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sábado, 25 de julio de 2015

APRESÚRATE A PASAR LA LLAMA DE AMOR PARA SALVAR TU PAÍS

Tomado del Libro: Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981) (Con Aprobación Eclesiástica)De: Isabel Kindelmann – Budapest, Hungría
Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María
Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981)
TOMAD PARTE TODOS EN MI OBRA DE SALVACIÓN17 de abril de 1962
Petición a los Sacerdotes
Muchas cosas me dijo el amable Salvador. Pidió que no nos rindiéramos en esta lucha espiritual porque la lucha sin tregua aumenta la Gracia:
Jesucristo.-
“Pide a Mis hijos (los Sacerdotes) que envíen a las almas a Mi Madre querida, y que no pronuncien ninguna homilía sin exhortar a los fieles a tener una profunda devoción hacia Ella. Somos el país de la Gran Señora del pueblo Húngaro. Hagan brillar esto constantemente ante los ojos de los fieles ya que se trata del deseo de Nuestra gran Señora.
“Y tú, hija Mía, con todas las fuerzas y sacrificios de tu vida, anhela sin cesar la llegada de Mi Reino, que la Llama del Amor de Mi querida Madre se inflame y se propague por las chispas del amor.”
Una vez, estando postrada delante del Señor Jesús y lamentándome del tiempo perdido de mi vida, me habló así:
Jesucristo.-
“El aumento de la caridad contrapesa las ocasiones que has desaprovechado. Al crecer tu amor Mis gracias también van a crecer en ti. 
(Luego habló todavía largamente conmigo).
Lo que te voy a decir ahora, hija Mía, no es sólo para ti, entrégalo a Mis queridos hijos:
Que entretejan lo esencial de estas Mis Palabras con los pensamientos de su alma. Tienes que sacudir a las almas tibias de la desidia en la que se han hundido. Primero, háganlos conscientes de que son llamados a vivir en íntima unión Conmigo. Comuniquen esto especialmente a las almas que a pesar de que Me reciben frecuentemente en su corazón, no por eso se acercan más a Mí. En vano querría llevarlas a mayor profundidad espiritual, si ellos dan vuelta y Me abandonan.
En el fondo de su alma ni se acuerdan de Mí en medio de los trabajos del día. ¡Esto Me duele tanto! Cuando dicen: —Señor, no soy digno de que entres en mi casa…— no Me den la espalda, sino háganse dignos, dispongan sus corazones para una continua unión Conmigo. Háganlo durante el día también, por medio de una jaculatoria fervorosa o una mirada de amor. ¡Qué ansias tan grandes siento por ustedes! ¡Son tan pocos los que vienen a Mí! Por lo menos los que vienen sean entregados y de verdad recogidos. Despierten en sus almas la confianza hacia Mí. Lo que más Me duele es que no confían en Mí. En vano tienen fe, sin la confianza no pueden acercarse a Mí.
Pide a Mis hijos que despierten valor en las almas. Diles cuán queridos son para Mí todos los que luchan. Que las almas no abandonen la lucha, porque la lucha ininterrumpida aumenta en ustedes Mis Gracias. Envíenlas a Mi dulce Madre.
Desea para Mí, hijita Mía, muchas almas. Éste el objetivo de tu vida que no pierdas nunca de vista. Por eso te he arrancado del mundo, para esto te escogí, Me alegro de que, al menos tú, te hayas compadecido de Mí, Me comprendas y en Mi inmenso dolor Me consueles.”
Mientras me decía esto, derramaba Su dolor sin límites en mi corazón. Mi Señor Jesús, yo soy una miserable pecadora—. Pero Él seguía hablándome:
Jesucristo.-
“Es tu arrepentimiento, hija Mía, lo que te ha traído cerca de Mí. Pide este profundo arrepentimiento para muchas almas. Hay tan pocas almas así, aún cuando Yo llamo a muchas a Mi especial seguimiento. No soy caprichoso, escojo las almas de aquí y de allí, de entre las circunstancias más diversas, pero lastimosamente con poco resultado. Hoy Me quejo mucho, hijita Mía. He tenido necesidad de abrir Mi Corazón delante de ti, con su mar de penas. ¿Por qué tanta conducta indigna tengo que soportar de parte de las almas a Mí consagradas?
