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martes, 26 de marzo de 2013

Feb26_13 Cuando realmente aprendéis a orar, Soy el Amigo que debéis llevar a todos lados.




Rosario vespertino
Temas:
  • No dejéis que la maldad elimine el Amor que tenéis en vuestro corazón y ése Amor Me pertenece, cuidadlo, cuidadlo, Mis pequeños y transmitidlo.
  • Una gran cantidad de vuestros hermanos, necesitarán ver a alguien que ha buscado la perfección, para mantenerse en Fe, mantenerse en una confianza plena hacia Mí y buscando el Amor que los va a llevar a Mi Promesa de alcanzar los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas.
  • Os he dicho que cuanto más deis, más recibiréis y en el Cielo tendréis potencias inimaginables, ilimitadas, pero si no dais, ¿cómo queréis recibir después? Sed sabios, Mis pequeños, sed sabios.
  • Vosotros os preocupabais por darMe gusto y, aunque seguíais cayendo, siempre regresasteis a Mí; como premio, Me tendréis a Mí, después de ésta purificación, porque Yo no Me puedo apartar de aquellos que Me buscan.

Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: No dejéis que la maldad elimine el Amor que tenéis en vuestro corazón y ése Amor Me pertenece, cuidadlo, cuidadlo, Mis pequeños y transmitidlo.
Hijitos Míos, es Mi Promesa de que cuando dos o más están reunidos orando Yo estoy en medio de vosotros y esto no os lo digo solamente para éstos momentos, Mis pequeños, sino para los que vendrán. Se os hará difícil, quizá, reuniros dentro de algún tiempo, para escuchar Mis Palabras, escuchar Mi Voz, para manteneos en lo que Yo os he pedido que os mantengáis, que son las Enseñanzas que se os han dado y tenéis en las Sagradas Escrituras.
Yo estaré con vosotros, siempre y cuando estéis unidos en grupos, y así, iréis manteniendo lo que es Mi Iglesia, de la cual vosotros platicabais momentos antes. Mi Iglesia es Institución Divina y, por eso, Yo estoy con aquellos que están buscándoMe. Yo no puedo separarMe de aquellos que viven en el Amor, que tratan de vivir la Gracia Divina y, sobre todo transmitirla. Yo estoy Presente con vosotros y lo deseo, Mis pequeños, porque Yo he venido a unir, Yo he venido a engrandecer, Yo he venido a daros los regalos que os tengo prometidos y que vosotros os estaréis ganando al manteneros en lo que Yo os he pedido.
No os imagináis, Mis pequeños, cuántas Bendiciones, Gracias, Dones, Yo derramo sobre cada una de las almas que Me buscan. Yo no Me aparto del alma necesitada. Yo no Me aparto del alma que Me busca de corazón. Yo Me gozo en aquellas almas que están viviendo Mi Amor sobre la Tierra. Eso es lo que Yo deseo para cada uno de vosotros, Mis pequeños, que lo que es del Cielo, se viva en la Tierra y, por eso, Mi Hijo, que estuvo entre los hombres, transmitió lo que Yo Le había pedido para que viviera, cada uno de vosotros, ésa vida espiritual.
Mi Amor, Mi Amor es el regalo más grande que pueda tener el alma y Mi Amor es el que os estará cuidando, protegiendo, guiando y engrandeciendo en estos momentos de tribulación.
Ciertamente serán momentos difíciles, porque estará separado ya el trigo y la cizaña, vosotros, el trigo bueno, estaréis cuidando de mantener lo Mío. La cizaña, respaldada por satanás, estará acechándoos, pero Yo os cuidaré, Mis pequeños y llegará el momento en que toda ésa cizaña será llevada al fuego, mientras que vosotros, el trigo bueno, subsistiréis y daréis vida en los nuevos tiempos por venir.
Manteneos, Mis pequeños, firmes, en todas las Enseñanzas, pero sobre todo, en el Amor, Mi Amor, que ya tenéis en vuestro corazón, no dejéis que la maldad elimine el Amor que tenéis en vuestro corazón y ése Amor Me pertenece, cuidadlo, cuidadlo, Mis pequeños y transmitidlo a vuestros hermanos y a todos aquellos que vosotros sabéis que lo necesitan.
Os Bendigo, Mis pequeños y manteneos siempre en ésa confianza plena sabiendo que Yo os voy a estar cuidando.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Una gran cantidad de vuestros hermanos, necesitarán ver a alguien que ha buscado la perfección, para mantenerse en Fe, mantenerse en una confianza plena hacia Mí y buscando el Amor que los va a llevar a Mi Promesa de alcanzar los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas.
