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viernes, 10 de julio de 2015

La Devoción de los Últimos Tiempos: Es la Devoción del Amor, del Sagrado Corazón de Jesús.

Tomado del Libro: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús 
Dictados de Jesús a Marga
MargaLaVerdaderaDevoción

03-07-2008
Jesús:
Apunta sobre la Devoción de los Últimos Tiempos: Es la Devoción del Amor, del Sagrado Corazón de Jesús.
En esta Devoción no cabe el odio. Y lo primero que tiene que hacer un alma es desprenderse de él para abrazarla. Por medio de María, por medio del Inmaculado Corazón de María. Que sea Ella la que triunfe primero verdaderamente en el alma.
Para eso, practicad mi Rosario todos los días, meditándolo y rezándolo con el corazón. Para los que se quieran dar más prisa o ser más avanzados, rezad las tres partes.
Consagraos enteramente a Ella. Vivid de Ella y para Ella. Todo lo vuestro en sus manos. Toda vuestra alma entregada y sencilla. Renunciando a los efectos del pecado, de la carne y del mundo en vosotros. Comprometiéndoos a vivir según el Evangelio. Y mi Reino podrá venir a vuestros corazones.
Primero, lo que quiero es un triunfo del Inmaculado Corazón de María en vosotros.
Renunciad a Satanás y a todas sus obras. Vivid en Gracia y para el amor. Buscando el bien de vuestros hermanos y cumpliendo santamente vuestras obligaciones de estado.
María os llevará a una comprensión profunda de la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús.
«Verdadera», porque no es en unas prácticas frías y externas en las que quiere basarse.
Porque no es en un cumplir, mientras con mi vida manifiesto lo contrario al espíritu del Evangelio.
No es hacer un pacto externo con Jesús, por el que me comprometo a unas prácticas con Él a cambio de la Salvación.
No está en llevar estampas del Sagrado Corazón en la cartera o en los marca-páginas de los libros, que enseño para que todos vean mi «gran devoción.»
No está en confesarme sin propósito de enmienda, para luego volver a caer, sin espíritu de lucha.
Ni tampoco en hacerme Novenas para conseguir un plan humano a vuestra medida.
Si tenéis mi imagen puesta y entronizada en vuestra casa, ¡que vuestra vida se corresponda con lo que habéis consagrado! Retiro mi vista de los que me honran sólo con palabras y actos externos, pero no lo hacen con su corazón, que está lejos de Mí.[1]
La vida de los que viven verdaderamente mi Devoción se hace eminentemente eucarística. No hay Devoción sin trato, y trato íntimo.
Un devoto verdadero de mi Corazón hace oración diaria, amplia, en la que Yo me comunico y me manifiesto a él. En la que él busca mi Voluntad, y la halla.Salgo al encuentro de quien me busca.[2]
Un devoto de mi Corazón vive internamente su consagración a Mí en espíritu y en verdad, con palabras y obras. Confía en la Providencia, vive alegre y confiado de mi mano. Renuncia al pecado y todas sus obras. Su vida es transparencia de mi Corazón, de mi Amor. Todas sus cosas las tengo en mi Mano, porque él, cada mañana, las deposita allí.
Para un devoto de mi Corazón, el centro de su vida es la Eucaristía. En Ella viene a fundirse conmigo, en un solo Corazón. Para que mis sentimientos sean sus sentimientos, mis deseos los suyos.
En Ella viene a depositar su ofrenda como víctima con la Víctima para la salvación del género humano, sus hermanos. Su ofrenda como víctima al Amor Misericordioso, como Teresita. Según su espiritualidad.
De la Eucaristía sacará las fuerzas para combatir en el mundo. De Ella la visión sobrenatural a los acontecimientos que le rodean.