¡Ven más temprano a Mí y consuélame todavía más! ¡Sal de tus propios límites! ¡Qué tu amor hacia Mí sea ardiente, lleno de fervor! Sufre con amor y atiende con más amor Mi Voz. Para poder oír Mi Voz, sé muy callada porque con Mi Voz delicada, silenciosa, sólo las almas sumergidas en el amor pueden sintonizar. Mantén vivo tu anhelo por Mí, siendo hostia viva por el amor. El amor es fuego que solamente la aceptación incesante de sacrificios puede mantener incandescente.”
APRESÚRATE A PASAR LA LLAMA DE AMOR PARA SALVAR TU PAÍS20 de abril de 1962
Jesucristo.-
“Toma parte sin cesar en Mi trabajo redentor. No preguntes cómo, ansía que llegue Mi Reino a ti y a todas las almas.
Cuando te aprestes a descansar, revisa todo tu día, ¡qué has hecho para que llegue Mi Reino!”
Al día siguiente inundó mi alma con un dolor agudo, oprimía mi corazón y quemaba verdaderamente: Tú lo conoces, Jesús mío, porque Tú me lo diste, me prometiste darme diferentes sufrimientos. Tanto me duele y sin embargo, ¡cuánto me agrada sufrir! No sé con qué comparar este dolor.
Jesucristo.-“Podrías saberlo —contestó Él mansamente—. Recuerda cuando eras todavía niña, lejos de tu madre y de tu querida patria. Ésta era la pena que durante largo tiempo te torturaba.”
Era la añoranza por la patria, mi amable Jesús.
Jesucristo.-
“Ya ves, has atinado. Este fuerte dolor que te he enviado es la añoranza por la Patria Celestial. Súfrelo por aquellos que no sienten ansia por la Patria eterna.” 
Hoy me pidió el Señor Jesús:
Jesucristo.-
“Apresúrate a pasar la Llama de Amor de Mi Madre para que así aparte del país la mano castigadora de Mi Padre.” 
Me costó muchísimo partir, el Señor me dio ánimo:
Jesucristo.-
“¡Ya no titubees más, hijita Mía! La Santísima Virgen, bajo la advocación de la Gran Señora de los Húngaros, te va a acreditar. Nuestras Palabras, que te hemos dirigido, sean tus oraciones.” 
En estos días, por cierto, he sentido impulsos de transmitir los Mensajes recibidos al Padre E.
En los días consecutivos fui temprano donde el Señor Jesús. Después de estar largo tiempo callado fue Él quien comenzó a hablar en mi alma. Con Voz mansa tan silenciosa que apenas se oía, me dijo muchas cosas pero todo pasó a la conciencia de mi yo.
Sentí la maravillosa importancia de Sus bondadosísimas Palabras que penetró en mi alma, pero me siento incapaz de expresarlas a excepción de unas pocas palabras con que me movió a urgente acción. Entre otras cosas me pidió que ya no me demorase más en entregar las peticiones a mí confiadas y que las instrucciones dictadas por Él las entregara cuanto antes al Padre. Sentí gran temor al saber que ya no había tiempo para dilaciones. En mi gran susto le rogué a la hermana sacristana que dijera al Padre que me encomendara en sus oraciones. No dije nada más. Por tratarse de un asunto tan confidencial no lo pude comunicar con nadie más fuera de aquél para quien el Señor lo destina. Ese día el maligno oprimía sin cesar mi alma. Esto duró hasta que ya de noche me postré a los pies del Señor. Después de breve silencio, el Señor Jesús comenzó a hablarme con indecible, maravillosa ternura. Un amor tan indescriptible, hasta ahora desconocido para mí, pasó de Él a mi alma temblorosa. Esta extraordinaria, maravillosa sensación recorría por largo rato todo mi cuerpo y mi alma. Y el Señor me habló con Voz tan tierna como nunca hasta ahora. Sentí que a Él también le dolía lo que me iba a decir.
Jesucristo.-
“Ésta es nuestra noche de despedida, Mi hijita carmelita. Tu alma ha sido el depósito de Mis apacibles Palabras. A partir de ahora te cubriré con el silencio. Te voy a privar no sólo de Mis Palabras, sino hasta de sentir continuamente Mi Presencia.” 
Cuando pronunció esto, el maligno respiró aliviado y con malicia. El Señor me permitió sentirlo. El maligno dijo: ¡Ha llegado mi hora!”
