jueves, 25 de abril de 2013

LA CRUZ GLORIOSA DE DOZULE, APARICIONES A MADELEINE AUMONT, FRANCIA ( 12 DE ABRIL DE 1970)



En el año 1972 Jesús se apareció a Madeleine Aumont en Francia pidiendo a la Iglesia Católica construir en Dozulé, Normandia, la Cruz Gloriosa gigante, el edificio mas alto del mundo, para preservar al mundo de la catástrofe total. La Cruz es luminosa y alta como el Gólgota, de 738 metros con brazos de 123 metros. “La Cruz Gloriosa tiene que ser comparada con la ciudad de Jerusalén por su dimensión vertical” (11a aparición). “La Cruz Gloriosa es el anuncio del próximo Regreso en la Gloria de Jesús Resucitado” (16a aparición). Junto a la Cruz, Jesús pidió erigir el Santuario de la Reconciliación. A través Madeleine Aumont Jesús anuncia Su Regreso Pendiente a la Iglesia Católica y al mundo e invita a la conversión. Dios ha elegido a otras dos videntes para su proyecto de la Cruz Gloriosa: J.N.S.R. y a Conchiglia. El mensaje de Dozulé ha tenido continuidad con Je Ne Suis Rien (Yo No Soy Nada). La Iglesia no ha erigido todavía la grande Cruz Gloriosa y Jesús a través de Je Ne Suis Rien (J.N.S.R.), ha pedido levantar en todo el mundo "Cruces a millares" de 7,38 x 1,23 mts, en escala exacta de 1/100 de la Cruz Gloriosa para preservar los lugares escogidos de las graves calamidades que amenazan el mundo y la humanidad, anuncio de Su Regreso Inminente. El mensaje de Dozulé tiene cumplimiento en Conchiglia. Jesús pide que Conchiglia erija la última Cruz de Amor con la aprobación de la Santa Iglesia sobre el Cerro del Tepeyac (Ciudad de México), dónde María Santísima, Nuestra Señora de Guadalupe aparecio a San Juan Diego. Dios ha confiado a Conchiglia la Misión de fundar el Movimento d'Amore San Juan Diego en honor de Maria Santisima, Nuestra Señora de Guadalupe, para la promoción y la difusión del Mensaje de Dozulé en todo el mundo. Por desgracia, mandaron quitar la Cruz en dónde se había colocado.

Innalzata il 9 luglio 2005 da Conchiglia-Movimento d'Amore San Juan Diego sul Tepeyac, Città del Messico. UNICA CROCE AL MONDO eretta con Autorizzazione della Santa Chiesa Cattolica. Approvazione dell'Arcivescovo Primate del Messico S.Em.R. Card. N.Rivera Carrera e del Rettore della Basilica di Guadalupe, Vicario Episcopale Mons. D. Monroy Ponce sul luogo esatto delle Apparizioni di Maria Santissima a San Juan Diego. Benedetta da Padre C. Cancelado il 8 agosto 2005 e successivamente da Padre J.Ortiz Magos.

 
El Estandarte Oficial del Movimento d'Amore San Juan Diego bajo la Cruz de Amor de Dozulé sobre el Cerro del Tepeyac.
El Estandarte ha sido bendecido por el Papa Juan Pablo II en Loreto el 05.09.2004.


Presentación Oficial del Movimento d'Amore San Juan Diego en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe
Ciudad de México - el 01 de mayo de 2005


        CROCE D'AMORE DI DOZULE' ERETTA DA CONCHIGLIA SUL TEPEYAC NEL LUOGO ESATTO DELLE APPARIZIONI DI NOSTRA SIGNORA DI GUADALUPE A SAN JUAN DIEGO A CITTA' DEL MESSICO


        


Oscar Jiménez Gerard, Arquitecto y Responsable de las « Obras de Basílica » en Guadalupe (a la derecha en la foto),
dirige el trabajo de canteria y albañileria para el pedestal de la Cruz de Amor de Dozulé erigida por Conchiglia - Movimento d'Amore San Juan Diego
sobre el Tepeyac.

LA ESTRUCTURA Y LA COLOCACION DE LA CRUZ DE AMOR DE DOZULÉ
HAN SIDO REALIZADAS A CARGO DE LOS SOSTENEDORES DEL MOVIMENTO D'AMORE SAN JUAN DIEGO EN ITALIA.


Se agradecen :

Los sostenedores del Movimento d'Amore San Juan Diego en Italia

 S.Em.R. el Cardenal † Norberto Rivera Carrera
Mons. Diego Monroy Ponce
Don Gian Paolo Faroni
Padre Juan Ortiz Magos
Padre Carlos Cancelado
Arquitecto Oscar Jiménez Gerard

