda ésta lógica ellos, simplemente, harán lo que tienen qué hacer por guía de sus maestros, y os darán lo que ellos hicieron y vosotros lo gozaréis.
Tenéis pues a Mi Hija, la siempre Virgen María, vuestra Maestra, Madre y Guía para cada uno de vosotros, dejad que Ella os guíe en éstos momentos de la humanidad. Dejaos mover por Ella y por Sus intenciones, que Sus intenciones son para llevaros al triunfo definitivo sobre la maldad, pero vosotros tenéis que hacer vuestra parte, que es vuestra donación a los deseos de Mi Hija. Dejad que Ella os lleve por ésos caminos de perfección, pero sobre todo, Ella sabe cómo agradarMe y os va a dar la oportunidad a vosotros de que, al atender a Su guía, Me vais a hacer feliz a Mí, vuestro Dios.
Os agradezco tanto, Mis pequeños, que seáis dóciles al Amor que se ha derramado en vuestro corazón y que todavía tengo que satisfacerlo. Dejaos, Mis pequeños, que Yo, vuestro Dios, tome ya el primer lugar en vuestra vida y que Me la dejéis mover, pero ahora, en Mi Divina Voluntad y no en vuestra voluntad, que falla tanto, porque es humana. Os quiero consentir, Mis pequeños, y os quiero dar una nueva vida, una vida Celestial, pero dejadMe actuar en vosotros, os lo pido.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Os voy a hablar nuevamente sobre la Parábola de los Talentos, pero con otro enfoque.Hijitos Míos, os voy a hablar nuevamente sobre la Parábola de los Talentos, pero con otro enfoque.
Cada uno de vosotros, tenéis, en lo humano, dones particulares, que ésos os sirven para que vosotros trabajéis y llevéis el sustento a vuestro hogar, ya sea que viváis solos o acompañados, pero os he dado a cada uno la forma para que podáis obtener el alimento para el cuerpo. Os he dado capacidades intelectuales, para que os sirváis de ellas, para que vosotros tengáis lo necesario del mundo y también para que ayudéis a vuestros hermanos y que eso os va a ayudar a crecer en Caridad hacia ellos, ayudándoles en lo económico, en lo espiritual o en lo intelectual.
Se os ha encomendado una misión en lo humano y la debéis llevar a cabo lo mejor posible. Cuando vosotros tenéis un trabajo, debéis hacerlo lo mejor posible, para complacer a vuestro jefe, porque él os va a pagar por vuestro trabajo. Si vosotros lo hacéis bien, estaréis vosotros felices con lo que hicisteis y también le daréis contento a vuestro jefe, porque eso le va a ayudar también a que él gane ése sustento que necesita, porque él se está apoyando en vosotros. 
Es muy importante lo que os voy a decir, Mis pequeños, porque a veces confundís una cosa con otra. Debéis llevar a cabo vuestro trabajo de la Tierra lo mejor posible, con honradez, con amor, dándoos perfectamente en lo que estáis haciendo, porque estáis vosotros cumpliendo con un deber en el mundo y, cuando vosotros hacéis vuestro trabajo lo mejor posible, sea lo que fuere, se os va a agradecer y hasta se os va a poner de ejemplo ante vuestros hermanos.
Cuando esto sucede, Mis pequeños, que sois el ejemplo ante pocos o ante muchos de vuestros hermanos alrededor de la Tierra, vosotros, por un lado estáis satisfechos con lo que hicisteis y el que os dio el trabajo también, éste reconocimiento público es bueno, siempre y cuando no caigáis en la soberbia. El hecho de que hagáis lo que tenéis qué hacer con beneplácito, os va a acarrear grandes cosas, os va a abrir caminos, os va a ayudar a vuestra vida de relación humana y profesional. Esto es una parte, y la parte importante viene ahora, Mis pequeños, cuando Mi Hijo os explica acerca de lo que se os dio, y los talentos, que eran uno, dos o tres. Los primeros, los que recibieron más, hicieron rendir ésos talentos. Al que se le dio tres, devolvió tres, al que se le dio dos, devolvió dos, al que se le dio uno, tuvo miedo y lo escondió, no quiso aprovechar ni siquiera ése talento para salir adelante en su vida.