Sentí que estaba muy lejos y como si el Señor con un gesto lo hubiera aniquilado. Sentí cómo el Señor le dolía el tener que causarme tristeza. Me inspiró con placible bondad:
Jesucristo.-
“Por el bien de tu alma tengo que hacerlo.” 
Al penetrar su inspiración en mi alma un sentimiento para mí totalmente desconocido, delicado, estremecedor y lleno de Gracias inundó todo mi interior. Sentí que era el Espíritu de Amor, el Espíritu de Santidad.
Mientras Él irradiaba a mi alma Su Espíritu, sentí que el Espíritu Santo exhalaba sobre mí una fuerza de Gracia de un orden diferente para vencer todas las tentaciones. Esto me dio tanta tranquilidad que las lágrimas que brotaban de mis ojos por la partida del Señor, cedían el lugar a un silencioso recogimiento. Y después de descansar así en mi alma, el Señor una vez más me habló:
Jesucristo.-
“¡No Me entiendes mal, hija Mía! Yo seguiré estando contigo, también en adelante cuando Me recibas en la Santa Comunión, y esperaré tu venida con el corazón oprimido como lo he recibido hasta hoy. ¡Sé fiel, no busques tus sentimientos! ¡Renuncia a ti misma y sólo ámame a Mí! ¡Llene tu alma, únicamente el Espíritu de Amor! Ámame como a un niño pequeño envuelto en blancos pañales. Búscame como Mi Madre Me buscó angustiada en medio de la multitud. Y donde quiera que te encuentres, ¡alégrate de Mí! Piensa en Mí cuando necesites una mano que te ayude.
Si piensas que tienes necesidad de apoyo paternal, mira hacia arriba, a Mi Padre Eterno y con el Espíritu Santo sumérgete en Nuestro Amor.”
Éstas eran Sus Palabras de despedida. Con todo lo bondadoso que era, me han dejado con tristeza. En las noches anteriores era siempre el Señor Jesús, quien me despertaba para la oración de vigilia. De hoy en adelante será mi Ángel de la Guarda, quien me despertará cuando llegue la hora. ¡Oh, qué diferencia entre el anterior y el actual despertar!
EN LA ESCUELA DE LA HUMILDAD27 de Abril de 1962, viernes
Después de la Santa Misa, partí decididamente para entregar al Padre E. el Mensaje de la Santísima Virgen. Traigo una carta para usted, Padre le dije, en la carta está el Mensaje recibido de la Santísima Virgen. Temblaba en todo mi cuerpo pero sentí que la fuerza del Espíritu Santo me asistía. Esperé hasta que terminó de leer.
Me miró sorprendido y contestó con palabras evasivas: “No puedo dar respuesta a ello”… Yo no esperaba respuesta. Yo sólo soy una miserable pecadora y llevo sufriendo ya bastante por esta causa… Me retiré con el alma oprimida. Me sentí profundamente humillada.
Luego me quedé todavía largo tiempo en el templo sumida en mis pensamientos. Me quejaba ante la Santísima Virgen: ¿A quién me enviaste, Madre querida? Me ha rechazado, no me dijo ni una palabra de aliento. Con dolor en el alma y con la vergüenza por la humillación sufrida, salí del templo. Pero sí hubo algo que me dijo el Padre E. Me dijo que fuera donde el Padre X. A él no lo conocía; jamás había oído hablar de él. Al día siguiente fui a verle pero como no lo encontré en casa, al otro día volví a buscarle. En la santa confesión expuse ante él la situación especial de mi alma. Brotaron de mí oleados de palabras acompañadas con lágrimas. Aunque nunca le había visto, me abrí ante él, con plena confianza; le supliqué que me orientara en mi singular estado de alma. Le dije: “Con la mayor humildad le pido que me diga si estoy en error para así lograr tranquilizarme”. Sus palabras mansas y bondadosas me devolvieron la paz: no encontró en mí nada anormal. Era mi humildad de la cual sacó esta conclusión. Estas palabras daban consuelo a mi alma. Regresé a mi casa apaciguada. Hemos quedado en que la próxima vez le llevaría escritas las comunicaciones de la Santísima Virgen, porque hay Sacerdotes que se confiesan con él y va a tratar con ellos sobre este asunto.