Un agradecimiento particular 
al grupo de oración:
 « Grupo de Reflexión » del Pueblito, Querétaro, Méxicopor el preciado trabajo ejecutado y por los contactos tomados con las autoridades competentes.
aniversario de las Apariciones de Jesucristo a Madeleine Aumont, en Dozulé.
MADELEINE AUMONT
Madeleine Aumont, modista, nacida el 27 de octubre de 1924, casada el 14 de agosto de 1948, cinco hijos y seis nietos. Nació en Pouteax-au-Auge, Francia, fue la segunda de tres hijos. A los 24 años de edad, se casó con Roland Aumont y tuvieron cinco hijos: dos mujeres y tres varones. Alrededor de 1966, la parroquia local perdió a su sacerdote y, además, que tenían un problema con el transporte que causó que la familia dejara la práctica religiosa por varios años. En un par de años, la familia se trasladaría a Dozule, un pueblo de Normandía. Sería dos años más antes que Madeleine volvería a la iglesia. Su madre la convenció de la importancia de la práctica religiosa, por lo que Madeleine regresó a la iglesia haciendo una confesión y recibe la comunión en la pascua de Pascua de 1970. Alrededor de las 4:40 am del 28 de marzo de 1972, Madeleine estaba a punto de decir que su oración de la mañana a la Santísima Trinidad, de pie en la ventana de la habitación mirando al cielo antes del amanecer. Fue cuando vio una luz brillante y pensando que podría ser un platillo volador, se apartó de la ventana durante varios minutos. Cuando ella volvió a su lugar en la ventana, la luz estaba allí con más luces formando los extremos de una gran cruz hasta que la cruz quedó completa con las líneas de luz en la sección transversal. Ella dice, "que era enorme, maravillosamente hermosa y mas brillante que el día". Entonces, Madeleine oyó una gran voz haciendo eco: "Ecce Crucem Domini", pero ella no sabía lo que significaba. Es latín y significa "He aquí la Cruz del Señor". De repente, al lado de ella, una voz, suave y dulce dijo: "Tu harás la cruz conocida y la vas a llevar". El 29 de marzo de 1970 empujada por su madre que vivió hasta los 94 años, Madeleine vuelve a cumplir con el precepto pascual. Se confiesa y comulga el día de Pascua. El domingo después de Pascua, después de haber comulgado, volviendo a arrodillarse en su silla "algo se produjo que no podía explicarme ... sentí como un desfallecimiento, estaba como ebria de gozo, de felicidad.. Me parecía descubrir otro mundo." Y esto duró hasta su vuelta a casa. Era el 5 de abril. El domingo siguiente, el 12 abril de 1970 "esta alegría interior me poseyó, pero esta vez sentía una presencia que no era de este mundo... la presencia de Jesús, del Espíritu Santo, una fuerza sobrenatural me poseía, presencia suave ... el mundo ya no existía. Mi cuerpo ya no existía, ya no quedaba más que Dios en mí y yo en Dios." El tercer domingo después de Pascua, 19 de abril, "este maravilloso gozo se reproduce aún”. Ella decidió confiarse al Señor Párroco puesto que: "Ya no soy yo quien vive, es Jesús quien vive en mí." El sacerdote le facilitó poder comulgar entre semana, "es tan largo esperar de un domingo al otro ... nada puede sustituir una Misa. Es Jesús-Hostia quien me salvó de la duda y en cada Misa veo realmente a Jesús a través del sacerdote, en sus gestos en vísperas de la Pasión, y veo al Espíritu de Dios venir al Altar para entregarse a todos nosotros." ”Todo se transformado si uno le ofrece todo a Dios cada mañana por "amor por El" que ha dado su Vida por cada uno de nosotros. Cristo ha resucitado, realmente vivo : todos los días, yo vivo esta Resurrección.... No dejen nunca pasar una jornada sin rezar, sin pensar en Jesús, en todos aquellos que sufren, que lloran... La plegaria nos une a Jesús, y nos da el gozo espiritual que ningún bien material puede reemplazar... ni la ciencia, ni la sabiduría humana, ni las hermosas palabras que puedan decirle pueden abrir el corazón de alguien no creyente a Dios. La conversión no es obra del hombre, hace falta que Dios lo atraiga por su Espíritu. Sin el Espíritu Santo el hombre no es nada, nada puede. Es preciso rezar 'por amor' puesto que sin el Espíritu de Dios no somos nada. Cuida de nosotros sin cesar, dígaselo a todos: Dios cuida de nosotros en cada momento y, si lo sabemos y lo hemos entendido claramente, podemos darle las gracias a Dios. Sólo Dios puede transformar así el corazón del hombre, pero para recibir gracias del Señor, hace falta rezar mucho con confianza, con fe." "En mi espíritu, todo canta la alabanza del Señor, las flores, su esencia, los árboles, el rocío de la mañana, todo lo que existe, todo lo que vive, es el aliento de Dios, puesto que aquí, en esta tierra, todo canta las alabanzas del Señor... Antes dudaba de la existencia de Dios, mi vida no tenía ningún interés, lúgubre, cinco niños que educar, la falta de dinero... pero desde este 12 de abril de 1970, para mí es la Resurrección de mi espíritu, de mi alma, las preocupaciones materiales volaron, esta paz interior se levanta por encima de todo lo que existe en esta tierra... El Cielo está al final de nuestra vida terrestre ..." La cruz apareció varias veces y finalmente Jesús comenzó a aparecer para informar a Madeleine de su propósito y su misión para iniciar el trabajo de la Cruz Gloriosa de Dozule. Su misión se extiende desde 1972 hasta 1978. El Padre Víctor L'Horset fue su director espiritual al que Madeleine fue siempre obediente y siguió fielmente sus consejos. 
LA OBRA DEL PADRE MANCEAUX DE M.S.M. (MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO) 
El reverendo padre Manceaux, un teólogo, ha analizado el mensaje transmitido a Madeleine en detalle. Los que conocen bien la Biblia se puede apreciar que numerosas palabras en el mensaje son citas implícitas de las Sagradas Escrituras. 120 han sido identificadas. Es una prueba evidente de autenticidad que fue dada como un "signo único de Dios": "El único signo visible es la actitud de esta sierva y sus palabras, que son palabras de Dios, y esas palabras son irrefutables." Aún más sorprendentes son 17 citas en latín de los cuales 11 son citas implícitas de la liturgia gregoriana. 
EL PADRE L'HORSET, EL PRIMER TESTIGO DE LAS APARICIONES, ROMPE EL SILENCIO
 A petición de varias personas, y mis superiores jerárquicos haberme dado la libertad para hacerlo, me he decidido a publicar mi testimonio ... En primer lugar, no ver por qué alguien duda sobre por que el Señor ha elegido Dozulé. Dios es libre en su elección de las personas y lugares. Si Él ha elegido Dozule para manifestar su presencia, si ha elegido a una humilde madre de familia para hacer un mensajero de ella, no es nuestro función pedirle que de cuenta de sus razones. Si Dozule, Lourdes, La Salette o Fátima se han convertido en tierras sagradas, es simplemente porque el Cristo o la Virgen han manifestado su presencia allí a través de la libre gracia ... Si quiere reunir multitudes en los santuarios en esos lugares que Él ha elegido, ¿por qué no? De lo contrario, habría que suprimir todos los santuarios y lugares de peregrinación que salpican la tierra de Francia y del mundo. 
ESTUDIO DE FACTIBILIDAD SOBRE LA "CRUZ GLORIOSA" DE DOZULÉ Y DEL SANTUARIO DE LA RESURRECCIÓN 
¿Como construir una Cruz luminosa de 738m? Desde 1992, un equipo de voluntarios estudio la posibilidad del proyecto de la Cruz Gloriosa, bajo la dirección de la asociación RESSOURCE. Con ayuda profesional, compararon diversas soluciones antes de haber retenido la de una estructura autoportadora de acero de 738m de altura por 288m de ancho, correspondiendo a los dos brazos de 123m y al tronco de 43m. El tronco esta constituido por 12 pilares portadores con un diámetro de 2m en la base y 40cm en la cima, emplazados en un circulo de 41,65m. Una corona circular interior, constituida de 12 planos de triángulos equiláteros y enlazada con la primera por medio de tubos metálicos. Los brazos tienen una estructura parecida al tronco de tal manera que hay en total 2664 triángulos equiláteros, es decir 3 veces 888. Dos maquetas de esta Cruz han sido construidas. Una a escala 1/250 avo o sea 2,95m, esta en Saint-Aubin en Essonne. La otra de 1/100 o sea 7,38m está implantada al exterior, en la comunidad de Lonlay le Tesson, en el Orne en Normandia, en el cruce de Puits au Héron. Las soluciones para la iluminación con luz blanca, para dar una gran luminosidad a la Cruz de 738m fueron aceptadas. Su montaje sobre el sitio ha sido examinado por empresas de construcción que han elaborado varias posibilidades de montaje a partir de elementos hechos en fábrica. ¿ES FACTIBLE LA SOLUCIÓN? La estructura ha sido objeto de un calculo de magnitud estática luego dinámica, en el Centro Técnico de Industrias de la Construcción Metálica (CTICM). Este laboratorio oficial francés, analizo las fuerzas y las presiones en todas las barras bajo el efecto conjugado del peso y del viento. Dando como resultado que todas las barras pueden ser realizadas técnicamente, teniendo en cuenta los espesores calculados que acarrean un peso total de la Cruz de 8800 toneladas. Pruebas aerodinámicas, realizadas en Canadá en el laboratorio del profesor Davenport, en la Universidad del oeste de Ontario, dieron como evidencia un margen de seguridad de dos. Resulta que los problemas debidos al viento en esta estructura, son superables. El Instituto de Soldadura francés ha analizado los matices de acero que serán retenidos y los modos de fabricación de los tubos. En el Instituto se llevan a cabo soluciones realizables parecidas a aquellas que se utilizan para las plataformas petroleras en el mar. Como conclusión parece entonces posible el construir tal Cruz que pueda durar más de mil años. 
¿CONVIENEN AL PROYECTO LAS COLINAS DE DOZULÉ? 
El lugar de implantación de la Cruz, según los mensajes, está situado al límite del territorio de Dozulé culminando a 113,50m y 111m. Informes geológicos, mecánicos, climáticos, sobre este lugar han sido reunidos gracias a las búsquedas bibliográficas, sondeos eléctricos y perforaciones hasta 150m de profundidad. La característica sísmica del lugar es buena, los vientos son moderados, ninguna especie protegida de animales y plantas se verá afectada con este proyecto. Un proyecto de cimientos ha sido elaborado después, calculado en detalle, luego optimizado para absorber el esfuerzo del levante de la Cruz. Sin riesgo para el terreno de alrededor. Los últimos cálculos efectuados a partir de los planos mostraron que la construcción de la Cruz puede ser considerada como posible; sin dificultades excepcionales teniendo en cuenta las circunstancias particularmente favorables: buena calidad de terrenos a partir de una profundidad de unos treinta metros y la ausencia de capa subterránea de agua. Dando como resultado cimientos subterráneos de 123m de diámetro y de 54m de profundidad que dejan un espacio para instalación de unos 32000m2. Cuatro niveles a la imagen del Arca de Noé están previstos: Nivel - 0, a 103m de altitud, destinado para centro de acogida e informes Nivel - 1, a 95m destinado para las conferencias y el audiovisual Nivel - 2, a 87m destinado a los servicios, con acceso directo al exterior Nivel - 3, a 63m destinado para la oración : la cripta y las 12 capillas formando la rosa de los creyentes. 
EL SANTUARIO DE LA RECONCILIACIÓN, SIGNO DE UNIDAD 
Jesús quiere reconciliar y unir en su Santuario a las iglesias descendientes de los once Apóstoles, Matías, Pablo, Bernabé, el apóstol de los apóstoles: María Magdalena y la reina de los apóstoles María. Este Santuario es un lugar santo, sagrado, santificado, consagrado. Como muchas de las catedrales, se inspira en la morada de Dios en San Juan Ap. 21,22. Su "medida humana" es el codo. Hay 144 codos de altura, de largo y de ancho. Que significa la perfección de la caridad. Sus muros son de jaspe cristalino, tierra siena, y cristal transparente de luz. Es "la morada de Dios", "la Ciudad Santa", "la Novia", "el Jerusalén celeste" que "desciende de la casa de Dios". La igualdad de las tres dimensiones es simbólica del don del Cielo viniendo del Altísimo y de lo más grande de la caridad de Cristo, y de la grandeza del Amor del Espíritu Santo. Esta igualdad aun es a imagen de la Creación en la Trinidad de Dios tres veces santo, y de la Encarnación del Hijo de Dios en la suavidad del aliento del Espíritu Santo. El Santuario esta fundado como la Iglesia, sobre los doce apóstoles. Este se abre para todas las naciones por sus doce puertas que tienen forma de perlas y llevan los nombres de las doce tribus del Pueblo de Dios. Sus doce asientos de piedra preciosas, son todos como los Apóstoles, diferentes. Cada uno de los Apóstoles lleva una de las piedras del pectoral del Gran Padre, que es para nosotros, el Cristo. Doce en hebreo significa "la búsqueda de la palabra". Es la búsqueda bíblica de la Palabra de Dios. Un ángel cuida cada una de las puertas del Santuario. Hay tres ángeles; como en la Biblia más los nueve coros de ángeles. La cúpula corona el Santuario. Es a la imagen divina de la "tierra que desciende del cielo", renovada por Dios. Hay 90 codos de altura, es decir 45 metros. ¡Al cenit del planisferio estará Jerusalén, el polo del mundo! El Santuario con el anillo de 1m se eleva a 123 m, longitud dada por Jesús a los brazos de la Cruz. Y la Cruz de Jerusalén, que añade 7 m a la cima, cargan la flecha del santuario a 130 m (San Pedro en Roma culmina a 132,50 m). La Cruz plantada en el sitio de Jerusalén alude a la iglesia del mundo, y las cuatro cúpulas pequeñas a los cuatro evangelistas o a las cuatro primeras diócesis de la Iglesia universal, única, santa, católica y apostólica de Roma, Constantinopla, Alejandría y Antioquía. 
¿QUÉ IMPACTO TENDRÁ EL PROYECTO EN LA REGIÓN DE DOZULÉ? 
Actualmente, más de 15 000 peregrinos acuden cada año a las Colinas de Dozulé, lugar de la Cruz Gloriosa. Un estudio turístico minucioso demuestra que el turismo religiosos en el mundo esta en fuerte crecimiento. Una vez el proyecto construido; Dozulé atraerá entre 2,5 y 5 millones de turistas y peregrinos al año. Esto favorecerá la afluencia para los otros santuarios y sobre todo el de Lisieux que recibe 1,5 millones de visitantes al año, y el de Mont Saint Michel que recibe 7 millones. Los extranjeros que vengan a Dozulé, también efectuaran otras peregrinaciones y visitas. La infraestructura existente en el sitio, autopistas, hoteles, áreas de campamento..., permitirán acoger un número importante de personas, mientras que los espacios disponibles en la comunidad de Dozulé y sus alrededores, permitirán disponer de las 15000 camas extras consideradas necesarias. Dará como resultado una cifra de negocios consecuente para la región, 2,5 billones de francos al año, lo que permitirá crear de nuevo 8000 empleos durante la construcción y mantenerlos a continuación; los 5000 empleos perdidos durante los últimos 20 años en la comarca de Auge. CRUZ GLORIOSA (DOZULÉ) JESÚS promete el 28-3-1975, a su instrumento, en DOZULÉ (Francia) que: todo hogar que rece diariamente esta oración con confianza, será protegido contra todo cataclismo, y derramará en los corazones SU DIVINA MISERICORDIA. 
ORACIÓN DIARIA
JESÚS de NAZARET triunfó de la MUERTE SU REINO es ETERNO Viene a vencer el mundo y el tiempo Piedad, DIOS mío, por aquellos que TE blasfeman, perdónales, ellos no saben lo que hacen. Piedad, DIOS mío, por el escándalo del mundo, líbrales del espíritu de Satanás. Piedad, DIOS mío, por aquellos que huyen de TI, dales el gusto e la Santa EUCARISTÍA. Piedad, DIOS mío, por aquellos que vayan a arrepentirse al pie de la CRUZ GLORIOSA, que allí hallen PAZ y ALEGRÍA en DIOS nuestro SALVADOR. Piedad, DIOS mío, para que llegue TU REINO, pero sálvales, están a tiempo todavía... porque el tiempo está próximo, y he aquí que YO VENGO. Amén. ¡VEN, SEÑOR, JESÚS! (Rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María) Jaculatoria: ¡SEÑOR, derrama sobre el mundo entero los tesoros de TU INFINITA MISERlCORDlA! (Permitida su difusión. Pablo VI en A.A.S., 58.-1966. 1186

