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martes, 19 de agosto de 2014

Una Hora Para Salvar Almas Condenadas al Infierno a Nivel Mundial


La hora de los condenados
Esta oración puede ser rezada solamente por personas que se encuentren en Gracia de Dios, únicas intercesoras válidas en la tierra, ante Dios Padre. Puede rezarse todos los días, pero solamente una vez por día. Les pedimos que la recen todos los días, den amor a sus hermanos acongojados y afligidos, ellos salvados del fuego del Infierno, se los agradecerán y  serán vuestros intercesores cuando alcancen la Gloria de Dios.       
Gracia de Dios significa, haber abandonado el pecado, rechazar al demonio con todas las fuerzas, estar bien confesados (sin tener pecados no confesados), además se requiere estar comulgando al menos una vez a la semana. Si estas condiciones no se cumplen la oración no tiene efecto alguno.


Oración
 Un Padre Nuestro....

Padre Santo, Yo (decir su nombre), en este instante (mirar el reloj) y por el lapso de una hora a partir de este momento, Te pido por la preciosísima Sangre derramada de Tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo unido al Santo Espíritu de Dios y con la intercesión de la Inmaculada Santísima Virgen María, de todos los ángeles y santos en el cielo, que todas las personas en pecado mortal en el mundo entero  que morirán durante esta hora, no se pierdan y no sean llevadas al Infierno eterno. Que el Arcángel San Miguel  aparte a los demonios que están ya rodeando esos cuerpos con vehemencia, que los arroje al infierno a donde pertenecen y de donde no debieron salir jamás. Que los encadene y los precipite en el abismo, para que nunca más puedan seducir a las almas de Dios, hechas a Su imagen y semejanza.
Padre Santo, seca ya Tus lágrimas de pena y  pon una de Tus Santas Manos sobre tu Santo Rostro, para que no veas tan andrajosas y putrefactas almas, pero extiende Tu otro Brazo Santo y con él entrega la orden para que sean conducidas al Purgatorio, y si fuese necesario a los lugares más  profundos de él y que allí se queden incluso hasta el  día del Juicio Final, en caso que así lo merecieren.

 Súplica:
Un Padre jamás le puede decir que no a un(a)  hijo(a) que lo ama con locura, ten a bien escucharme y  salva del Infierno eterno a aquellas almas que se van a condenar, recuerda que tienen algo de Ti y si las condenas, una parte también de Ti se condena. Seca Tus lágrimas Padre, seca Tus lágrimas. Amén

Un Gloria.