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miércoles, 25 de octubre de 2017

Oct 10_17 Revisad nuevamente las Escrituras y leed con el corazón abierto, este pasaje de Nínive.

Oct 10_17 Revisad nuevamente las Escrituras y leed con el corazón abierto, este pasaje de Nínive. PDFImprimirE-Mail
Rosario vespertino-MENSAJE ÚNICO.



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Mensaje de Dios Padre a J. V. 
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Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Todo lo que padezcáis, Mis pequeños, ofrecedlo por vuestros hermanos, hasta el último segundo de vuestra vida. Las pruebas, padecimientos, por el tiempo que Yo permita antes del cambio, en el que saldréis victoriosos, ofrecedlos, ofrecedlos en todo momento, bendecid Mi Santo Nombre y pedidMe por vuestros hermanos que puedan salvarse, pero que no saben cómo.

(Lenguas…) ¿Por qué?, ¿por qué, hijitos Míos, no entendéis lo que os estoy dejando ver en estos tiempos? ¿Por qué, hijitos Míos, no sois como el pueblo de Nínive que, con la predicación de Jonás, entendió y no sufrieron el castigo que estaba preparado para ellos?

Mis pequeños, con la predicación de Jonás, la de un solo hombre, bastó para detener Mi Ira sobre ese pueblo, un pueblo pecador, un pueblo malvado, pero un pueblo que entendió, lo que Yo, vuestro Dios, quiere de los hombres.

No queréis entender y no queréis vivir Mi Amor. Soy vuestro Dios, Soy vuestro Creador, Soy vuestro Padre, Soy el Amor Perfecto y vosotros, siendo Mis hijos, sois herederos de Mi Amor Perfecto, el que Mi Hijo os llevó y enseñó en la Tierra.

¿Por qué no entendéis?, o acaso ¿creéis que son mentiras, que no hablo con la Verdad o que no os amo, Mis pequeños? Sois muy tontos, queréis sufrir y lo peor de todo, algunos, ya, en el sufrimiento, decís: tenía razón nuestro Dios; y otros, blasfeman Mi Santo Nombre por lo que están padeciendo; y, muy pocos, se arrodillan y piden perdón y Misericordia, pero son muy pocos.

No queréis entender que Mi Amor Misericordioso, lo que menos quiere es vuestro dolor, vuestro sufrimiento.

Revisad nuevamente las Escrituras y leed con el corazón abierto, este pasaje de Nínive, un solo hombre bastó para que entendiera todo un pueblo. Ahora he suscitado, en estos tiempos, videntes y profetas alrededor del Mundo para que os lleven Mi Palabra, para que os lleven Mi Mensaje, para que os arrepintáis, Me pidáis perdón y Yo retire de vosotros Mi Ira.

Ciertamente, veo que satanás ha hecho su obra en vosotros, a la gran mayoría de vosotros, os ha apartado del Bien, os ha apartado de Mí, os ha apartado de Mi Sabiduría y de Mi Amor.

Unos vivís para vosotros mismos, otros, vivís para el mal, porque os habéis vuelto instrumentos de satanás; otros no queréis saber acerca de la religión, del bien que ésta os trae, de la santidad que os prometo y que ella os llevará a un final feliz.

Os mantenéis en vuestras ideas, ideas falsas, ideas que no os ayudarán a vuestra salvación eterna. 

¡Cuánto error estáis viviendo, Mis pequeños, a vuestro alrededor! ¡Cuánto error lleváis, en vuestro interior! Y todo, porque os habéis apartado de toda la Sabiduría Divina que se os ha dejado para que crecierais y vivierais la realidad para la que fuisteis creados. No fuisteis creados para sufrir ni para morir en la forma, en la que pronto, millones de personas morirán.

Fuisteis creados para vivir en Mi Amor, ser cuidados en Mi Amor, que crecierais en Sabiduría Divina y murierais en Mis Brazos, para que al abrir, nuevamente, vuestros ojos, vierais el Paraíso Eterno que os tengo preparado. 

Mi Amor es una realidad, Mis Promesas son la Verdad absoluta: que un Reino Eterno os espera, es verdad, si estáis Conmigo. Que una condenación eterna, también os espera, si no estáis Conmigo, también es una realidad.

Estáis en momentos críticos, si no estáis Conmigo; estáis en momentos de poder llegar al Reino de los Cielos, si estáis Conmigo. Vosotros escogéis, ¿cuál queréis que sea vuestro futuro y futuro eterno? No es un futuro de un momento, es un futuro eterno, que no tiene vuelta, o vivir eternamente, ETERNAMENTE, Mis pequeños, alegres, felices, rodeados de los bienes que, solamente, Yo os puedo dar o sufriendo eternamente, con todo el mal, con todo el dolor, que satanás os va a provocar, por no haber querido vivir en la Verdad o porque fuisteis instrumentos de él y preferisteis lo que él os prometía.

Las fuerzas de la Naturaleza están desatadas en todo el Mundo. Os he dicho, que la Purificación Universal, y no solamente Mundial, sino Universal, ya empezó. Los astros se conmoverán, las estrellas caerán sobre la Tierra y arrasarán numerosos pueblos ―lo que antes veíais, no lo veréis más. Todo será transformado para el bien de aquellos que Me escogieron a Mí. Las puertas del Averno encerrarán a aquél que pisoteó Mi Santo Nombre y encadenado estará por un tiempo.