Desde 1972 a 1982 Jesús se apareció a Madeleine Aumont dándole 50 mensajes y pidiéndole la construcción de la Cruz Gloriosa en Dozulé, Normandía, Francia, y el Santuario de la Reconciliación.

Este pedido y sus mensajes tuvieron luego continuación en J.N.S.R. (Je Ne Sui Rien, o sea Yo No Soy Nada) y Conchiglia que fundo el Movimento d'Amore San Juan Diego.

La historia de las apariciones a Madeleine Aumont puede leerla aquí.






PRIMERA APARICION

"Dará a conocer esta Cruz y la llevará" 

Martes 28 de marzo de 1972 a las 4h35 de la mañana, en la Haute Butte.

Es el martes de la Semana Santa de 1972.
Mi marido fue a trabajar a las 4h30 de la mañana.
Como la víspera y los días anteriores, me levanté, bajé a cerrar la puerta detrás de él. Subí otra vez, abrí la ventana.
El cielo estaba cubierto de grandes nubes que corrían rápidamente del Noroeste al Sudeste. Hacía mucho viento. No llovía, el tiempo era bastante claro. Quizás estuviera la luna. Miré al cielo, esas grandes nubes que corrían.
Me apresuré a rezar la oración a la Santa Trinidad. No había empezado a pronunciar la primera palabra.
De pronto, percibo al fondo del horizonte, un poco a mi derecha, una claridad deslumbrante. Aclaraba el horizonte entero como cuando hay un relámpago por tiempo de tormenta. Pero esta claridad permanecía, mientras que el relámpago no dura más que un segundo.

Tuve miedo.
Empujé la ventana y volví a acostarme. Me cubrí para no ver nada más.
Al cabo de ocho o diez minutos más o menos, me enderecé en mi cama. Ya no había más claridad en la ventana. Era tan deslumbrante que lo hubiera visto sin moverme.
Entonces me levanté, y volví a la ventana. No había absolutamente nada.
Y algunos instantes después, vi de nuevo algo formarse en el cielo, en el sitio donde acababa de ver esta claridad.
Todo se formaba a la vez, como sigue:
La base, los brazos, la parte alta se formaban juntos muy lentamente, e iban a juntarse con el centro de la Cruz.
Cuando esta Cruz fue construida, era inmensa, maravillosa, más brillante que el día, muy sencilla, muy derecha, un poco más grande que la Cruz del Calvario de Dozulé cuando la veo de cerca.
Era impresionante pero maravillosamente hermosa, hacía bien mirarla, y sin embargo era de una claridad deslumbrante.
¡Oh! qué bonita visión sobre la pequeña colina delante de la casa, el martes 28 de marzo entre 4h30 y 4h50 de la mañana.
Allí sólo estaba la Cruz. Cristo no estaba.
Y sobre la pequeña colina, el conjunto tenía la forma del Calvario.

Unos segundos después, oí estas tres palabras:
"Ecce Crucem Domini." (Aquí está la Cruz del Señor)
Estas tres palabras resonaban como en una iglesia. Retumbaban, eran sonoras. Parecía que eran dichas al mundo entero y que nuestro globo hubiera temblado al sonido de esta voz grave.
Esta Cruz inmensa, esta voz en medio de la noche eran impresionantes.
Después, hice la Señal de la Cruz.
La Cruz maravillosa seguía presente delante de mí, inmensa y hermosa. ¡Oh qué preciosa era, por su luminosidad!
Nunca vi algo tan bonito y tan luminoso.
Luego, oí a alguien hablar a mi lado. Esta voz era tan dulce, ningún otro ser sobre esta tierra me ha hablado tan lentamente, tan dulcemente.

Pensé que era Jesús. Oí:
"Dará a conocer esta Cruz y la llevará"Unos segundos más, y todo desapareció de repente.
Cuando se presentó, se formó muy lentamente, pero desapareció de pronto, después ya no vi nada.
Fue el Jueves Santo al confesarme cuando se lo dije al Señor Cura.
Insistió un poco para saber más; yo le había preguntado tres días antes lo que significaba: "Ecce Crucem Domini"
Si él no hubiera insistido para saberlo, creo que no se lo hubiera dicho tan pronto. Sin embargo él debía saberlo. Sin duda alguna, estas tres palabras se dirigían a él y yo debía decírselo todo.
No dudaba de su discreción. Un sacerdote debe guardar el secreto.
Y no obstante, todo el mundo, creo yo, hubiera debido saberlo.

El Señor no apareció ni se dejó oír para una sola persona.
En el momento, le había dicho al Abad L'Horset (el párroco de la parroquia en 1972) que no hablase de aquello a nadie. Pero un poco más tarde, le había dicho: "Le dejo libre de hablar sobre este tema con quien piense usted que sea necesario, pero que mi nombre no sea revelado."
Si no deseo que mi nombre sea revelado, sobre todo no crea que es por vergüenza, por escrúpulos, por pudor, no.
Pero todo esto me fue dado por Jesús, el Todopoderoso.
No poseo nada yo misma, no tengo ninguna capacidad, ningún poder, mi nombre no es nada.

No es a mí a quien hay que mirar en todo esto.
Es Dios, Jesús, el Espíritu Santo, que lo es todo, que lo puede todo.
Temo que me miren en la calle como un fenómeno, un ser extraordinario que uno apunta con el dedo y que se diga : "Esa es la que vio la Cruz de Jesús, la que oyó estas palabras..."
Yo no he hecho nada para recibir esta gracia.
No soy más que una criatura sencilla, por eso no quiero que ésto sea publicado a causa de mi nombre, que no es nada.

"Dará a conocer esta Cruz."... Sin duda, a través de mis palabras, recuerde a la gente que encuentro que Jesús sufrió para salvarnos, que recuerden:
- Que Su Cruz es un triunfo,
- Que Su Cruz es nuestra única esperanza,
- Que Su Cruz debe estar siempre presente en nosotros, en nuestros corazones,
- Que Su Cruz sigue alzada sobre el universo.
¡Oh Cruz querida de Jesús que fue manchada de sangre para salvar a todos los hombres!
Créanme, es con corazón y fe que hablaré de JESUS y de SU CRUZ.

Y también:
"La llevará."
A veces es difícil llevar la Cruz.
Es decir, aceptar todas las miserias, todas las tristezas, todas las preocupaciones, todas las molestias de todos los días, todos los sufrimientos. Si, es muy difícil.
Pero cuando uno está seguro de que Jesús existe, de que El está Vivo, de que El está ahí en cada momento de nuestra vida, que Su Presencia se hace sentir tanto, esto debe suavizar todas esas miserias, todas esas tristezas, todas esas preocupaciones, y todos esos sufrimientos.
¿Acaso no sufrió Jesús El mismo por todos nosotros?
Y qué sufrimientos soportó moral y físicamente. Fue pegado, escarnecido, le escupieron a la cara, le dieron vinagre para beber, y en ese estado lamentable, dijo:
"Padre, perdónales, no saben lo que hacen."
¿Quién de nosotros tendría el valor, en semejante momento, de perdonar a su verdugo?
Tenía que ser Jesús quien aceptase tantos sufrimientos para salvar a la Humanidad.
Con este pensamiento, las lágrimas vendrían a nuestros ojos.
No obstante, cuánta gente ignora a Jesús, olvida a Jesús.

Nadie piensa en la Cruz de Jesús, que domina el mundo, esta inmensa Cruz, maravillosa, resplandeciente de luz que aparece en el horizonte.
Símbolo del poder, la Cruz domina nuestro globo.
Este globo debe ser muy pequeño al lado del Poder de Dios.
Deberíamos temblar todos delante de tal espectáculo.
Todo lo que existe en esta tierra, no es nada, comparado a lo que vi, oí la mañana del 28 de marzo, a las 4h35 de la mañana.


SEGUNDA APARICION

"Es tiempo de salvar a todos estos pecadores que no aman a Jesús." 

Miércoles 8 de noviembre de 1972 a las 4h35 de la mañana, en la Haute Butte.

Durante la semana del lunes 6 de noviembre, mi marido trabajaba por la mañana a las 4h30.
A esta hora, no olvido dar gracias a Dios, poniéndome a la ventana, los brazos en cruz, frente al sitio donde había visto esta maravillosa Cruz.
Desde luego, no pensaba volver a verla jamás.
El miércoles 8, me pongo al lado de la ventana con los brazos en Cruz; unos minutos más tarde, mientras estaba en esta posición, esta Cruz maravillosa se forma otra vez delante de mí, como la vez anterior. Las 4 puntas de la Cruz se formaban acercándose hacía el centro.