Hijitos Míos, muchos de vosotros todavía no aprendéis a orar. Creéis que debéis separaros del mundo para estar Conmigo solamente y esto no es así, Mis pequeños, aunque, ciertamente, en las Sagradas Escrituras se os enseña que debéis estar en lo profundo de vuestro corazón y en un cuarto, apartados del mundo para que haya silencio y podáis escucharMe, pero cuando realmente aprendéis a orar, Soy el Amigo que debéis llevar a todos lados. Yo no os aparto de vuestras obligaciones de estado y no por hacerlas Me debéis hacer a Mí a un lado.
No, Mis pequeños, Yo os vine a dar la perfección de vuestros actos, vosotros Me estáis sirviendo con vuestra vida, Yo no os vine a apartar del mundo. Cuando os di el don de la vida, os puse entre otros hermanos, no os puse en un desierto solos, para que pudierais orar todo el tiempo Conmigo, estáis viviendo con vuestros hermanos para que, con vuestro ejemplo, vosotros los llevéis hacia la perfección y, con el ejemplo de ellos, vosotros también crezcáis y aprendáis.
Os he dicho que cada uno de vosotros es como una pieza de un rompecabezas, todos os necesitáis a todos, de todos vuestros hermanos aprendéis y también vuestros hermanos aprenden de vosotros. Estos son los tiempos en que debéis ser ésas piezas importantísimas del rompecabezas. Vosotros deberéis atraer, hacia vosotros, muchas, muchas almas que estén a vuestro alrededor, porque vosotros debéis ser ejemplo de vida para ellos, ya que ésa es la mejor forma de aprender, viendo cómo actúan vuestros hermanos.
Si vosotros queréis aprender solamente lo que se dice en un libro, difícilmente lo pondréis en práctica, pero si veis haciendo cosas perfectas a un hermano vuestro, también vosotros querréis hacerlas, porque todo lo que es perfecto, atrae, por eso, a Mi Hijo, cuando estuvo sobre la Tierra, Él, el Maestro Perfecto, lo seguían las multitudes. Porque todos vosotros buscáis lo que es bueno, lo que es mejor, vosotros debéis ser, en éste tiempo, lo mejor para vuestros hermanos, porque muchos, una gran cantidad de vuestros hermanos, necesitarán ver a alguien que ha buscado la perfección, para mantenerse en Fe, mantenerse en una confianza plena hacia Mí y buscando el Amor que los va a llevar a Mi Promesa de alcanzar los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas.
Si vosotros no actuáis en vuestra vida diaria, hasta en lo más sencillo de cada día, con amor, con perfección, ¿cómo podréis lograr que muchos de vuestros hermanos cambien, si no están viendo cómo se debe hacer lo que es perfecto? Buscad pues, Mis pequeños, lo que es Mi Vida en vosotros y llevad a vuestros hermanos necesitados a ésa perfección de vida que os va a asegurar el pasar a los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas, donde Yo quisiera que estuvierais todos vosotros. Satanás os va a atacar fuertemente y esto tenedlo presente, él no soporta que alguien busque la perfección en el Amor y menos en sus dominios, así que, buscad ésa perfección, pero ante todo, buscad Mi Protección, Mis pequeños, que contra Mí, no puede nada, si estáis Conmigo, venceréis.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Os he dicho que cuanto más deis, más recibiréis y en el Cielo tendréis potencias inimaginables, ilimitadas, pero si no dais, ¿cómo queréis recibir después? Sed sabios, Mis pequeños, sed sabios.
Hijitos Míos, el soltarse a Mi Divina Voluntad, ciertamente es un paso difícil para vosotros, porque se requiere de mucha humildad y donación, que eso es algo difícil para el hombre, porque vosotros siempre queréis hacer vuestra voluntad, que os llevéis todo el mérito de vuestra vida. No queréis compartir lo que vosotros tenéis ni compartir lo que hacéis de bueno con otras personas.
Cuando vosotros Me dejáis entrar a Mí, Mis pequeños, a hacer Mi Voluntad, os estoy hablando de perfección. Por muy bien que queráis hacer las cosas por vosotros mismos, nunca lograréis la perfección. Estáis en un error y en un error de soberbia grave, cuando queréis sobresalir ante vuestros hermanos, que, aunque ciertamente pueda ser bueno, generalmente no lo es, porque solamente buscáis el querer ser mejor ante los demás, pero no compartís ni enseñáis lo bueno que tenéis y esos dones que vosotros tenéis, los mantenéis solamente para vosotros, y he ahí lo que es malo en el hombre.