14-07-2008
Jesús:
«Sucederá aquel día, que de la Casa de Jacob brotará una Fuente»,[3] repartiendo sus gracias a diestra y a siniestra. A raudales. Del lado derecho del Templo, brotará un Manantial. Del Altar de Dios,[4] una cascada de Fuentes Cristalinas. De donde irá a beber mi Pueblo, que muere de sed. A comer, pues muere de hambre. Después del embargo al que le tienen sometido, ávido bebe de Mí, que me derramo en mi Amor, a ambos lados del Santuario. Brota y rebrota para mis ovejas una Fuente que no tiene fin, de la que beberán, pero no quedarán saciadas. Beberán, para volver a beber y no acabar nunca de gustar mis Dulzuras para con mi pueblo.
El Corazón de Jesús hecho Eucaristía, es esa Fuente que brota del lado derecho del Templo. Del centro de mi Santuario. De la que beben las ovejas hasta saciarse, para volver a beber hasta saciarse, y así inagotable, por años sin término, eternidad de eternidades. Es una Fuente inagotable, hasta en la eternidad inagotable. Por años sin término inagotable.
La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús.
¿Por qué «verdadera»?
Porque la Devoción al Corazón de Jesús llega en su cumbre con la Manifestación de la Eucaristía.
Porque Yo, en la Eucaristía, quiero mostrarme a vosotros tal cual Soy.
Porque mi Amor, contenido en Ella, no se puede contener ya más, y viene a explotar en mis más pequeños, en todos los que me sepan recibir.
«Venid a Mí todos los que estáis cansados, que Yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de Mí, que soy manso y humilde de Corazón. Porque mi yugo es llevadero, y mi carga ligera.»[5]
Subido en mi púlpito, subido en la peana de mi propio Sacrificio, soy como un Predicador. ¿Qué predico? ¡Amor, Amor, Amor!
Venís a Mí, ¿y qué os digo? Soy como ese elocuente enamorado que no se queda sin palabras ante su amada, sino que le canta su Amor de una y mil formas. Tan variadas como criaturas haya. Tan variadas como sois variadas mis criaturas. ¡Amor, Amor, Amor! Os canto mi Amor.
Que no diga mi criatura que no me oye, que no oye este Cantar del Amor. Tan sólo aplique el oído. Venga y aplique el oído. Venga a Mí y escuche.
¿Quién creó la tierra y cuanto contiene? Yo.
¿Quién hizo hoy para ti esa forma caprichosa de mi nube, y las dispuso de tal modo bellas que lograran agradarte?[6]
Hasta el cáliz de la más pequeña flor que tú un día contemplas y mañana está marchita, la he creado Yo por tu Amor.
El Creador del Cielo y tierra está hoy aquí, en la Eucaristía y canta para ti un canto bello de Amor. Un canto eterno de Amor.
Jesús, te has vuelto Poeta.
Poeta del Amor, Amor eterno. El Verbo Encarnado, la Palabra hecha Carne, ¿no tendrá Palabras para ti? ¿Es que puede alguien decir que vino a mi Adoración Eucarística y no salió consolado, escuchado, curado de todas sus dolencias?¿Puede alguien ponerse verdaderamente enfrente de Mí, Eucaristía, y decir que no me oye?
¡Oh, pobres sordos, que tenéis oídos para oír y no los utilizáis! ¡Ciegos, que ojos para ver y los tenéis tapados! Esto es lo que os impide acercaros verdaderamente a Mí, os impide verme y os impide oírme: El pecado.
¡Oh, que no tengan miedo mis párrocos a predicar conversión! ¡Que no teman hablarles de la vida empecatada que llevan y de que deben abandonarla si quieren venir a Mí y encontrarme!
¿Cómo pretender estar conmigo, contra Mí? Así no, así no estáis conmigo. No hay predicación del Reino sin conversión. Hay que abandonar la vida de pecado.
No, Yo no rechazo al pecador, pero que se convierta y viva.[7] Que vaya, y no peque más. Si no, nunca podrá tener el efecto en sí de la vida de la Gracia. Que no crea entonces que encontrará la paz, el amor y la alegría. No.
Te tengo aquí,[8] hija mía, para derramar mi Corazón en ti. Te tengo aquí para invadir tu corazón.
¿Que qué has de hacer? Dejarte invadir. Porque mira, hija, que mi Corazón busca derramarse en mis criaturas, y no encuentro ninguna que me quiera recibir.
Las visiones no son porque te encuentro perfecta, pero sí piden tu perfección. Por eso, hija, sé tú ese pozo abierto, deseando llenarse, llenarse de Mí. Amén.
________________________
[1] Cfr. Is 29,13; Mt 15,8; Mc 7,6.
[2] Cfr. Sb 6,12.
[3] Cfr. Joel 3,18; Za 14,8.
[4] Cfr. Ez 47,1ss.
[5] Cfr. Mt 11,28-30.
[6] En el atardecer yo contemplaba así el cielo.
[7] Cfr. Ez 33,11.
[8] Me había retirado a un Centro de Espiritualidad para hacer Ejercicios Espirituales.