Unos segundos después, oí esto: "Penitencia, penitencia"Unos segundos más tarde:
"Es tiempo de salvar a todos estos pecadores que no aman a Jesús."(Mientras permanecí llena de admiración, recibí un secreto en cuanto a una amenaza próxima para la humanidad)
Esta voz me hablaba muy suavemente y parecía muy triste.

Esta Cruz es maravillosamente bella, de una claridad, de una limpidez a la cual ninguna luz en esta tierra es comparable, ni la luz del sol, ni la luz eléctrica por hermosa que sea.
Esta luz celeste no daña los ojos, sólo deslumbra el espíritu.
Cuando me deja, me pongo muy triste. Me parece que luego, me encuentro en las tinieblas, incluso con un tiempo soleado.
Desearía morir por estar en esta Luz de Dios, con el fin de contemplarla para siempre.
¡Oh todos vosotros que leeréis estas líneas!:
haced penitencia, purificaos,
es tiempo de salvar el propio espíritu,
es tiempo de que os volváis hacia Jesús.

Os lo suplico, Jesús se lo pide.
No digáis: "Es demasiado tarde."
No digáis: "Soy demasiado viejo, he malgastado mi vida."
No digáis: "He pecado demasiado."
No digáis: "Es una lástima, ya veremos."
Nunca es demasiado tarde para volverse hacia Jesús.
Jesús es bueno, les perdonará, incluso en el último minuto de su vida.
Pero no esperéis.

Es hoy, es ahora mismo, Dios os lo pide. Casi es un SOS que Dios reclama, dado que El dice:
"Es tiempo de salvar a todos estos pecadores que no aman a Jesús."

Usted, Señor Canónigo (Gires), que leerá estas páginas predique la penitencia a todos aquellos que se le acerquen de ahora en adelante, y diga a todos los que tienen la fe, que hagan penitencia, para salvar a todos estos pecadores que no aman a Jesús, que no han dirigido nunca una mirada a Jesús, que no ven más que las cosas superficiales, el dinero, el lujo, el bienestar.
Dígales que hagan penitencia para salvar a toda esta gente que no tiene corazón, que no tiene caridad.
Pero cuando uno tiene realmente Fe, todo es tan diferente.

La vida monótona que vivía antes con todas estas preocupaciones se ha transformado en un solo instante.
Veo a Jesús en todo.
Ya que la menor cosa en esta Tierra es Jesús quien nos la dio.
Todo lo que vive, todo lo que respira, es el Aliento de Dios, y sin este Aliento en la tierra, es la nada.
Todo el mundo olvida esto.

¿Quién piensa en la Cruz de Cristo?
El mundo está tan turbado por los progresos crecientes, que uno olvida al Creador: Dios.
Sin embargo es por la Cruz que Jesús vino a liberarnos del pecado.
Será por la Cruz, la que vi con mis propios ojos, que pronto Jesús vendrá a salvar el mundo. Será por esta Cruz Gloriosa que acabarán todas las tristezas, todos los sufrimientos, todas las miserias.
Entonces será el fin, será la Paz, la felicidad inmensa.
Descubriremos todas estas maravillas de Dios en la Luz Celeste que no tendrá noche.
Pero, para obtener todas estas maravillas que Dios nos ha anunciado, es preciso convertirse, es tiempo de hacer penitencia, penitencia.

Me preguntaba cómo iba a contar lo que había pasado al Señor Cura.
¿Cómo iba a creerme, ya que esta vez no tenía mensaje para él?
Pero estoy segura de que es la Providencia la que ha actuado y dado que Dios me había dicho esto, hacía falta que el Abad L'Horset lo supiera.
Fui a misa como de costumbre este miércoles por la mañana, día en que no hay que ir al colegio, y cuando salí de la pequeña capilla del pensionado San José, El Señor Cura salió también, cosa que nunca hace después de misa.
El me preguntó: "¿Por qué está usted triste?"
Me pregunté cómo se había dado cuenta de que yo estaba triste.
Esta Cruz es tan imponente, tan maravillosa, tan impresionante, que después no puedo evitar llorar, y no puedo dormir.
El Señor Párroco leyó esto en mi cara. Pero no se lo dije tan pronto, además tenía prisa por volver a casa para dar el desayuno a mis hijos y a mi madre que está impedida en la cama, para volver después a dar la catequesis a las 9h30.

Al día siguiente fui a su encuentro para contárselo todo.
Sé que el Señor Cura no duda de mi palabra.
Yo misma, si no viera esta maravillosa Cruz, me preguntaría si no es una pesadilla, una ilusión, un sueño. Pero no, sé muy bien que esta Cruz está presente, ya que lo que no engaña son estas palabras tan claras, tan dulces:
Es la Palabra de Jesús, la Palabra de Dios.


TERCERA APARICION

"Dígale al sacerdote que haga elevar en este lugar la Cruz Gloriosa y al pie, un santuario."
Jueves 7 de diciembre de 1972 a las 4h35

Vi de nuevo la Cruz maravillosa, alzándose en el cielo, del mismo modo que las dos veces anteriores, a la misma hora y exactamente en el mismo lugar. Una vez que esta maravillosa Cruz fue formada, oí:
"Audivi vocem de caelo dicentem mihi..." (Oí una voz del cielo que me decía)
"Dígale al sacerdote que haga elevar en este lugar la Cruz Gloriosa y al pie un santuario.
Todos vendrán a arrepentirse en este lugar y a encontrar la Paz y el Gozo.
"



CUARTA APARICION

"Verá esta Cruz aún tres veces."
Martes 19 de diciembre de 1972 a las 4h35


La maravillosa Cruz se me apareció de nuevo y oí :
"Verá esta Cruz aún tres veces."


QUINTA APARICION

"Dígale al sacerdote que la Cruz Gloriosa, elevada en este lugar, sea comparable a Jerusalén."
Miércoles 20 de diciembre 1972 a las 4h35, en "la Haute Butte".


Como la víspera, vi la Cruz del mismo modo que las veces precedentes, a la misma hora, en el mismo lugar, y de nuevo oí:

"Dígale al sacerdote que la Cruz Gloriosa, elevada en este lugar, sea comparable a Jerusalén."

SEXTA APARICION

"Encuentre tres personas y reciten juntos el rosario para la elevación de la Cruz Gloriosa, aquí, en el límite del territorio de Dozulé."

Jueves 21 de diciembre de 1972 a las 4h35


Tercer día seguido en que la Cruz se me aparece, en el mismo lugar, a la misma hora, del mismo modo. Y mientras estaba como las veces anteriores, los brazos en cruz, oí una voz dulce que parecía estar a mí lado:
"Tendría la bondad de decir al obispado que el sacerdote no debe dejar su parroquia antes del cumplimiento de la tarea que le es pedida."
"Encuentre tres personas y reciten juntos el rosario para la elevación de la Cruz Gloriosa, aquí, en el límite del territorio de Dozulé."
(
1)

Esta vez, la maravillosa Cruz se me ha aparecido más tiempo que de costumbre, más o menos de quince a dieciocho minutos.
Ninguna luz en esta tierra es comparable a esta luz del cielo. Esta maravillosa luz no daña los ojos, sin embargo es más deslumbrante que el sol, pero no deslumbra los ojos, sólo deslumbra el espíritu. Cuando uno la ve, la muerte sería deseable con el fin de vivir siempre en esta maravillosa Luz celeste.

1- El Padre L’Horset, las monjas B. y M. lo harán todos los días, en la capilla pero ¡bajo llave!


SEPTIMA APARICION

"No tenga miedo, Yo soy Jesús de Nazaret, el Hijo del Hombre resucitado."
Miércoles por la tarde 27 de diciembre de 1972 (2) a las 19h - cerca de la iglesia. Fiesta de San Juan Apóstol.


Aún me quedaba por ver una vez más esta Cruz ; tenía prisa por que llegara la semana del primero de enero, semana en la que mi marido sale a las 4h30 de la mañana, para ponerme otra vez con los brazos en cruz y esperar quizás esa semana una última aparición.

Vine a ver al Señor párroco el miércoles por la tarde. La directora del pensionado San José, Sor B. me había pedido preparar la iglesia para una boda que debía tener lugar el sábado siguiente.

Entonces, vine el miércoles 27 por la tarde a la sacristía con el Señor Párroco, eran exactamente las siete. Lo esperaba delante de la puerta de la sacristía, mientras él cerraba la puerta con llave.

En este momento, la Cruz se presentó frente a mí, como siempre, pareciendo más alta en el cielo, pero menos grande y no en el mismo sitio.
Unos segundos después, al pie de la Cruz, se formó una nube ovalada sirviendo de pedestal. La Cruz desapareció. Una forma humana ocupó su lugar, con los pies colocados sobre esta nube.

Nunca vi nada tan precioso, su cabeza estaba inclinada, y sus manos tendidas hacía mí como para acogerme.
Y oí una voz muy dulce, que me decía:
"No tenga miedo, Yo soy Jesús de Nazaret el Hijo del Hombre resucitado."
Unos segundos después, esta misma voz me dijo :
"Tenga la bondad de repetir ésto: ¡ Ô Sorte Nupta Prospera Magdalena ! Annuntiate virtutes ejus qui vos de tenebris in admirabile Lumen Suum vocavit. "

(¡Oh felicidad, Madeleine! ¡dichosa esposa! Anuncie las maravillas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas hacia Su admirable Luz.)
Aún Pude admirar algunos instantes esta maravilla, después todo desapareció de repente.

Me parecía encontrarme de nuevo en las tinieblas.
Si supiera cómo mi corazón está lleno de amor por Jesús que se ha dignado venir a visitarme; a mí, pobre criatura indigna. Hasta mi último día en esta tierra, permaneceré deslumbrada con esta maravillosa visión, esta presencia de Jesús en esta tarde del 27 de diciembre.