Vosotros, al dar vuestro máximo en vuestra vida profesional o en lo que estéis haciendo y lo estáis haciendo bien, tuvisteis ése reconocimiento, digamos en lo poco, porque es en lo terreno pero, porque lo hicisteis bien y fuisteis acrisolados, Yo os voy a dar mucho en lo espiritual, una tarea grande que tendréis que hacer, ya directamente para Mí, para vuestro Dios y esto es muy grande y es muy bello y debéis entenderlo así, Mis pequeños, porque aquel que pone todo su empeño en lo humano, también lo pondrá en lo espiritual, cuando Yo se lo pida. No falló en lo humano, hizo todo lo posible por hacer su trabajo perfecto y también lo hará en lo espiritual, cuando Yo se lo pida.
Si le di tres en lo material, en lo humano, también le daré tres o más en lo espiritual, porque confío en ésa alma, sé que es un alma trabajadora, sé que es un alma que sabe hacer su trabajo lo mejor posible, que pone todo su empeño, que es un alma que sabe administrar lo que se le da y lo hace bien, que acepta los compromisos y los saca adelante.
Esas son las almas que Yo quiero, Mis pequeños, para Mi Nuevo Reino, almas confiables, almas seguras, almas en las cuales Yo puedo dejar obligaciones que sé que van a cumplir para el Bien de sus hermanos y para Gloria Mía.
Espero hayáis entendido lo que os he explicado, Mis pequeños, ya que ésa es la perfección que quiero de vosotros en todo sentido, en lo humano y en lo espiritual. Os he llamado para que Me sigáis, como Mi Hijo llamó a los discípulos y apóstoles, ahora os estoy llamando Yo, vuestro Dios y vuestro Padre, para que Me ayudéis en la perfección, en el amor de vuestro mundo. No todos vuestros hermanos entienden esto, no todos quieren la perfección, no todos quieren halagarMe, pero, por eso, confío en vosotros, porque Me seguís, porque estáis Conmigo, porque Me buscáis y así es como Yo, después de acrisolaros, Me puedo derramar grandemente en vosotros, porque sé que daréis el ciento por uno, el setenta, el cincuenta, pero daréis mucho, Mis pequeños.
Os Bendigo y recibid Mis Bendiciones para que sigáis adelante buscando vuestra perfección y que Me halaguéis con vuestra misión sobre la Tierra.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla La Santísima Virgen María,
Sobre: Miles y millones de almas podrán morir en segundos y deben estar ellas salvadas por vuestra intercesión.Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María y estoy con vosotros porque el Padre así Me lo ha pedido y éste es el Mi tiempo, de Mi Presencia, en la humanidad entera.
Os he dicho que aún de aquellos que no Me conocen, que no Me aman, no por eso Yo Me aparto de ellos. Yo os busco en todo momento, porque Mi Hijo así Me lo pidió en la Cruz.
Soy la Madre de todo el género humano y vengo, en estos momentos, a luchar más fuertemente contra la maldad de satanás, que se ha desatado, porque vosotros mismos no habéis hecho lo necesario para detenerlo.
Se os ha pedido tanto un cambio de corazón, vivir más en la oración, en la pureza de vida y no lo habéis hecho, Mis pequeños, y estáis viendo ahora las consecuencias de vuestra negligencia y de vuestro olvido a la Leyes y peticiones de Nuestro Padre Dios.
Pero estoy aquí, Mis pequeños, con vosotros y alrededor del mundo, estoy en el corazón de todos aquellos que Me aman, que Me invocan, que piden Mi ayuda. Yo no desoigo ninguna de vuestras peticiones y necesidades, pero también tiene que haber un cambio en el corazón del hombre, para que regrese al camino que os va a dignificar nuevamente como hijos de Dios.