domingo, 21 de junio de 2015

En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, Viernes posterior al Domingo II después de Pentecostés, un Mensaje del Libro la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús.

Tomado del Libro: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús 
Dictados de Jesús a Marga
MargaLaVerdaderaDevoción

17-03-2007
Jesús:
¡Cómo me cuestan las almas![1] Cómo me cuestan las almas. Para que veas cómo cuesta cada uno de vosotros. Costáis mucho, costáis mucho.
Lo que más hace mover a las almas es el sacrificio ofrecido.
¿Me amas?
Sí, te amo.
Dime continuamente que me amas. Lo necesito. A cada alma que intentes ganar para Mí, dime: «Es por Ti, es por tu Amor» Cada llamada, cada esfuerzo: «Es por Ti, es porque te amo.» Son regalos para Mí que me ofrece mi amada. Como esos regalos que os hacéis cuando os amáis. Mi regalo son las almas. Si quieres regalarme algo que me gusta, regálame almas.
¡Oh, qué bonito, Jesús! Jesús: te amo.
¡Ven![2]
Hija, siente mis Latidos.[3] Siéntelos y permanece siempre aquí. Este es tu lugar. No quieras amar sin sufrir. El sufrimiento que Yo te doy es un regalo para ti. Ese es el regalo que Yo doy a mis esposas. Contempla a la gente que sufre unida a Mí, y verás a la gente que más ama, los corazones más dulces, los entendimientos más comprensivos. Así os parecéis más a Mí. Es el Camino que Yo escogí. No quieras amar sin sufrir.

19-04-2007
Jesús:
Querida hija de mi Corazón de Padre, Corazón de Dios: uníos, uníos. Mirad cómo Yo os he puesto para uniros, para que os améis unos a otros.
Mira, tu casa, sin tele, se asemeja al Paraíso, donde Yo descanso de todo el desamor de los hombres. Donde hay un remanso de paz y de alegría, de amor los unos por los otros. Merece la pena esta lucha contra Satanás. Que luches por desbancarla (la TV) de tu casa.
Aprended a mirar la realidad que os rodea. Además de vosotros, seres espirituales y materiales, os rodea la multitud de mis ángeles, seres espirituales y de las almas de los santos y de los penitentes,[4] que esperan vuestra ofrenda por ellos. Sobre todo aquí, en mi Tabernáculo y en mi Sacrificio Perpetuo.
En casa, tu Ángel vela tu sueño, acaricia tu rostro y enciende una luz en tu cabeza.[5] Te habla: «Marga… recuerda… uno solo es el Señor, al Señor sólo adorarás, sólo a Él darás culto».[6] Su Voz, apenas perceptible por el oído, podrás oírla en tu alma, si estás en sintonía con él, si haces silencio. Verás, sin televisión, cómo se llena tu casa de las Voces espirituales del Espíritu de Dios. Cómo te llaman a todas horas a la oración, al contacto con Él. Cómo todas las realidades se hacen hermosas. Así, comunícate con los Ángeles de la Guarda de tus hijos y de tu marido. Así, cuando alguien llame al teléfono o a la puerta, encontrará una Marga siempre dispuesta a ayudarle y a escucharle.
¡Oh, Jesús…¿por qué estás tan contento?
Porque tú me agradas, porque Yo estoy contento contigo. Tú me consuelas y reparas el no-amor de los hombres.
¡Oh, criaturas! ¡Venid! ¡Venid! ¡Venid a las Fuentes de Agua Viva! ¡Venid a gustar conmigo de mis Consuelos! ¡Yo estoy aquí! ¡En el Tabernáculo! ¡Venid! ¡Venid! ¡Oh, venid!
¡Id afuera a decirles a todos que vengan, que vengan a las Fuentes de Agua Viva, que vengan a la Fuente de la Vida! ¡Que beban! ¡Que sacien su sed! ¡Que beban gratis de las Fuentes de la Vida![7]
¡No estáis solos! ¡No estáis solos! ¡Yo me he quedado contigo, me he quedado con vosotros! Venid. Venid.
________________________
[1] Yo no hacía más que invitar a la gente a cosas, y sólo una cuarta parte de los que invitaba me decían que sí. Le decía a Jesús que costaba mucho hacer apostolado.
[2] Es como si lo estuviera deseando y me ha cogido para abrazarme.
[3] Jesús es un apasionado enamorado.
[4] Las almas del Purgatorio.
[5] Ilumina tu inteligencia.
[6] Cfr. Dt 6,4s.
[7] Cfr. Jn 7,37ss; Ez 47,1ss; Za 14,8; Ap 22,1.

