Mostrando entradas con la etiqueta El Nuevo Orden Mundial no viene por la mano de hombre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Nuevo Orden Mundial no viene por la mano de hombre. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de mayo de 2015

El Nuevo Orden Mundial no viene por la mano de hombre, sino por Satán.- La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús - Dictados de Jesús a Marga

Tomado del Libro: "La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús"
Dictados de Jesús a Marga

MargaLaVerdaderaDevoción

16-03-2004
Jesús:
Todo lo que está para sucederos ha sido predicho. Sí, está pasando. Sí. ¿No te alegras?
    Jesús, detén todo esto. Detenlo todo, aunque haya sido       predicho. ¡Jesús! ¡Jesús! Detenlo todo, por tu Amor, por     el amor que te tenemos.
Si tengo que hacerlo, hija mía, por el amor que me tenéis, no encuentro fuerza para detenerlo, pues no me lo tenéis, no me amáis. Precisamente os viene por no amarme.
Vas a ver cosas mayores. Dolor mayor. Quebranto mayor. Porque los hombres no queréis volveros a Mí.
Éstos son los desastres causados por manos de los hombres. Faltan (luego vienen) los desastres causados por Mano de Dios. Ellos son peores.
La Iglesia no da razón de su esperanza. Los hombres, angustiados, acudirán a ella y no la encontrarán. En su lugar surgirá una falsa iglesia, que se prepara ahora en las catacumbas, preparada para el momento. Son hombres que no se arrodillan ante Dios. Son hombres arrogantes. Aparentemente fuertes. Su potencia, unida en el mal, causa miedo entre mis ovejas. Pero Yo vengo a deciros: ¡No temáis!
Hija mía: se van a hacer los Sacrilegios.[1] Acusa a los sacerdotes falsos.

18-03-2004
Virgen:
Querida, «muchos cardenales, obispos y sacerdotes van por el camino de la perdición, llevando con ellos a muchas almas»[2]
Sí… la Iglesia ha dejado de ser mi Iglesia. ¡Oh, Dolor Profundo de mi Corazón!
Se cogen a los niños y se les enseña prácticas satánicas. Sí, hija, prácticas satánicas. No me refiero sólo a las misas negras. ¡Oh, malditos hijos! ¡Pobres malditos hijos! Muchos, si supieran lo que les espera nunca lo harían, ¡nunca jamás![3]
Pero vosotros, Iglesia de España, cogéis a mis hijos y les enseñáis a coger el Cuerpo de Cristo y profanarlo. A tomarlo por burla. A pisarlo. Se os cae, hijos, se os cae de la mano y lo pisan en el suelo.
¡Oh, mis niños pequeños pisando el Cuerpo de Cristo! ¡Oh, comulgando sin confesarse! Pobres niños. ¿Por qué dejáis que hagan eso?
¡Hacedlo vosotros, si es que queréis condenaros, pero no impulséis a ello a mis hijos, mis niños pequeños!
Sí, hija, ¿tú lo comprendes? Es horrible. Se profana a mi Hijo, y también es por mis (vuestros) hijos pequeños.
¡Oh, ¿por qué no lo verán mis ministros, empecinados en este Nuevo Orden Mundial? ¡Oh! ¡Os ha engañado a todos! ¡Os ha engañado a todos! Así no vendrá el Nuevo Orden Mundial. Esto es una práctica de la Masonería. El Nuevo Orden Mundial no viene por la mano de hombre, sino por Satán.
Es Dios quien instaurará la Nueva Civilización, la Civilización del Amor. Pero debéis haceros obedientes y seguir el mandato de mi Iglesia, la Verdadera Iglesia.

19-03-2004
(San José)
Jesús:
Mi padre San José… Yo le amé en la tierra como a un auténtico padre. Y en el Cielo disfruta de un puesto de preferencia a mi lado. Pero está como en la tierra; como en un segundo plano. Yo le amo. Y le amo por todo lo que dedicó al Verbo Encarnado, por su fe, por su pureza, mansedumbre de corazón y caridad. ¡Oh, si muchos fuerais como San José…! Echo de menos en la tierra otros San José. San José era sólo hombre, era sólo hombre… no lo olvidéis.