Ved a vuestro alrededor y, aunque se os ha pedido no juzgar, ¿podríais vosotros, en muchos de vuestros hermanos, pensar que ellos son realmente hijos de Dios? Desgraciadamente el mal se ha posesionado de muchas almas y, un hijo de Dios, no puede vivir en la maldad, no puede dar ejemplo de que está en contra del Amor y de la Bondad de Nuestro Dios. Las almas que no buscan ésa forma de vida que Mi Hijo os enseñó, no pueden ser llamados hijos de Dios, porque un hijo de Dios tiene que transmitir lo que Mi Hijo transmitió, que es vida espiritual, ejemplo de Perfección, ejemplo de Amor, ejemplo de Virtud y éstos hermanos vuestros están muy lejos de todo ello, pero no por eso los debéis odiar o hacer a un lado de vuestra vida, porque Mi Hijo os lo dijo claramente, vengo por los enfermos, no por los sanos y, si vosotros vais a seguir el camino de Mi Hijo, debéis pues entonces, buscar por vuestros hermanos enfermos, debéis aliviarlos de su pecado, de su maldad y todo eso a través de la oración, de vuestra donación, como Mi Hijo lo hizo por vosotros. Él se donó, Él Evangelizó, sufrió por vosotros en múltiples formas, y todo para dejar ejemplo de Vida, de Amor, de Sabiduría Divina, para que vosotros los tomarais e hicierais la parte que a vosotros, en éste tiempo, os toca.
Es el momento de cambio, es el momento del triunfo de Mi Hijo sobre el mal, pero es el momento grande de la salvación de las almas y vosotros tenéis ésa tarea grande y Divina de salvar almas, de dárselas a Mi Hijo, como Mi Hijo se dio para salvar vuestra propia alma.
Estáis llenos de Bendiciones de Nuestro Dios, estáis llenos de Bendiciones de parte Mía, pero no veáis solamente por vuestra propia salvación y la de los vuestros, hay un mundo entero por salvar. Una gran cantidad de hermanos vuestros no están preparados para su salvación eterna y solamente, a través de vuestra oración y vuestra donación, siendo otros Cristos en estos momentos de la humanidad, muchas, muchas almas podrán salvarse.
Se os ha insistido, en estos últimos momentos, que hagáis esto por vuestros hermanos, porque el tiempo ya es inminente, es muy breve, Mis pequeños, por los grandes desastres que se llevarán a muchas almas de vuestros hermanos. Miles y millones de almas podrán morir en segundos y deben estar ellas salvadas por vuestra intercesión.
Mis pequeños, se os ha explicado ya mucho que la oración de corazón, y en unión en la Comunión de los Santos, puede hacer grandes milagros y es cuando ahora se necesita, Mis pequeños, que se logre el milagro a través de vuestra oración y sobre todo, del amor que pongáis en vuestra oración. Bien podríais estar vosotros en la situación en la que están muchísimos de vuestros hermanos y, por Gracia Divina, estáis con vuestro Dios en éstos momentos.
Por agradecimiento a Nuestro Dios y Creador, os pido, Mis pequeños, os unáis a Mis oraciones de Madre, y Madre que quiere la salvación de todo el género humano, porque así Me pidió Mi Hijo. Uníos Conmigo en todo momento, día y noche, pedid ésa Gracia, Mis pequeños, para la salvación de vuestros hermanos que necesitan ser salvados, que satanás los tiene encadenados en su maldad y solo el amor y la oración podrán desencadenarlos y salvarlos.
Os lo pido, Mis pequeños, estad Conmigo, con vuestra Madre y ayudadMe a salvar muchas almas para Mi Hijo, para que vaya creciendo el redil, para los nuevos tiempos, para la nueva vida, para el Amor en pleno. Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Sobre: No estáis solos, no estáis abandonados, tenéis la protección del Cielo en estos momentos fuertes de tribulación.(Lenguas...) Hijitos Míos, Soy Jesucristo, vuestro Salvador, Yo he abierto Mis Carnes por vosotros, he donado Mi Corazón, di hasta la última gota de Mi Sangre por vosotros, Me di por completo para que pudierais tener paso a la Gloria.
Mis pequeños, Me duele mucho el pecado del hombre, pero más, el abandono en el que Me tenéis.
Mientras estuve sobre la Tierra, cada segundo era para vosotros, para vuestra salvación, para vuestra vida, para la misión de cada uno de vosotros. Mi Oración no cesaba de día y noche, Mi donación era completa por vosotros, Mi Vida, desde antes de venir, ya estaba donada a Mi Padre por vosotros.