No me queda más que un deseo: volver a verle, volver a ver a Jesús de Nazaret, el Hijo del Hombre resucitado. Hubiera sido dulce para mí morir en ese instante. Tenía las manos abiertas como para acogerme, pero esto duró tan poco tiempo.
Me hubiera gustado que todo se parase, que el tiempo se detuviera, que el tiempo ya no existiera, con el fin de que todo el mundo, que toda la humanidad pudiera verlo, como yo Lo vi.
Me gustaría poder contemplarlo siempre, eternamente, en Su esplendor, contemplar esta maravillosa Luz, este Jesús de amor lleno de dulzura, de bondad resplandeciente de Luz.

Todo es tan maravilloso, tan grande, que no puedo expresar lo que sentí hasta las extremidades de mi cuerpo, de mi espíritu.
En toda mi persona siento a Jesús, lleno de amor, de dulzura, de luz.
¡Qué maravillosa belleza! ¡Qué luz límpida! ¡Qué tesoro! ¡Qué grandeza vieron mis ojos esa tarde del 27 de diciembre! ¡Qué gozo! ¡Qué gusto tendremos cuando podamos contemplar: "Jesús para la eternidad".
Si el mundo supiera, si el mundo hubiera visto, si el mundo viera. Y el mundo verá un día no lejano en absoluto. Y este día, toda la faz de la tierra quedará totalmente deslumbrada viendo:
"Jesús de Nazaret el Hijo del Hombre"
Resplandeciendo de luz, como lo vi con mis propios ojos venir sobre una nube en toda Su grandeza. Si, todo el mundo Lo verá, por eso ahora es el momento de convertirse.
Es tiempo de levantar la cabeza. Aún pueden ser salvados.

Jesús es amor, Jesús es bueno, El perdona.
Tengan mucho pesar en el fondo del corazón, hagan una pequeña oración, Jesús estará contento.
Tengan una mirada hacia El y verán que serán muy felices, su espíritu estará lleno de gozo extremo, un gozo que no podrán definir ya que este gozo espiritual es más hermoso que todos los gozos materiales.
Sobre esta tierra no encontramos jamás la felicidad perfecta. Cuando uno cree alcanzarla, todo se derrumba.
Pero la felicidad espiritual que encontramos en la persona de Jesús, esta felicidad, cuando uno la posee verdaderamente, es inagotable.

¡Oh Jesús mío! ¡Cómo resplandece de belleza en esta maravillosa Luz! ¡Qué bueno sois Vos! ¡Vos sois amor! ¡Qué dulces son Vuestras palabras! Nunca nadie me habló tan dulcemente.
La Luz y las palabras de Jesús son incomparables de dulzura y belleza.
Toda mi vida proclamaré esta maravilla en la cual hay que vivir sin cesar, de la mañana hasta la tarde, de la tarde hasta la mañana; en cuanto me despierto Jesús está conmigo, en mí.
Hay que vivir siempre con Jesús, como una llama interior que no se apaga nunca.

¡Oh, Jesús mío! ¡Qué dulce es vivir sin cesar con Vos, en Vos!
¡Qué gozo maravilloso, dais Vos a aquellos que os aman.
Sobre todo no piensen que soy una privilegiada de Dios.
Dios ama a todas Sus criaturas.
Es El quien nos ha dado la Vida.
Sin el soplo de Dios, no seríamos nada, sería la nada.
Pero el Espíritu Santo está aquí para animarnos, El nos ama. Dios ama a todas Sus criaturas, sin excepción.
Dios nos llama a todos, y pocos Le escuchan.

Piensen, retírense solos un instante.
Luego admiren esta naturaleza, estas flores, ese perfume, el rocío de la mañana y díganse bien que todo esto no se hizo solo.
Todo lo que crece, todo lo que se forma, todo lo que vive, es el aliento de Dios.
La naturaleza es un milagro constante del Creador, pero no prestamos atención, estamos acostumbrados a ello.

Es cuando uno está solo que se encuentra la presencia de Jesús, cuando uno se recoge, cuando se admira esta naturaleza, la maravilla de la creación.
Es en todo esto donde encontramos al Creador, Dios, Jesús, El Espíritu Santo, el Rostro de Cristo.
Cuando un alma ve un rayo de la Luz de Dios, desea morir para verla eternamente.
Pude admirar esta Maravilla unos instantes más, y todo desapareció de repente.

2 - El 27 de diciembre de 1673, 299 años antes, Jesús apareció a Paray Le Monial.


OCTAVA APARICION

"Haced elevar la Cruz Gloriosa y el Santuario de la Reconciliación."

Martes 12 de junio de 1973 a las 19 horas, en la capilla


Estaba con las hermanas del pensionado San José y el Señor Párroco en la capilla, acabábamos de terminar el rosario y las vísperas; de pronto, sentí un viento rozándome el rostro; creí que la puerta acababa de abrirse y que esto producía una corriente de aire con la pequeña ventana, pero no era nada de eso.
Entonces fui a ver al Señor Párroco, que estaba en su silla delante de mí; le pregunté si había sentido un viento ya que esto me parecía poco normal. Me contestó que no, después de repente, un resplandor aparece en el lugar del sagrario, y seguidamente, Jesús aparece como la primera vez que Lo vi, con las manos tendidas hacia mí como para acogerme. Era maravillosamente bello; esta Luz era deslumbrante de belleza.

Jesús me dijo:
"Tenga la bondad de acercarse hasta aquí."Me acerqué. Jesús me dijo:
"Diga esto en voz alta":
"Soy el Primero y el Ultimo y El que vive, y Todo lo que les ha sido dado:
Soy el Amor, la Paz, el Gozo, la Resurrección y la Vida.
Bese a las personas aquí presentes por amor y por caridad para con el prójimo."

Entonces besé a las personas presentes.

"Tenga la bondad de repetir ésto":
"Attendite, quod in aure auditis, praedicate super tecta. Per te Magdalena civitas Dozulea decorabitur per Sanctam Crucem. Et aedificet Sanctuarium Domíno in monte ejus. Terribilis est locus iste." ( Prestad atención, lo que oís al oído, proclamado a voces. Por usted, Madeleine, la ciudad de Dozulé será adornada por la Santa Cruz. Y que ella edifique un Santuario al Señor sobre Su montaña. ¡Qué terrible es este lugar!)
 (3)
"Bese la tierra tres veces por penitencia por la Iniquidad."
Cuando levanté la cabeza, Jesús parecía muy triste, miró largamente a las tres personas presentes y me dijo:
"Diga esto en voz alta a las personas que rezan el rosario con usted"
"Dense prisa en anunciar al mundo lo que vieron y oyeron en Mi Nombre. Den la orden al obispado de anunciar Mi Ley, con el fin de hacer elevar la Cruz Gloriosa y el Santuario de la Reconciliación en el lugar preciso donde Madeleine la vio seis veces, y vengan allí todos en procesión."

Luego Jesús levantó los brazos, con las manos tendidas hacia mí, El dijo:
"Cuando esta Cruz será elevada de la tierra, atraeré todo hacia mí."Cuando Jesús dijo esto, Su mirada era lejana, casi levantada hacia el cielo. Después, puso otra vez Sus brazos y Sus manos como para acogerme y me dijo:
"Tenga la bondad de venir aquí cada primer viernes de mes, yo la visitaré hasta la elevación de la Cruz Gloriosa."Después desapareció.

3- " Ella " significa la Ciudad, según Madeleine A.


NOVENA APARICION

"La sierva del Señor habrá hablado una lengua que le es extraña."
El día 6, primer viernes del mes de julio de 1973 - 19 h, en la capilla.


Una Luz, después Jesús se me aparece como la última vez en el lugar del Sagrario, con las manos tendidas hacia mí para acogerme; Su mirada es de una maravillosa bondad, y Su sonrisa es muy dulce. Todo esto es muy difícil de describir: ¡Es tan bello!

Algunos instantes después, Jesús levanta el brazo derecho hacia mí y coloca la otra mano sobre Su pecho. El dice:
"Tenga la bondad de repetir esto":
"Misit Dominus Manum Suam et dixit mihi : Spiritus, Domini docebit vos quaecumque dixero vobis." (El Señor extendió la mano y me dijo: el Espíritu, el Señor le enseñará todo lo que le habré dicho.)

Luego, con su brazo siempre levantado hacia mí y su mano izquierda sobre Su pecho, El me ha dicho:
"Vaya a decir al obispado todas las palabras que Yo le he dictado. Y la sierva del Señor habrá hablado una lengua que le es extraña."
Sin recordar ninguna palabra en latín de las que el Señor me había dicho desde el principio, le he dicho:
"Pero, Señor, ya no me acuerdo." El me ha dicho:
"Acuérdese de Mi Palabra: Dará testimonio a causa de Mi Nombre y no tendrá necesidad de ejercitarse para saber lo que tendrá que decir ya que Yo estaré con usted."
Después Jesús desapareció.

Era preciso pues que fuera a ver el Señor Obispo, y aunque Jesús me había asegurado de que no tenía nada que temer, vacilé en ir. Y además ¿cuando iría? Yo no tenía una idea muy clara; sin embargo sabía bien que era preciso que fuera. No podía ir sola; y además le tocaba al Señor párroco decidir; no debo hacer nada por mí misma.

Primer viernes del mes de agosto de 1973
Cuando sonaron las seis de la tarde en la pequeña capilla, delante del Santísimo Sacramento expuesto para este primer viernes del mes, mi espíritu estaba en una gran paz y gozo.
Esperaba con impaciencia a "Jesús", ese Jesús de Amor que se había dignado en visitarme el viernes anterior. ¡Qué tesoro, qué maravillosa belleza descubrían mis ojos y mi espíritu en Su presencia! Esto no duraba más que algunos minutos a cada vez, pero cuando estos minutos en presencia de Jesús durase una eternidad

¡Oh! Qué dulce y maravillosa será esta eternidad en esta "espléndida" Luz.
Pero las 19 horas llegaban, los segundos me parecían interminables. Esperé así hasta las 19h 45, después me di cuenta de que Jesús no iba a venir, era demasiado tarde. Mí corazón estaba muy triste, me parecía que todo se derrumbaba.
Salí de la pequeña capilla llorando como una niña.
Cuando volví a casa, mis hijos me preguntaron lo que tenía. No les contesté. Afortunadamente mi marido no estaba allí. Era la semana en la que trabajaba por la tarde y no volvía hasta las 21h 30.