Dios Padre:
Hija mía, los hombres… los hombres camináis por el camino de la autodestrucción. Hay muchos más que estos 200,[4] más que estos 200 hombres asesinados en el mundo. Muchos más. Y a diario. Vosotros os miráis sólo a vosotros mismos cuando se trata de subsistir, y si no lo encontráis seguro, os desesperáis. ¡La vida eterna! ¡La vida eterna…! pensad en la vida eterna. Esa sí merece la pena vivirla. Esa sí que debéis reencontrarla. A esa sí que debéis tender. Y buscad con todas vuestras ansias. No la vida vulgar y perecedera. No. Eso es un simple paso del camino. ¡Recorred! ¡Recorredlo todo! Hasta llegar a Mí. Como Padre Bueno os espero al final. No sé si todos podréis resistir mi presencia. Limpiaos, purificaos, para luego poder reencontraros Conmigo.
Los hombres… Hija mía: se prepara la falsa iglesia. Escúchame: Ahora muchos se volverán a Dios y acudirán a la Iglesia a encontrar consuelo. Pero en su lugar encontrarán la perdición, porque muchos párrocos han preparado ya la iglesia de Satanás. Sí, lo han hecho, y verán en éste el momento de resurgirla. Gentes desesperadas buscando razones, buscando consuelos y gestos de cariño, buscando apoyo… acudirán a la Iglesia, su Madre, ¡y en su lugar encontrarán a la Gran Ramera![5] Esta no es una madre, pues ha fornicado con todos.
La Madre Verdadera[6] se ha ido. ¡La Madre! ¡La Madre! ¿Dónde está? Está oculta, por miedo, debajo de los sótanos, está aterrada… ¡salid a dar razón de vuestra esperanza! Se os necesita. Se os necesita mucho. ¡Salvad a mis hijos de perecer a manos de esa Furcia, que no busca más que su perdición! Mira sus manos manchadas de tanta perdición, ¡les mancha! ¡Les mancha![7] Mis hijos llenos de perdición.
Y los sacerdotes[8] erigidos como diosecillos, diosdecillos de barro. Mirad sus rostros de consuelo, mirad sus semblantes de alegría. «¡Por fin conseguimos lo propuesto!» piensan.
He aquí «lo propuesto»: Comulgar en la mano profanando el Cuerpo de Cristo. Suprimir la confesión, comulgando en pecado. Suprimir los Mandamientos del decálogo, sobre todo los que hablan de la fornicación, dejando nada más: «Amarás a tu prójimo», pero el prójimo serás tú.[9]
Vosotros[10] lo veréis horrorizados. Con la idea de que no podéis hacer nada. Tal será la fuerza de esta falsa iglesia. ¡Pero sí podréis! ¡Sí podréis! Venid con María, mi Madre, la Madre Verdadera. Cread la Iglesia sin Mancha, semejante a la Inmaculada. Estando con la Inmaculada y desde la Inmaculada. Absorbed para sí[11] todos los pobres condenados, los que nadie quiere. Sólo esos serán salvos. Porque sobre los importantes estarán puestos los ojos de la Masonería, procurando captarlos para sí. Y tendrán demasiadas tentaciones, demasiadas tentaciones… y sucumbirán.
Hija mía, la tentación es del orden: Si tú no sigues estos ritos, serás abandonado a tu suerte. Y allá tú si puedes subsistir. Te serán negados: comida, bebida, colegio de tus hijos, alimento y vestido. No podrás comprar ni gastar. No, si no tienes la señal en la frente.[12] No, si no fornicas con nosotros. No, porque no te has querido plegar al Nuevo Rito. Y por ello, ¡perece tú y los tuyos aislado en esa cueva! Sin que se te ocurra hacer proselitismo de tus creencias. O vendremos y os degollaremos a todos.