“Sí, es cierto lo que ves como a ráfagas estos días: Guerra, guerra en España y confusión.”


Tomado del Libro: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús 
Dictados de Jesús a Marga
MargaLaVerdaderaDevoción

AÑO 2007
08-02-07
     (Leo a Santa María Magdalena de Pazzi y me identifico       con una experiencia suya. Dice que Dios es como un             jardín)
Jesús:
TE PLANTÉ EN MI CORAZÓN.[1] Por fuera eres débil, por dentro, tus raíces son muy profundas.[2] Te trasplanté a los hombres, alejada de Mí. Por los que te ofreciste. Creías morir.
Vuelve a mi Corazón, vuelve a mi Corazón.
Si mi Mano no viene y te toma, te saca y te trasplanta a tu lugar de origen, tú morirías en este erial.[3]
Hija, tú eres importante en mi Plan de Salvación. No te dé miedo. Yo sabía cómo eras, y así te escogí. Yo sé cómo eres, eras y serás, y así te escogí. No pienses en lo que me has fallado, piensa en todo lo que te queda por delante.

18-02-2007
Jesús:
¡Oh, hija, hija, hija! Tengo grandes anhelos puestos en la nación Española. Que sepas, hija, que eres una de las almas sobre las que recae su levantamiento. Está hundida. La están hundiendo. Mas ellos no saben que Yo, en lo secreto, me he procurado un pequeño pero potente ejército que, con mi Mano, les hará retroceder para que dejen de hostigarla. Y me ayudará a enviarles al abismo, a su sitio con el Adversario, al que quieren servir y sirven.
Mi Madre, con su Amor y con sus súplicas, se está procurando este Ejército. ¿No lo notáis? ¿No os vais conociendo? Personas iguales, como un calco, de aquí y de allí. Con el mismo deseo en sus almas. ¿Quién se lo ha puesto ahí?: La MADRE DE DIOS.
Mirad, las pequeñas diferencias entre unos y otros caerán, para uniros realmente en lo que os une, cuando se recrudezcan más los tiempos. Y unidos, haréis la fuerza.
Sí, es cierto lo que ves como a ráfagas estos días: Guerra, guerra en España y confusión. Confusión aquí y allí. Llanto, dolor, rechinar de dientes, temor, confusión. Las gentes huirán despavoridas sin saber a dónde ir.
Pero mírate a ti y a los tuyos, firmes, sin miedo, con amor. Acogedores de todos. Encauzadores de sus llantos y temores. Mira en esa montaña el refugio. Mira que sobre él no cae el temor. Mírale salvado del abismo, librado de perecer. Ese monte es mi Corazón. El Refugio es el Corazón de mi Madre. Venid a Mí a través de Ella y no tendréis nada que temer.

