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miércoles, 9 de junio de 2010

Mensaje de Jesús

NO LLORES POR MÍ


Rodas, 27.07.90

-Explícame, Jesús mío, cómo respetar y seguir Tu Ley, y cómo observar Tus Mandamientos. Guíame en la senda de Tus Mandamientos; quiero meditar sobre Tus preceptos. Perdona mis culpas y mis pecados.
-La paz sea contigo. Antes de que pronunciases una sola palabra, Yo ya te había perdonado 1 . Si no fuese por Mi Infinita Misericordia, bienamada, ya habrías sentido Mi Justicia sobre ti, pues todo lo que posees es maldad y miseria. Ven... no Me mires desde lejos... Ven más cerca de Mí. Yo te quiero como a las niñas de Mis Ojos. Alábame, bienamada. Alábame, pues Mi Nombre es Santo.


Rodas, 27-07-90

Más tarde uno de los monjes que conocí lloró cuando le expliqué lo que Jesús sufre.

-Ven, pon tu oído sobre Mi Pecho, hijo Mío, y escucha los Latidos de Mi Corazón. Cada Latido es una llamada a un alma; la súplica de una sonrisa, de un pensamiento. No llores por Mí, hijo Mío, sino por tus hermanos y hermanas, que están muertos y en descomposición. No llores por Mí, hijo Mío, no llores por Mí... Reza por ellos, para que Mi Padre les envíe Mi Espíritu de Entendimiento, ¿cómo se convertirán, si no? Vassula, dales la oración que recibiste de Mi Madre, y Yo les pido que la recen diariamente. Ven, las Escrituras se están cumpliendo... Yo, el Señor, estoy construyendo altares de incienso, sobre los altares que debieron haber sido pero que quedaron baldíos, por no haber nadie para usarlos o encenderlos.


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1 Jesús comprendió mis intenciones

viernes, 14 de mayo de 2010

Pedid Mi gracia constantemente y buscad el alimento celestial que solo Yo os puedo dar

Alimentos perecederos son los que da el mundo a las almas, alimentos perecederos y contaminados. Hijos de Dios, que procuráis para vuestra salud todo lo mejor, que poco miráis por vuestra alma que la alimentáis con veneno mortal y le dais asiduamente de comer alimentos perecederos y contaminados.


Hijos de Dios, Soy el Espíritu de de Dios quien os habla, Mi misión es alimentaros adecuadamente para que crezcáis en santidad y en meritos y ganéis los niveles más altos de Gloria Eterna, pero ved hijos de Dios, que vosotros no queréis comer el alimento sano y santo que Yo os doy con Mis mociones e inspiraciones y con Mis luces. Queréis el alimento venenoso y putrefacto que el mundo os da y que a tantas almas ha llevado a la perdición eterna.


Hijos de Dios, mientras hay vida se puede rectificar. Aunque solo os quedara un instante de vida, podéis rectificar y volver vuestro rostro a Dios, porque para eso esta el Purgatorio para satisfacer adecuadamente las culpas perdonadas pero no satisfechas.


Pedid Mi gracia constantemente y buscad el alimento celestial que solo Yo os puedo dar. Hijos de Dios, no malgastéis la única vida que tenéis y que tiene que ser para vosotros canal de salvación eterna y no de perdición. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os instruyo.


Llenad la despensa de vuestra alma de sanos y gustosos alimentos celestiales y alimentad la misma con esos alimentos del Cielo que os darán la salud del alma y os servirán para caminar hacia la Vida Eterna. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os instruyo y os pido reflexión continua. La paz de la Santísima Trinidad esté con todos vosotros y con todo aquel que lee y cree en estos mensajes.