Jesús:
Sí, hija, es cierto esto que tú intuyes estos días: Es la iglesia la que pondrá la marca en la frente y en la mano. Es la iglesia la dispensadora de los alimentos y la que se presentará como única salvación del hombre… Pero es la falsa iglesia.¿Sabes cómo se han estado preparando? Se han estado verdaderamente preparando. Y para este momento.
No el Papa. No Obispos Santos. No Tradición ni Mensajes del Cielo. No dones y virtudes del excelso Espíritu Santo. No Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero. No María Santísima, su Madre. ¡Ni Rosario! ¡Ni Eucaristía!
Reunión fraterna, plegarias falsas. Atención a los pobres y necesitados. Sí y sólo si piensan como ellos. «Ponte esta señal en la frente y te dispensaremos los alimentos». «Únete a nosotros». «Abandona ritos ancestrales». «Ven a una reunión con tus hermanos y goza de la alegría fraterna verdadera». «No vivas aislado». «¿Te crees mejor? ¿Te crees bueno? …». «No te aíslas tú, sino que aíslas a tus hijos por querer seguir con tradiciones ancestrales pasadas de moda». «¿No sabes que la iglesia ha cambiado?». «Libérate y no te llenes de hijos. Sobre todo no en esta época de carestía».[13]
Y una vez que dices que no, que no te pueden convencer, los malos, los peores[14] te perseguirán hasta procurarte, incluso, la muerte.
Estos son los que están verdaderamente puestos al servicio de Demonio[15] y son ellos mismos un demonio. Son los utilizados por él para asesinar. Pero no temas, no pueden robarte el alma. Esa es toda Mía.
¿Cómo puede ser, Jesús, que desde tu Iglesia se haga esto?
No es mi Iglesia. Ésta es mi Verdadera Iglesia: vosotros. Ya no tiene Templo, no. No tiene Templo físico, pero está en vosotros, vosotros sois su verdadero y único Templo. Expulsados de las sinagogas, realizad un Templo en vuestra morada. Amadme en vuestro Templo familiar. Adoradme allí. Tenedme allí. Alimentaos de Mí allí. Yo nunca os abandonaré. Nunca os dejaré.[16]
La gente que esté en la falsa iglesia, adorará a un dios, pero éste no es vuestro Verdadero Dios y Verdadero Hombre. Es un hombre endemoniado, es un servidor de Satanás. Sí, ¡preparaos! ¡Preparaos! No os asustéis, no. Tranquilos, con paz, pero ardientes y activos por mi Reino. Y al final mi Reino vendrá. Y será gracias a vosotros, pequeños arquitectos, que lo construisteis con vuestra sangre y la de vuestros hijos.
¡Continuad viviendo! Vivid la Verdadera Vida. Comed la Verdadera Comida.
¿Cómo se suprimirá la Eucaristía?… Después de tantas profanaciones, Yo os voy a abandonar. No estaré ya más donde se profana mi Cuerpo y mi Sangre. Me quedaré con vosotros, pequeñas eucaristías vivientes. Y vosotros seréis quienes me daréis al resto. ¡Oh, los sacerdotes fieles! ¡Los sacerdotes fieles en este momento! ¡Cómo me agradan y son la Delicia de mi Corazón! ¡Cuidadlos! ¡Cuidadlos como oro en paño! ¡Defendedlos! Aunque sea con vuestra vida. Ellos portan el Agua y la Comida de la Salvación. Y si ellos perecen, mi pueblo morirá de inanición. Cada sacerdote que pueda consagrar, que consagre en espíritu y en verdad. Es tesoro para vosotros. ¡¡Cuidadlo!!
Empieza a ver el odio que surgirá para todos los que no se pliegan a lo Nuevo. Empieza a verlo.
________________________
[1] Horror. Se me agolpaban imágenes horrorosas de ceremonias, en teoría Misas de la Iglesia Católica. En las que el sacerdote invitaba a los fieles al altar. Cogían la Forma, el Cuerpo de Cristo y lo profanaban. Veo una falsa iglesia alrededor de los ministros de la Iglesia Católica. ¡Promovida por ellos! ¡Dios mío! ¡No puede ser! Me llena de angustia. Jesús habla de que ahora, encima del horror de las muertes, atentados, desastre… se va a profanar más todavía el Cuerpo de Cristo hasta llegar al Sacrilegio mayor. Suprimirle. Suprimir la Eucaristía. Me dicen: «¡Has hecho una acusación contra los sacerdotes!»
[2] ¡Oh, qué triste está la Virgen! ¡Pobre Mamá!
[3] No es que la Virgen maldiga a los que hacen misas negras, ya están malditos, y siente mucha pena por ellos.
[4] Del atentado en Madrid del 11-M.
[5] Cfr. Ap 17,1.15.16; 19,2.
[6] La Iglesia Madre.
[7] Veía unas manos grandes que embadurnaban de porquería (pecado) a gente.
[8] Algunos Sacerdotes.
[9] Tú mismo. Amor propio y punto.
[10] Nosotros y la gente como nosotros. La gente sencilla, la de la Iglesia de siempre.
[11] Para esa Iglesia Verdadera.
[12] Cfr. Ez 9,4; Ap 7,3; 9,4; 14,1.
[13] Se cargan toda la doctrina a favor de la vida.
[14] De esta gente mala, la que es la peor…
[15] Cfr. Ap 13,11-18.
[16] Cfr. Mt 28,20.