12-03-2007
Jesús:
Querida hija: me gusta que me dirijas durante el día movimientos de amor de tu corazón que tocan directamente el Mío y me hacen mirar al mundo con más compasión. Pero también me gusta que me creas tan importante y lo sea para ti, que me dediques largos ratos de diálogo en el momento mejor del día.Yo estoy deseando comunicarte mis Dulzuras para el mundo. Sin ti, no podré ser nada. Sin vuestra cooperación, no puedo llegar al mundo.
Jesús, veo los ejemplos de otros santos, y…
Es que Yo no quiero que seas «otros santos». Cada alma, para Mí, tiene un valor incalculable, infinito, y Yo encuentro mis Delicias creándolas distintas, para que me alaben y me den Gloria de infinitas formas diferentes. Mi Amor no se agota en un tiempo o una nación o ciudad. Mi Amor es Eterno, y tiene necesidad de manifestarse en todas las criaturas, a través de ellas. Esa es la razón de los diferentes Carismas en la Iglesia, y las diferentes llamadas: muestra de mi Amor Infinito.
Jesús, contemplándote a Ti, todo lo demás carece de valor.
Di más bien: las cosas y las personas cobran valor en Mí. Valen, porque son mías.
¡Alabado seas, Creador del Cielo y tierra, por haber hecho todas las cosas!
Las creo y creé para mi Gloria.
Tiene un valor relativo hasta mi sufrimiento.
Tiene valor en Mí.
Me acuerdo de la frase de Juan Pablo II: «Cristo da sentido al hombre»
Sí, esto quería decir mi siervo bueno y fiel.
Rezad con el corazón: Una sola Avemaría, rezada con el corazón, puede salvar almas. El problema es que no encuentro gente que la rece con el corazón. El Rosario es una llamada a rezar con el corazón. Si la oración es hecha por una persona en estado de gracia y con pureza de intención, traspasa, literalmente, el Cielo y se clava en mi Corazón. El problema es que ¡dónde podré encontrar, Dios mío, almas puras, que recen con el corazón! Estoy buscando, desesperadamente, en vuestros días, almas que recen con el corazón. Cada Mensaje del Cielo, cada manifestación extraordinaria, está buscando esto: almas puras que eleven oraciones y acciones de gracias puras al Cielo. ¿Dónde las encontraré? ¿En dónde buscaré? Almas que no se preocupen de sí mismas, que sólo se ocupen de amar.
Sí, Yo tengo en la tierra pequeños oasis de amor, pero no son suficientes. El hombre no agrada a Dios, y Dios quiere destruir vuestra podrida humanidad. Dios quiere librar al mundo definitivamente del mal. Los «no agradables a Dios» serán destruidos. Para esto, todos tendréis que sufrir, y sufrir mucho. El pecado de unos repercute en otros, aunque no tengan culpa.
________________________
[1] El significado de estas palabras, me llenó de alegría.
[2] Hace tiempo me vi como una margarita plantada en el Corazón de Jesús, balanceada por un fuerte temporal, pero con unas raíces muy profundas dentro de la tierra de su Corazón.
[3] Me siento como una planta con raíces muy secas que, al ser trasplantada en el sitio idóneo y regada, vuelve a revivir. Mis raíces absorben ávidamente el agua.
Fuente: http://vdcj.org/

“Mi Reino no vendrá sin el sufrimiento. Someteros a mi Cruz y a mi Persecución.”