Esa noche, casi no dormí. Me preguntaba lo que había hecho al Señor para que El no me visitara puesto que El me había dicho : "Cada viernes, la visitaré" ; y pensaba para mí, que si El no me había visitado, quizás era debido a un señor que, por la mañana, me había hablado casi en voz alta delante del Santísimo Sacramento, y dicho cosas que él no hubiera debido decir, ya que lo que él me había dicho faltaba de caridad, y esto me apenaba, por el Santísimo Sacramento que estaba allí delante de nosotros, y pensé en este momento que era necesario tener un gran recogimiento y un gran respeto delante del Santísimo Sacramento.
Después pensé también que quizás se debía a que no había hecho lo que el Señor me había pedido la vez precedente. Jesús me había dicho: "Vaya a decir al obispado todas las palabras que Yo le he dictado", y esto no había sido hecho.

La mañana siguiente, fui a ver al Señor párroco, diciéndole que deseaba ir cuanto antes a decir al obispado todo lo que el Señor me había dicho que dijera; era una misión que tenía que cumplir dado que el Señor me lo había pedido y yo deseaba ir cuanto antes, tenía que cumplir la voluntad de Jesús.
Entonces, fui con el Señor Párroco y Sor Bruno a ver a un miembro del obispado, como me lo había pedido Jesús.
Seguía sin recordar nada de latín, les aseguro que vacilaba y me preguntaba lo que iba a decirle, y pido todavía perdón al Señor por haber vacilado puesto que El me había dicho: "Yo estaré con usted."
Desde luego, Jesús estaba conmigo.
De pronto, me acordé de todas las palabras en latín que Jesús me había dictado desde el principio; el Espíritu Santo me guiaba; es El quien me ayudó a recordarlo todo.
Estaba muy emocionada y sorprendida de ver cómo, de repente, pude decir todas esas palabras desconocidas. No tengo ninguna instrucción y piensen que el latín es una lengua completamente extraña para mí.

No sé si el Espíritu Santo lo quiso, pero cuando subí en el coche al salir del obispado, le dije todo a Sor Bruno y al Señor Párroco, todas las palabras extrañas que el Señor me había dicho desde el principio. Es el Espíritu Santo quien me hizo recordarlo todo.
Sin El, no hubiera sido capaz de decir una palabra. Y sé que el Señor Párroco y Sor Bruno estaban ambos emocionados al oírme.
Al volver de Bayeux, sentía una gran paz.
Estaba sobre todo muy feliz de haber cumplido lo que Jesús me había pedido y agradecía al Espíritu Santo, cuando volvía, al haberme hecho recordarlo todo.
Sin Vos, Espíritu Santo, nada existe, nada es posible, no somos más que tinieblas. Pero cuando uno os posee, todo es gozo, todo es amor, todo es posible.


DECIMA APARICION

"Regocíjense, regocíjense sin cesar en el Señor, como la sierva del Señor aquí presente rebosa de Gozo en la Luz que ella descubre."

Viernes 7 de septiembre de 1973 a las 19h05, en la capilla.


Había algunas personas en la capilla delante del Santísimo Sacramento expuesto.
Cuando percibí la luz, pero esta vez en el lugar del Santísimo Sacramento, no pude evitar gritar en voz alta: "¡Era tan feliz! Ahí está."
Era tan feliz, Jesús no me había visitado el mes anterior.
De repente después de esta luz, Jesús aparece como de costumbre. Me sonreía, con una sonrisa tan dulce. El me dijo:
"Haga la genuflexión y salude."
Después Jesús me dijo:
"Diga esto en voz alta":
"Regocíjense, Jesús de Nazaret, el Hijo del Hombre resucitado, está aquí delante de mí, rodeado de luz. Sus Manos y Su Rostro resplandecen como el sol. Su Mirada es Amor y Bondad. Y he aquí lo que dice el Primero y el Ultimo y el Vivo, a todos vosotros que sois los testigos:
Regocíjense, regocíjense sin cesar en el Señor, como la sierva del Señor aquí presente rebosa de Gozo en la Luz que ella descubre."


Unos segundos más tarde:
"Sean humildes, pacientes y caritativos."
Jesús, con la mirada más grave, dijo:
"Bese la tierra tres veces en penitencia por la iniquidad."

Cuando levanté la cabeza, después de haber besado la tierra, Jesús tenía la mirada muy triste. Mira a la gente en la capilla, después con la mirada todavía muy triste, lejana, como si El viera el mundo.
Le pregunté por qué estaba tan triste. Jesús me contestó:
"Estoy triste a causa de la falta de Fe en el mundo, a causa de todos aquellos que no aman a Mi Padre."
Luego Jesús dijo:
"Diga esto en voz alta":
"Vayan todos en procesión al sitio preciso donde la sierva del Señor vio la Cruz Gloriosa, y todos los días, recen esta humilde Plegaria, seguida de una decena del rosario."
Entonces Jesús me dijo:
"Rece el rosario entero, así como las personas que lo rezan con usted."


Jesús me dictaba la Plegaria, frase por frase, y Su mirada era muy triste y muy lejana.
He aquí la Plegaria que Jesús me dictaba muy dulcemente:
"Piedad, Dios mío por los que Te blasfeman.
Perdónales, no saben lo que hacen."
"Piedad Dios mío, por el escándalo del mundo.
Libérales del espíritu de Satán."
"Piedad Dios mío por los que Te huyen.
Dales el gusto de la Santa Eucaristía."
"Piedad Dios mío por los que vendrán a arrepentirse al pie de la Cruz Gloriosa, que encuentren allí la Paz y el Gozo en Dios nuestro Salvador."
"Piedad Dios mío, para que Tu Reino llegue, pero sálvalos, queda todavía tiempo, ya que el tiempo es próximo, he aquí que Yo vengo.
¡Amén! ¡Ven Señor Jesús!"
Después recité el rosario como el Señor me lo pidió. Jesús me miró tristemente todo el tiempo mientras recitaba el rosario. Luego, al final del rosario, El me dijo:
"Señor, derrama sobre el mundo entero los tesoros de Tu Infinita Misericordia."
Repetí esta frase para terminar la oración.
Luego Jesús me dijo:
"Tenga la bondad de repetir esto:
Vos amici Mei estis, si feceritis quae Ego praecipio vobis." (Sois Mis amigos si hacéis lo que yo os pido.)
"Cuando den testimonio en Mi Nombre, tengan la bondad de repetir esto."
Después con una mirada triste Jesús me dejó y desapareció.

UNDECIMA APARICION

"Piedad Dios mío." "La Cruz Gloriosa debe ser comparable a la cuidad de Jerusalén por su dimensión vertical (738m). Debe ser de una gran luminosidad."

Viernes 5 de octubre de 1973 - 19 horas, en la capilla.

La historia de las apariciones a Madeleine Aumont puede leerla aquí.






El Señor se presentó en el lugar del Santísimo Sacramento expuesto como la vez precedente.
Jesús estaba en el lugar del Santísimo Sacramento, yo ya no veía ni el altar, ni el Santísimo Sacramento ; la Luz había ocupado su lugar.
Jesús se me aparece muy cerca, ligeramente elevado. Sus Pies están colocados sobre una piedra llana, y al lado de esta piedra hay algunos guijarros. Su Pie derecho está adelantado y descubierto, casi hasta el tobillo ; el Pie izquierdo está tapado por Su vestido, no veo más que la extremidad del pie. Su vestido, de una blancura deslumbrante, está sujeto a la cintura por un cordón ; el escote es redondo y fruncido, pero deja el cuello algo descubierto. Las mangas son bastante anchas, como las de un alba ; no hay ninguna apertura aparente para ponérselo.
Sus cabellos bastante largos caen sobre los hombros, Sus Manos y Su Rostro son muy luminosos - además el Señor lo dijo : "Sus Manos y Su Rostro resplandecen como el Sol" y desde luego, es del todo cierto - todo ésto es maravilloso.
Su mirada es Amor y Bondad, esta frase la subrayo, la tomo de Jesús, El mismo me la dijo.

Me sonrió, con las manos tendidas hacia mí, como para acogerme. Hice la genuflexión, saludé, luego me arrodillé, hice la señal de la Cruz. Lo hice maquinalmente, sin que esta vez Jesús tuviera necesidad de decírmelo, pero es El sin duda quien me lo mandó hacer - hace falta sin duda que yo lo haga. No sé si me comprendéis, pero hay cosas difíciles de explicar.

Jesús se quedó unos instantes en silencio. Me quedé así para admirar esta maravilla ; esperaba que El me dijera algo. Después de unos instantes Jesús me dijo:
"Dígales a las personas aquí presentes que digan con usted la oración que Yo les enseñé, seguida de una decena del rosario."

Transmití el mensaje. Como la primera vez, el Señor me dictó el Mensaje muy lentamente, mirándome; repetí cada frase detrás de El.
"Piedad Dios mío, por los que Te blasfeman.
Perdónales, no saben lo que hacen."
"Piedad Dios mío por el escándalo del mundo.
Libérales del Espíritu de Satán."
"Piedad Dios mío por los que Te huyen.
Dales el gusto de la Santa Eucaristía."
 


Jesús se para un momento y me dice:
"El que hace la Voluntad de Mi Padre y come de este Pan, vivirá eternamente en esta Luz."
Después continuó:
"Piedad Dios mío, por los que vendrán a arrepentirse al pie de la Cruz Gloriosa, que encuentren allí la Paz y el Gozo en Dios nuestro Salvador."
"Piedad Dios mío, para que tu reino llegue, pero sálvalos, queda todavía tiempo - ya que el tiempo es próximo, y he aquí que Yo vengo.
¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!"