Cuando Yo, vuestro Dios, os doy algo, doy a manos llenas, no mido nada, sino, al contrario, os doy todo. Vosotros, por lo contrario, nada más dais lo que no os sirve y no dais lo muy bueno que tenéis, porque no queréis que otro sea mejor que vosotros. Os he dicho que el que es perfecto en esto, es aquel que, en humildad, se vuelve escalón. Sí, Mis pequeños, para ser escalón, se necesita mucha humildad. Vosotros ayudáis a otros con lo que vosotros tenéis y vuestros hermanos, que han tomado lo bueno que vosotros tenéis, van a superaros, pero una gran mayoría de vosotros no soporta esto y por eso no enseñáis lo bueno que cada uno de vosotros tenéis, para no ser superados y pasar al segundo o tercer lugar. Os queréis mantener en el primer lugar y de esta forma vais deteniendo todo el avance que debe tener la humanidad. Yo voy dando cosas cada vez mayores a los que van naciendo o a las personas en las cuales confío pero, muchas veces, viene ésa traición, sí, Mis pequeños, una traición a la donación que Yo le hago a las almas y, por no quedar en segundo o tercer lugar, se mantienen ahí, en ésa posición, deteniendo Mi Obra sobre la Tierra.
¡Cuánto error hay en vosotros, cuanta maldad y egoísmo hay en el hombre!, vosotros debéis dar lo mejor que tenéis, no estáis viendo vuestro futuro eterno en el Reino de los Cielos y os he dicho que cuanto más deis, más recibiréis y en el Cielo tendréis potencias inimaginables, ilimitadas, pero si no dais, ¿cómo queréis recibir después? Sed sabios, Mis pequeños, sed sabios.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Vosotros os preocupabais por darMe gusto y, aunque seguíais cayendo, siempre regresasteis a Mí; como premio, Me tendréis a Mí, después de ésta purificación, porque Yo no Me puedo apartar de aquellos que Me buscan.
Hijitos Míos, Mi Muerte os trajo Vida, Yo Me di por vosotros, estabais en la muerte del pecado, satanás había tenido a las almas sumergidas en el mal. Vengo Yo al mundo y os traigo Luz, os traigo la Verdadera Vida, que es el Amor y las Enseñanzas del Cielo a la Tierra.
Mi Muerte, os repito, os trajo Vida a todos vosotros y vosotros estáis ahora, en éstos momentos, en momentos de una purificación personal y de una purificación mundial, en donde vuestra muerte, la muerte de todo lo que ahora veis, se convertirá en Vida. Ciertamente, no siempre el dolor os va a mantener decaídos, en una posición dolorosa, sino que también os va a dar alegría, una alegría del saber que todo va a ser renovado por vuestro sacrificio, porque todo lo que vais a sufrir, va a ser unido por Mi Madre, la Siempre Virgen María, a Mis Sufrimientos, para ser ofrecidos al Padre y, que todo sea renovado en la Perfección en la que todo fue Creado.
Las almas que serán escogidas para vivir ésos tiempos, van a vivir grandes Glorias, bellezas inimaginables, pero sobre todo, una vida interior que vosotros no habéis vivido nunca, es una Presencia total y Divina en vuestro ser. Conviviréis plenamente Conmigo, con vuestro Dios y en Nuestra Santísima Trinidad, ¿qué más puede querer un alma sino estar con su Creador, con su Salvador y con el Amor que todo lo transforma?
Mis pequeños, habéis buscado estar en vida Conmigo y la tendréis, satanás, ciertamente, os ha venido atacando a lo largo de toda vuestra vida y vosotros, caíais, porque no sois perfectos, pero os levantabais y os manteníais buscando la perfección de Mis Leyes y de Mi Amor. Vosotros os preocupabais por darMe gusto y, aunque seguíais cayendo, siempre regresasteis a Mí; como premio, Me tendréis a Mí, después de ésta purificación, porque Yo no Me puedo apartar de aquellos que Me buscan. Ese va a ser vuestro regalo, el tenerMe a Mí, vuestro Dios, ya no solamente en vuestro ser, sino junto, con vosotros, conviviendo Conmigo, el Santo de los Santos.
Aquel que busca, encuentra y vosotros habéis buscado y Me encontraréis. Yo no Me escondo para ésas almas que Me buscan que, aunque son imperfectas, están buscando Al Perfecto, ése es un gusto que no os voy a quitar, Mis pequeños y que gozaréis eternamente. Os Bendigo y os regalo Mis Bendiciones y dones, para que vosotros os mantengáis así, buscándoMe, buscando vuestra perfección, buscando Mi Vida en vosotros, buscando vivir eternamente con vuestro Dios.
Gracias, Mis pequeños.


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