Tomado del Libro: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús 
Dictados de Jesús a Marga
MargaLaVerdaderaDevoción

10-07-2006
Jesús:
Ves figuras que han brillado en otro tiempo por sus buenas cualidades. Dime, ¿Qué son ahora? Se imaginaron grandezas conmigo al saberse elegidas. Esas grandezas ahora no son nada: son polvo que se va de un soplo, son címbalo que retiñe, cántaro hueco. Sí, esas grandezas nunca vinieron porque no progresaron en mi Amor, no progresaron en el Amor.
En España habéis comprendido una parte de vuestra elección: «REINARÉ» y pensáis: «Reinaremos con Él» ¡pero no habéis comprendido el camino hacia ese reinado!
¡El Camino es de Cruz! ¡El Camino es de Amor! ¡El Camino es de entrega!
¡El Camino es de delicadeza, finura!
El Camino es de oración. Y mientras no se ore, que no pretendan ser mis profetas y los constructores de mi Reino. ¡¿Para qué creen que les escogí?!
¡Oh, hijos, que no comprendéis mi destino sobre vosotros! ¡Oh torpes y necios para comprender el sufrimiento y el sacrificio, la entrega, el ofrecimiento…! Y raudos y veloces para comprender y acaparar las mieles y el triunfo. ¡No vendrá lo uno sin lo otro! Mi Reino no vendrá sin el sufrimiento. Someteros a mi Cruz y a mi Persecución.
Entended mi Corazón. Haced oración para comprender mis designios sobre vosotros y sobre España, sobre el mundo.
¿Os creéis perseguidos ahora? Esperad y veréis. Os voy a probar. Ahí reconoceré a mis fieles. A los que no sólo lo son de boquilla.
No interesa en España la Devoción al Sacrosanto Corazón de Jesús. ¿No os habéis dado cuenta?
Tampoco nada que suene a «lo de siempre». Decidme, cuando cambien las tornas y se persiga a los que siguen mi Tradición aun dentro de la misma Iglesia y se haga abiertamente, sin permitiros que entréis en los foros, quitándoos la «subvención», ¿a quién seguiréis? ¿Con quién podré contar? Y ese tiempo está próximo.
Mirad en esta Peregrinación a Valencia lo que Yo quiero de mis familias:[1] Quiero familias austeras, probadas en el sufrimiento y el sacrificio. Que sepan vivir sin comodidades. Que sean alegres en la pobreza. Que irradien paz, paz y felicidad para los demás. Que dan aun de lo que no tienen.
Quien no se acostumbre a este tipo de vida no podrá seguirme.
Acostumbraos a hacer peregrinaciones en el sufrimiento y la austeridad. Prescindid aun de lo necesario.
Algunos de vosotros ya sufrís persecución. Eso que veis no es nada en comparación a lo que os espera. Ved cómo se avecina a vosotros.
¡Rostros alegres! ¡Caras radiantes! ¡Vosotros no vivís de las comodidades y del bienestar! ¡¡VIVIS DE MÍ!!
¡Demostrad al mundo que los cristianos viven de Mí! ¡¡Hacedlo!!
¡España es Romana! ¡España es Mariana!
¡Oh, hijos! ¡Demostradlo! Sé que está dentro de vosotros: ¡Sacadlo! ¡Hacedlo a la Luz!

11-07-2006
Jesús:
Arrebata a las almas hacia Mí.
He venido a pedir la unión a Mí de todas mis criaturas. ¡Tráelas hacia Mí! ¡Diles cómo llegar! Que se arrepientan, que se arrepientan de todo. Que amen. Que vengan a Mí. Que me dediquen su tiempo.
La sociedad muere porque no ha tenido tiempo para Dios. Porque se ha ido tras otros dioses. Háblales de Mí y encontrarán lo que siempre habían buscado. ¡Háblales de Mí! ¡Háblales de Mí!
Has de advertir, porque cuando llegue el golpe de timón brusco, los ingenuos, los ilusos, sencillos y bien pensantes siempre, serán pillados de improviso y caerán en las aguas de la tempestad. No les dará tiempo a agarrarse.
Mas si tú has advertido antes, quizá alguno se sujete con fuerza a las dos columnas: Virgen Inmaculada y Eucaristía, y será librado de perecer en las manos del Maligno.
¡Oh, hija! Te necesita ¡tanta gente! Mira, deseo mi Libro.[2]
Que quien lo abra, abra mi Corazón.
________________________
[1] Visita de Benedicto XVI a Valencia.
[2] Vi un librito rojo, de un rojo brillante.
Fuente: http://vdcj.org/