Os conozco perfectamente a cada uno de vosotros, a cada uno de vuestros hermanos en todos los tiempos. Ya estabais en Mi Pensamiento, ya estabais en Mi Corazón en todo momento. Sabiendo Yo las necesidades del hombre, vuestras imperfecciones, vuestra pequeñez, vuestro pecado, Me donaba en cada segundo de Mi Vida por vuestra salvación, pero sobre todo, para que regresarais a Mí, que rompierais ése vínculo maligno en el cual, vuestros Primeros Padres se introdujeron, al negar la Divina Voluntad de Mi Padre, en su vida.
Ellos se alejaron de Él, no quisieron obedecerle más, prefirieron otros caminos, creyéndose autosuficientes, y cometieron el gran error de romper ésa relación Divina y cayeron.
Vosotros estáis padeciendo ése error humano y debéis regresar a ésa unión Divina con Mi Padre y para eso fui enviado, Mis pequeños, para que aprendierais cómo hacerlo. Os he dejado Mis Enseñanzas, las tenéis al alcance de vuestra mano, pero solamente debéis poner vuestra voluntad en buscar y en hacer, lo que os he dejado, con amor y con mucho gusto, no obligados.
Debéis poner vuestro empeño en apartaros de todo aquello que rompe el vínculo Divino con vuestro Dios.
Yo he venido a ayudaros a que os acerquéis a Mi Padre, que es vuestro Padre, pero tenéis que poner todo vuestro empeño para apartar de vuestra vida todo aquello que daña ése acercamiento del hombre para con su Padre, que es vuestro Dios. No os podéis acercar a Él con vuestras vestiduras rotas y sucias, que así es como os deja el pecado.
Cuando ponéis de vuestra parte para luchar contra vuestro propio “yo”, que es vuestra propia maldad, negligencia, cobardía, flojera y tantos otros vicios y maldades que tenéis, a los cuales tenéis que eliminar de vuestra vida, cuando empezáis a hacerlo y Me pedís ayuda para que lo logréis, ahí estaré Yo, vuestro Hermano y vuestro Salvador.
Ciertamente no podéis solos en ésta tarea tan fuerte que es la de eliminar lo malo de vuestra vida, porque satanás continuamente os está acechando y quiere vuestra destrucción eterna. Cuando ve un alma que trata de buscar la Luz, seguirla y no dejarla, los ataques son más fuertes y, por eso es que debéis pedir la perseverancia, Virtud grande para aquellos que buscan la perfección.
No debéis claudicar en el camino, aún a pesar de los ataques de satanás, que se verán acentuados cuando tratéis de buscar ésa Luz que os asegurará vuestro futuro Divino y el de muchos de vuestros hermanos. Estáis llamados a la Divinidad en el Reino de los Cielos. No sois Divinos, estáis buscando la Divinidad que os santificará. Estáis Conmigo, tenéis Mi Vida, tenéis Mi Ejemplo, tenéis Mi Fuerza para vencer los ataques de satanás. No os apartéis de Mí, no os apartéis de Mi Madre, éstos son los momentos del triunfo de los Sagrados Corazones, de la Verdadera Vida que se va a dar sobre la Tierra. Es el Amor de Mi Madre que tanto ha intercedido por vosotros, que ha detenido Mi Mano Justiciera para que no caiga ya sobre vosotros. Ella ha detenido el tiempo de la Gran Prueba, agradecédselo, pero no puede pasar más. Es breve ya el tiempo en que Mi Mano Justiciera caerá sobre la Tierra, pero vosotros, los que estáis Conmigo, que ya habéis logrado vencer en vosotros la maldad satánica, seréis protegidos. Eso tenedlo por seguro, no se puede dejar de tomar en cuenta tanta lucha que hicisteis, en lo particular, para salir adelante y además para ayudar a tantos hermanos vuestros que están en el mal y que les ayudasteis con vuestra oración, con vuestra donación, sacrificios y penitencias, como Yo Mismo las llevé a cabo para ayudaros a vosotros en vuestra salvación. Yo os lo dije, el que quiera venir en pos de Mí, que tome su cruz y tendrá que padecer lo mismo que Yo, vuestro Maestro, padecí por vosotros.
Ahora estáis ayudando a vuestros hermanos y estaréis sufriendo lo mismo, ciertamente en menor grado de lo que Yo sufrí, pero también tendréis el gozo de regresar al Padre, a vuestro Padre, a vuestro Dios y Creador y ése será vuestro regalo y Me lo agradeceréis, Mis pequeños, porque tomasteis Mis enseñanzas y las hicisteis vuestras.