Después Jesús dijo conmigo la decena del rosario. Lo dijimos juntos, muy dulcemente; yo esperaba cada "Ave María" para volver a empezar con El. Era tan conmovedor decir este rosario con Jesús. Nunca lo recité tan dulcemente en toda mí vida. Al final de esta decena del rosario, Jesús me dijo:
"Señor, derrama sobre el mundo entero los tesoros de Tu Infinita Misericordia."
Creo que no repetí esta frase, tan absorbida estaba por la presencia tan maravillosa de Jesús. Permanecería indefinidamente así para admirarlo, sin decirle nada y sin preguntarle nada. Además, no hay nada que preguntar. Me quedo clavada en el sitio. Aunque pasara cualquier cosa, incluso rayos, no oiría nada, no me movería, cuán maravillosa es esta presencia.

Por otra parte, cuando Jesús está ahí, ya no estoy sobre la tierra. No veo ni pienso en nada de lo que me rodea. Es una maravilla para la vista y el Espíritu que uno no puede explicar, realmente hace falta estar allí. Ninguna palabra puede explicar lo que siento, incluso en las frases más bonitas.
A todos aquellos que dudan, puedo afirmar que desde luego hay otro mundo además de aquel que vemos.
Y el más maravilloso, es aquel que no vemos ¡uno no puede imaginárselo!

Después de la oración, Jesús me dijo, todavía mirándome:
"Diga esto en voz alta:
La Cruz Gloriosa (en este instante, miró al público con una mirada circular) alzada sobre la "Haute Butte", debe ser comparable a la cuidad de Jerusalén por su dimensión vertical. Sus brazos deben enderezarse del Oriente al Occidente. Ella debe ser de una gran luminosidad."

Con un tono muy grave Jesús me dijo:
"Así es al señal del Hijo del Hombre."
Después de algunos segundos:
"Hagan cavar a 100 metros del lugar de la Cruz Gloriosa, en la dirección de su brazo derecho, agua brotará de allí. Vendréis todos a lavaros en signo de purificación."

Luego Jesús se inclinó hacia mí y me dijo discretamente, sin precisarme que lo dijera en voz alta. Al Señor Párroco no se lo dije hasta el domingo:
"Esté siempre en el Gozo, no se lamente por el cataclismo general de esta generación, ya que todo ésto tiene que ocurrir. Pero he aquí que aparece en el cielo el Signo del Hijo del Hombre. Y ahora debe cumplirse el tiempo de las naciones. Todos se golpearán el pecho. Después de la Evangelización del mundo entero, entonces volveré en la Gloria."

Después de unos instantes más, Jesús me miró. El me sonrió, luego desapareció.


DUODECIMA APARICION

"Dozulé es desde ahora en adelante una ciudad bendita y sagrada."

Viernes 2 de noviembre de 1973 - 19 h (día de los difuntos), en la capilla.


La Luz se me aparece, después Jesús se presentó como de costumbre, con las manos abiertas. Me sonrió, luego levantó los dos brazos en forma de cruz ; Su cabeza estaba ligeramente inclinada hacia el lado derecho como si fueran a crucificarlo, pero Sus llagas no estaban. De todas formas, jamás vi Sus llagas.

Me dijo con un tono muy grave :
"Dozulé es desde ahora en adelante una ciudad bendita y sagrada.
Viven el tiempo del supremo esfuerzo del Mal contra Cristo. Satán es desligado de su cárcel. Ocupa la faz entera de la tierra."

Jesús me habla siempre muy despacio. Aquel día, Su voz era muy grave. Yo estaba muy triste al verlo así. Luego, me dijo:
"Gog y Magog su número es incalculable.
Pase lo que pase, no se preocupen. Todos serán arrojados al fuego por los siglos de los siglos.
Feliz aquel que sólo es seducido por el Dios Supremo."

Después, Jesús bajó los brazos y las manos. Volvió a Su posición normal, es decir con las manos tendidas hacia mí, después El me sonrió un buen rato y me dijo:
"Este Mensaje es para usted:
Feliz aquel que sólo es seducido por el Dios Supremo, puesto que Mi Padre no es más que Bondad. El perdona al pecador más grande en el último momento de su vida.
Dígales a los moribundos arrepentidos que cuanto más grande es el pecado, más grande es Mi Misericordia. En el mismo momento en que su alma deje su cuerpo, se encuentra en esta espléndida Luz. Dígaselo.
Palabras de Jesús."


Luego me dio un mensaje muy grave para el obispo, después un mensaje muy personal que me concierne y cuyo secreto debo guardar toda mi vida.
Después Jesús desapareció.
"Jesús me había dicho un secreto el 2 de noviembre de 1973 y me había dicho que no se lo dijera a nadie. Por tanto de aquello yo no le he hablado a nadie". (Una intima sabe únicamente que se refiere a su muerte).


Viernes 7 de diciembre de 1973

Este primer viernes del mes de diciembre, esperé mucho tiempo. Después, a las 19h45, dejé la capilla. Tenía el corazón entristecido, las lágrimas en los ojos - Jesús no vino.
Sin embargo, sé que incluso sin verlo, El está ahí. El está siempre ahí con nosotros, por todos nosotros.

En nuestra vida cotidiana, Jesús está ahí, siempre presente. Pero verlo es tan bello, tan maravilloso ¡Esta Luz, es de un esplendo !... ¡Después Su Rostro, Su mirada, Su grandeza!... Esta grandeza... todo ésto es de una belleza incomparable. Todo ésto es único, nada más, no, nada más... nada más que Jesús solo.
Jesús mío, si supiera lo que yo le amo - y El lo sabe.


DECIMOTERCERA APARICION

"¿Por qué tiene miedo? ¿Por qué duda usted? ¡Estoy ahí! 

Viernes 4 de enero de 1974 a las 16 h 15, en la capilla.


No pude asistir a misa esta mañana, con gran pesar, ya que era a las 8h, y debo preparar a mis hijos que llevo al colegio a las 8h 30.
A las 9h, fui a visitar al Santísimo Sacramento expuesto. Me marché hacia las 11h para preparar la comida para mi marido, mi madre de edad avanzada y los dos hijos mayores que vuelven al mediodía para comer. Por la tarde, volví al internado para planchar en casa de las monjas. Entre los dos trabajos, debía visitar al Santísimo Sacramento.
A las 14h, llegué a la capilla del colegio San José. Me quedé hasta las 15h para adorar a Jesús presente. Después fui a llamar por teléfono a la oficina de Sor Bruno para pedir cita al médico para mi hija primogénita. Pero en vez de volver allí a planchar, no pude evitar volver a la capilla, como si algo me dijera: "es preciso ir". Es tan bonito, tan dulce adorar a Jesús presente; ¡Jesús es tan feliz!

Creo que no podía moverme del sitio ; me sentía clavada en el sitio. Creo que hubiera permanecido allí indefinidamente; en estos casos siento mi espíritu tan unido al de Jesús.
Pero la hora pasaba sin que me diera cuenta.
De pronto, acababa de oír tocar las 16h15 en la iglesia.
Tenía todavía una decena del rosario por recitar antes de volver a casa, puesto que mis hijos iban a llegar pronto y debía regresar por ellos, ya que les gusta que esté en casa cuando vuelven del colegio.
Entonces empecé la última decena de mi rosario. De pronto, caigo completamente en la oscuridad. Si supiera el miedo que tenía; no pude evitar gritar fuerte. Tuve que llamar al Señor Párroco para decirle: "no veo nada", porque estaba completamente en las tinieblas.

Me sentía desamparada, mi corazón latía muy fuerte del miedo.
Después oí al Señor Párroco acercarse a mí y me dijo con una voz muy tranquila:
"no tema nada, sea paciente, espere unos momentos, va a pasar".
Yo veía que él no estaba inquieto (me decía a mí misma, se ve bien que no es él quien está en mi lugar), después dijo a Sor Margarita :
"Vaya de prisa a buscar a Sor Bruno."
Cuando oí a alguien entrar, pensé que era Sor Bruno. Le pregunté si era ella, ella me respondió: "si, soy yo"
Le pedí que me condujera a casa. Estaba inquieta, me preguntaba lo qué me iba a pasar. Pensé en mi familia, en mis hijos. No ver más. ¡Qué triste me sentí, Dios mío!
Jesús ya me dijo que sufriría por los pecadores, un día después de la visita, pero no me había dicho que me quedaría ciega. Jesús me había dicho lo que le pasaría a mi cuerpo, y más especialmente que sufriría mucho en el Espíritu, pero El no me dijo que lo dijera.
Si lo dije es por miedo, cuando me encontré en las tinieblas.
A esta hora de la tarde, yo no pensaba tampoco que ésto viniera de Jesús; no era la hora, las otras veces eran las 19 horas.

Después de esta terrible angustia (de pronto en las grandes tinieblas de los ojos pero también del Espíritu), la alegría se apodera de mí. Además El Señor Párroco me lo dijo en cuanto se percató de ello.
Mis ojos habían recobrado su resplandor; el miedo, la tristeza se convierten en inmenso gozo, en paz indescriptible.
Imagino que es lo mismo para alguien que sufre en su lecho de muerte; cuando el alma deja su cuerpo, ya no sufre más; después de pronto, se encuentra en esta dulzura, en esta luz espiritual ; es transfigurado con Jesús.
Yo no estaba ciega; además creo que lo grité muy alto : "no, no soy ciega"; acababa de descubrir la Luz. Sí, la Luz se me aparecía en el mismo lugar, en el sitio del Santísimo Sacramento, pareciéndome aún más bonita, más luminosa, más límpida que de costumbre.