martes, 1 de marzo de 2011

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
A SU HIJA AMADA, LUZ DE MARÍA.

26 DE FEBRERO DE 2011





Pueblo Mío:
LES BENDIGO. LES GUÍO.
MI AMOR RESPLANDECE POR MIS HIJOS.

Mi Misericordia levanta al abatido, da fuerza al caído. Es luz para el ciego, palabra para el que predica.

Estos son instantes de conversión, en los que les llamo a hacer SILENCIO INTERIOR para que escuchen Mi Voz.

El hombre avanza y progresa tecnológicamente pero retrocede espiritualmente. La mente humana se sumerge en el mar de los avances e impulsa el corazón a retroceder. La mano del hombre crea progreso mientras da muerte a la vida.

Amadísimos:

LA URGENCIA DE UN CAMBIO EN EL PROCEDER ES PRIORITARIO.
ESTO DEBE PREVALECER ANTE TODO.

Las almas se pierden ante la confusión actual, manteniéndoles en una guerra invisible para el ojo humano, pero sensible al corazón y al espíritu, el cual está debilitado por la ignorancia a la que ha sido sometido por el modernismo.

El enemigo del alma ha levantado pueblo contra pueblo a lo largo de la historia y en este instante llevará a los hombres a someterse mutuamente al dolor y a la muerte, con armamentos desconocidos para la mayoría.

EL COMUNISMO NO HA CESADO SU AVANCE EN NINGÚN MOMENTO. Aun permaneciendo  aparentemente dormido, trabaja de noche y de día apoderándose de las mentes, abasteciendo secretamente a sus aliados y reforzando sus estrategias.

El desarrollo tecnológico mal empleado causará consecuencias nefastas y cuanto el hombre ha enviado al espacio caerá sobre la Tierra a consecuencia de un sismo gigantesco.

Amadísimos Míos: No son instantes para ocultarle a Mi Pueblo lo venidero. No son instantes para silenciar Mi Amor. No son instantes para exaltar cuanto no es digno de ser exaltado. El Cosmos vive instantes de premura, palpita aceleradamente, vibra y suspira por purificación.
Un jinete cabalga sobre la humanidad. De Medio Oriente se levanta el dolor, el hambre, la turbación y ésta se extenderá por doquier.  

Amados hijos: levanten el rostro y miren a lo alto, reconozcan el hablar de la naturaleza.  No sigan ignorando a la Creación, ésta les habla.

Oren, fusiónense con Mi Voluntad, amen y agradezcan lo que no comprenden.

Oren y bendigan a sus hermanos.
Oren por Brasil, se conmoverá.
Oren por Hungría, sufrirá.
Oren por España, padecerá grandemente.
El agua fuente de vida, será nuevamente contaminada.

Mis hijos confían y aman Mi Voluntad.  Mis hijos reverencian y adoran Mi Voluntad. Mi amor rescata a las almas; tan solo, toquen a Mi Puerta. Ya vendrá el nuevo amanecer para Mis hijos. El mal no encontrará cabida entre los hombres y todo será paz.

Mis hijos mirarán en toda la Creación el germen de Mi Amor.  Mi Madre acampará con Sus hijos; los dones perdidos serán merecidos nuevamente por el hombre y Me miraré complacido en cada criatura humana. Todo el Cosmos vibrará con el latir de Mi Corazón a un único ritmo, y el hombre respirará Mi Paz en total concordancia.

¡ADELANTE, HIJOS, NO TEMAN!  DE LA PURIFICACIÓN EMANARÁ MI PUEBLO SANTO.
NO TEMAN, LES BENDIGO.
MI MISERICORDIA PERMANECE ABIERTA.

Con Amor,

Su Jesús

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.



COMENTARIO DEL INSTRUMENTO SOBRE EL MENSAJE

Hermanos (as):

ESTAMOS LLAMADOS A SUPERAR LA LIMITACIÓN DE LA MENTE, QUE NO DESEA ABRIRSE Y MIRAR CUANTO SUCEDE ALREDEDOR.

No es alentador el padecer de la humanidad en este instante, pero… no podemos cerrarnos y permanecer indiferentes al estado actual de la humanidad.

Todo ha sido anunciado desde tiempos remotos. En el Antiguo Testamento leemos cómo el pueblo rebelde se mofaba de Noé y su familia hasta que llegó el Diluvio y concluyeron reconociendo que todo cuanto se les anunciaba era realidad.  Hermanos podríamos citar múltiples ejemplos; no con el fin de atemorizar, sino de alertar y ejemplificar.

Hermanos, la humanidad debe despertar de este letargo en que se ha sumergido, negándose de esta forma a reconocer los signos. Cada uno es llamado a hacer silencio interior, a acallar los sentidos corporales y escuchar en el interior la Voz Divina.

Estamos ya prevenidos con respecto  a la tecnología; el hombre se ha levantado y tocado el Universo, dejando suspendido en el espacio radares, estaciones espaciales, etc.  Con el estremecer de la Tierra se estremecerá también el Universo y como en la Torre de Babel todo caerá nuevamente a la Tierra.

No somos únicamente carne que camina, se alimenta, ve, toca y siente. Somos espíritu y tenemos que alimentarlo para que comprendamos que… el tiempo no es tiempo y que la Voluntad de Dios es que todos Sus hijos se salven.

HERMANOS, OREMOS, INTERCEDAMOS, MINISTRÉMONOS UNOS A OTROS. AMEMOS COMO DIOS NOS AMA Y BENDIGAMOS EN EL “NOMBRE QUE ESTÁ POR SOBRE TODO NOMBRE”.

Amén.