Venid pues y caminaremos juntos. No estáis solos, no estáis abandonados, tenéis la protección del Cielo en estos momentos fuertes de tribulación. Haced lo que tenéis qué hacer, como Yo lo hice por vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Estáis en plena lucha y que en ningún momento debe haber soberbia de vuestra parte, porque de ahí se tomaría fácilmente satanás para venceros. Hijitos Míos, estáis entrando en ésa etapa en que se van a ir juntado los Cielos con la Tierra y por eso debéis ser preparados para estos momentos, para que podáis estar seguros y conscientes de que estáis trabajando para Mí, vuestro Dios.
Recordad que satanás es un arcángel poderoso, muy por encima de vuestras capacidades, y su engaño es muy grande. Si él logró engañar a vuestros Primeros Padres, que estaban muy, muy preparados y cayeron, estaban Conmigo y cayeron, vosotros, ya dañados por el Pecado Original, si Yo permitiera que satanás utilizara su fuerza entera contra vosotros, os destrozaría y no lo puedo permitir.
Por eso, también, las fuerzas angelicales buenas, las que están Conmigo, os están protegiendo de ésas fuerzas angelicales malas que están en contra de Mi Obra.
Como os dije, tenéis que ser preparados para que podáis discernir éstos momentos que estáis padeciendo y que vais a padecer.
Las fuerzas angelicales del Bien os están defendiendo y están luchando para que el mal no se implante como se quiere implantar perfectamente sobre la Tierra.
Esto es a nivel angelical, ciertamente. Tenéis el apoyo total Mío, en Mi Santísima Trinidad, de Mi Hija, la Siempre Virgen María, del Señor San José, que os protege también en vuestro hogar, protege la Iglesia de Mi Hijo. Tenéis las almas ya santificantes que os dan fuerza con su oración, que os protegen con ella, que os cubren con su amor. Tenéis las almas purgantes, que están con vosotros, que conocen perfectamente el dolor que se vive en la Tierra, pero que también conocen cómo luchar para salir adelante. Son almas que están en transición, que se están purificando, que lucharon por su salvación, pero solamente hay que limpiarles defectos humanos, de los cuales no se pudieron deshacer, pero son almas ya salvadas y que conocen bien la tarea de la Tierra y vosotros, que sois las almas militantes, que estáis buscando el deseo de Mi Hijo de que Mi Amor se implante en la Tierra, estáis en plena lucha y que en ningún momento debe haber soberbia de vuestra parte, porque de ahí se tomaría fácilmente satanás para venceros.
Humildad, pequeñez y necesidad plena de Mí, vuestro Dios, así deberéis manteneros en todo momento mientras estéis sobre la Tierra. No sois nada sin Mí y no podréis lograr nada de bueno sin Mi asistencia y Mi Guía. Estando Conmigo, tenéis los Poderes del Cielo a vuestro favor, que son infinitamente más poderosos que los poderes del mal.
Si escogéis por el mal camino, os puedo decir desde ahora, que tenéis un porcentaje muy alto de vuestra muerte eterna, y digo un porcentaje muy alto, porque la oración de vuestros hermanos aún os puede salvar a pesar de vuestro error.
El amor hace milagros, Mis pequeños, el amor puede convertir aún a almas casi satanizadas. El amor os lleva a la perfección, que es ése logro del alma humana, alcanzar la perfección en su vida, para llegar santificados al Reino de los Cielos.
Mi Reino es vuestro, vuestro lugar os está esperando, estáis en la recta final, habéis llevado toda una vida de gozos y sufrimientos, no desperdiciéis ya el último momento de vuestra existencia, pero va a ser difícil, os lo he dicho, pero si estáis Conmigo, si os unís a Mi Santísima Trinidad, que éste es el tiempo de Mi Santísima Trinidad, venceréis y llegaréis a Mí, para que os consienta eternamente. No volteéis a ver a satanás y a sus obras, no dejéis que en el último momento de vuestra existencia, os pueda vencer y esto solamente lo lograréis, viviendo en la Gracia, que es ésa unión íntima de corazones.
Vuestro corazón con el Mío, bien unidos, nunca os vencerá satanás.
Gracias, Mis pequeños.