Las almas que entendieron, que Me siguieron y que son dignas de iniciar un Nuevo Mundo, serán protegidas. Mucho bien tendrán aquellas almas que han vivido para Mí, que han respetado Mi Santo Nombre y que Lo han hecho respetar, que Me han amado de corazón profundo y no, con alguna obligatoriedad.

Por eso, Mi Hijo os decía que fuerais como niños, y así serán las almas de este Nuevo Tiempo, almas llenas de un amor puro, sencillo, sano, santo, un amor de niño, porque el amor de niño se da desde lo más profundo del corazón, no se piensa, simplemente, se da y se da para agradar a aquél que recibirá ese detalle de amor.

El amor se recibe de los demás, porque uno se lo gana y las almas que quedarán, se lo ganarán, porque Me tienen a Mí, vuestro Dios, en su corazón. Las almas de ese tiempo, serán como Mi Hijo, derramarán Amor, se tratarán como verdaderos hermanos, vivirán en gran alegría, grandes capacidades físicas y espirituales, tendrán.

Ahora vivís, en estos tiempos, como en una prisión: satanás logró de muchas formas, y a través de los gobiernos de la Tierra y de hombres poderosos, que vosotros no tuvierais lo que Yo os mandaba, para que fuerais creciendo en Sabiduría, en capacidades físicas, intelectuales, espirituales; detuvo, de muchas formas, toda esa riqueza que del Cielo bajaba para todos vosotros.

Recordad, que os he dicho, que tiene envidia de vosotros, porque ya nunca más regresará al Reino de los Cielos y él sabe, perfectamente, lo que es vivir en el Reino de los Cielos, pero su Pecado, le impide poder regresar a donde fue creado y en donde vivió por un tiempo.

Los que estáis Conmigo, los que os mantendréis, os habéis ganado ese premio, porque ciertamente, vivisteis en el Mundo, pero no quisisteis ser del Mundo. Conocisteis de las promesas, llenas de mentira y de maldad de satanás, pero no os convencieron, porque permitisteis que Mi Gracia y Mi Sabiduría vivieran en vosotros y os aconsejaran y además, aceptasteis los Consejos Divinos y los seguisteis.

Vivisteis para Mí y moriréis, también, para Mí, algunos de vosotros y vuestro regalo será tener Mi Amor Eternamente.

Cuando digo: Mi Amor, Mis pequeños, es algo inmenso. Mi Esencia es el Amor y tener Mi Amor, es tenerMe a Mí, enteramente, es tener Mi Esencia.

Las almas que llegan al Reino de los Cielos, sufren una transformación Divina y ese es el regalo que Yo os tengo preparado. No seréis seres Divinos, porque la Divinidad es Mía, pero seréis co-partícipes de Mi Amor, de Mi Esencia, lo entenderéis, cuando regreséis a Mí, cuando Yo os comparta de Mi Amor; tendréis una alegría tan grande, que no sabréis qué hacer con tanto Bien. 

Las almas gozan inmensamente en el momento en que Yo Me derramo por entero sobre ellas. Ciertamente, a veces, dejo a algunas almas en la Tierra, las que están cerca de Mí, gozar de esos momentos Divinos, Místicos, Gloriosos.

Dejad, pues, Mis pequeños, que Mi Santo Espíritu os guíe en estos momentos de prueba y de gran lucha espiritual que se dará.

Seréis protegidos por Mi Amor, por Mi Presencia en vosotros, como habéis sido protegidos a lo largo de vuestra existencia sobre la Tierra. La lucha será fuerte pero, estando Conmigo, no tendréis qué temer. Sí, habrá momentos de dolor, que Me los ofreceréis, como Mi Hijo Me los ofreció. También, tendréis momentos de temor, como lo tiene cualquier niño ante lo desconocido y ante aquello que le asusta, que es feo, que es grosero, que es malo. Pero Mi Amor, todo lo vence y seréis vencedores con ese Escudo de Amor que llevaréis frente a vosotros, pero, lo que más ayudará a que vosotros podáis pasar estos momentos difíciles, y los tendréis como momentos fáciles y felices, es vuestra donación por la salvación de las almas. 

Todo lo que padezcáis, Mis pequeños, ofrecedlo por vuestros hermanos, hasta el último segundo de vuestra vida. Las pruebas, padecimientos, por el tiempo que Yo permita antes del cambio, en el que saldréis victoriosos, ofrecedlos, ofrecedlos en todo momento, bendecid Mi Santo Nombre y pedidMe por vuestros hermanos que puedan salvarse, pero que no saben cómo.

Son tiempos de dar Vida, lo que veréis, será muerte del cuerpo, de la envoltura, que de nada sirve, y habrá vida, mucha vida que se dará por vuestras oraciones, por vuestra intercesión, por las almas necesitadas. 

No os enfrasquéis en entender lo que está sucediendo a vuestro alrededor. En cuanto a los desastres físicos que veáis sobre los pueblos de la Tierra, enfrascaos en salvar almas, en ganármelas para su salvación eterna, que esa sea, realmente, vuestra tarea de estos tiempos, no dejéis que satanás Me quite más almas, traedMelas a Mí.

Mi Hijo, en Sus últimos momentos en la Cruz os lo pidió, “DadMe almas, dadMe almas”, y Yo os pido lo mismo, en estos momentos, también, de cambio. DadMe almas a Mí, vuestro Padre y vuestro Dios, que Yo os creé con un Amor Inmenso, dadMe almas, para que ellas Me puedan gozar eternamente y Yo Me deleite en agradarles su tiempo eterno aquí, en el Reino de los Cielos. DadMe almas y así, aseguraréis vuestra eternidad Conmigo.
Gracias, Mis pequeños.


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