Me arrodillé, en el mismo sitio donde estaba, en la parte baja de la capilla, al lado de mi silla. Creo que debía estar muy risueña tan feliz me sentía al volver a encontrar la Luz... desde las grandes tinieblas a la Luz y ¡qué Luz, la más bonita de las Luces!
Luego Jesús aparece.
Jesús es tan bueno. Hubiera podido dejarme así hasta el final de mis días. Estaba entre Sus Manos ; todos estamos entre Sus Manos. El es el Maestro. Hace de nosotros lo que El quiere. Tenemos que agradecerle por todas las gracias que El nos concede.
Si vemos, si oímos, si andamos, si tenemos salud, si somos felices, es gracias a El, a El solo. El puede quitarnos todo ésto en un solo instante.
Pero si sufrimos, si tenemos miserias diarias, es El también quien nos lo permite, para ganar nuestro cielo.
Es preciso ofrecer todo a Jesús : nuestras alegrías, penas y por El, con El, lo soportamos todo.

Esta vez, Jesús tenía la mano derecha sobre Su Corazón, y el brazo izquierdo colgando a lo largo del cuerpo. Me sonreía y después me dijo:
"¿Por qué se asusta? ¿Por qué duda? Estoy aquí."
Le dije a Jesús: "Señor, tuve miedo, creí que me quedaba ciega." (Creo haberlo dicho alto)
Después Jesús me dijo:
"Dígales que todo hombre sobre esta tierra está así en las tinieblas."
Entonces repetí, ésto en alto, y luego Jesús dijo:
"Bese la tierra tres veces en penitencia por la falta de Fe."Hice pues este gesto, después Jesús, con un gesto lento, quitó la mano de Su Corazón y la dirigió hacia mí para indicarme que me acercara.
Al mismo tiempo que este gesto, El me dijo:
"Acérquese y salude."

Entonces avancé, desde la parte baja de la capilla donde me había quedado, hasta el altar, hasta Jesús. Estaba muy cerca de El. Saludé como Jesús me lo enseño.
Jesús había vuelto a poner Su Mano sobre Su Corazón. Yo estaba de rodillas, muy cerca de El y El me dijo:
"Tenga la bondad de repetir ésto:
Ecce Dominus Noster cum virtute veniet et illuminabit oculos servorum Suorum. Laetamini, laetamini in Domino, laetamini cum Magdalena. Paratum cor ejus: 'Speravi in Domino, ut se simplicitas prodit amabilis ." (He aquí que Nuestro Señor vendrá con poder e iluminará los ojos de Sus servidores. Regocíjense en el Señor, regocíjense con Madeleine. Su Corazón está listo: "esperé en el Señor, para que la amable sencillez Lo refleje.)"
Jesús me dijo estas frases muy despacio, en el orden en que acabo de escribir. Después El me dijo:
"Cada vez que vuelva a su sitio, después de cada Eucaristía, coloque la mano izquierda sobre su corazón y la derecha cruzada por encima."
Jesús hizo este gesto conforme me lo iba explicando; lo imité.
Jesús me sonrió algunos instantes, después El desapareció.
Guardé las manos colocadas así hasta la vuelta a mi sitio.


El primer viernes del mes de febrero de 1974 Jesús no apareció.


DECIMOCUARTA APARICION

"Regocíjense ya que el tiempo es próximo, en que el Hijo del Hombre volverá en la Gloria."
El primero de marzo de 1974 a las 15h40, en la capilla.
(En la capilla, están presentes el sacerdote, tres religiosas y cuatro señoras.)


Aquí está la Luz.
Jesús se presentó en el mismo lugar, como de costumbre, con las manos tendidas hacia mí, como para acogerme. Me sonríe, levanta los ojos al cielo con la mirada grave y lejana y El me dice:
"Tenga la bondad de repetir ésto:"Levantó los brazos en forma de Cruz, pero más alto.
Jesús me dijo muy suavemente cada frase, que repito una detrás de otra:
"Ecce cujus imperii Nomen est in aeternum. Quae videt Me, videt et Patrem Meum. ¡Magdalena! Annuntiate virtutes ejus qui vos de tenebris vocavit in admirabile Lumen Suum vocavit. Nolite timere, Deum benedicite, et cantate Illi." (Aquí está Aquel cuyo Nombre tiene un Reino Eterno. La que me ve, ve también a Mi Padre. ¡Madeleine! Anuncie las maravillas de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su Admirable Luz. No tema, bendiga al Señor y cante para El.)
Jesús continúa:
"Soy la Luz del mundo y la Luz luce en las tinieblas y las tinieblas no la entendieron."
"Penitencia, penitencia, penitencia. Bese la tierra tres veces por penitencia y por la falta de Fe en el mundo."

Después Jesús volvió a su posición normal:
"Hoy, Jesús de Nazaret, el Hijo del Hombre resucitado, me visita por octava vez.
Sus Manos, Su Rostro resplandecen como el Sol, Sus Vestidos son de una blancura deslumbrante, Su Mirada es Amor y Bondad.
Amad a vuestro prójimo como Yo os amo, que vuestra mirada sea Amor y Bondad para cada uno de vosotros.
Bese a una persona presente por amor y caridad."
Di el beso a la primera persona que se encontraba allí; era Sor María de la Asunción, Superiora general de Blon.

Luego Jesús añade:
"Este gesto es señal de amor y reconciliación para el mundo entero. Regocíjate, María, dijo el Arcángel Gabriel en la Concepción del Hijo del Hombre."Y en un tono muy grave:
"En verdad os digo, hoy pasa lo mismo.
Regocíjense, ya que el tiempo es próximo en que el Hijo del Hombre volverá en la Gloria.
Regocíjense, regocíjense sin cesar en el Señor, que su Gozo sea conocido por todos los hombres a causa de las palabras que acaban de oír, a causa de Mi Nombre."
Y unos instantes más tarde:
"Que cada uno de vosotros, en el silencio de su corazón, pida a Dios la gracia que él desea ; hoy mismo le será dada."

Permanecí algunos momentos en silencio. Escuché las Palabras muy graves que Jesús me dijo. No me atrevía a repetirlas por su gravedad. Pensaba que únicamente el sacerdote o los sacerdotes debían saberlo, ya que Jesús me dijo:
"Diga a la Iglesia que renueve su mensaje de PAZ al mundo entero, ya que la hora es grave. Satán dirige el mundo, seduce los espíritus, los hace capaces de destruir la humanidad, en algunos minutos.
Si la humanidad no se opone, Yo dejaré actuar y será una catástrofe, como no la ha habido desde el diluvio, y ésto antes del fin del siglo.
Todos aquellos que habrán venido arrepentirse al pie de la Cruz Gloriosa serán salvados.
Satán será destruido y no quedará más que Paz y Gozo."
Después Jesús desapareció.


DECIMOQUINTA APARICION

"La Cruz Gloriosa relevará de todo pecado."
Viernes 5 de abril de 1974 a las 15h40, en la capilla.


En la capilla San José, el halo de luz se formó en el lugar de la Custodia, después veo a Jesús, con las manos tendidas hacia mí como para acogerme. Lo admiré durante mucho tiempo - es tan maravilloso. Me sonreía.
Le dije en alto : "¿Si usted es Cristo, por qué no veo nunca Sus llagas? (El Señor Párroco me había encargado hacer esta petición.)
Seguía sonriéndome. Qué dulzura inexplicable sentía en este momento, ya no me sentía sobre esta tierra.
Jesús levantó la mano derecha sobre mí, y me dijo:
"La Paz sea con usted."
"Diga ésto en voz alta."
Jesús volvió a su posición habitual y ya no me sonría:

Jesús pregunta:
"¿Por qué este disturbio, por qué estos pensamientos se elevan en vosotros?"
" Vosotros, los sacerdotes que tenéis la tarea de cumplir lo que Yo os pido, ¿es más fácil gritar milagro viendo el agua brotar de la montaña que oír a la sierva del Señor pronunciar palabras que no conoce?
Hombres de poca Fe, acordados de Mi Palabra."
(La voz de Jesús era severa.)
"Los que vendrán en Mi Nombre hablarán idiomas desconocidos para ellos."
Después de un momento de silencio, y sin precisar que lo repitiera:
"No tenga ninguna duda, levántese, toque Mis Manos."Me levanté. Jesús me presentó Su Mano izquierda, después la derecha; cogí entonces cada mano en las dos mías. El me dijo:
"No tenga más duda, un espíritu no tiene mano, ni carne."

Volví a mi sitio, de rodillas delante de El y El me dijo:
"Dígales ésto" (repetí en voz alta)
No tengan más duda, desde luego es Jesús Resucitado quien veo hoy por séptima vez. Acabo de tocarle las Manos."

Después pregunté: "¿Señor dónde hace falta cavar para tener agua? "
Jesús me contestó:
"La Cruz Gloriosa debe ser elevada sobre la Haute Butte, la más cercana del límite del territorio de Dozulé, en el lugar exacto donde se encuentra el árbol frutal, el árbol del pecado, puesto que la Cruz Gloriosa relevará de todo pecado.
Sus brazos deben enderezarse desde el Oriente hasta el Occidente. Cada brazo debe medir 123 metros y su altura seis veces más. A partir de estos 123 metros, lugar que ocupa la Cruz, deben medirse los 100 metros.
Después haced cavar un depósito de 2m por 1,50m y 1m de profundidad. Haced un cercado. Agua brotará de allí."

Después Jesús añade :
"Si vuestro corazón está seco, habrá poca agua y pocos serán salvados."Luego El dice:
"Vos amici Mei estis si feceritis quae Ego praecipio vobis, dixit Dominus." (Vosotros sois Mis amigos si hacéis lo que Yo os mando, dice el Señor)Jesús añade:
"Ponga la mano izquierda sobre su corazón y la derecha colocada encima."Luego Jesús desapareció y me volví así a mi sitio.

Si supiera qué feliz era. Por primera vez desde que veo a Jesús, tenía ganas de gritarles mí gozo. Se lo dije al señor Párroco y a una persona al salir de la capilla.
"Jesús está bien vivo; Le toqué Sus Manos; son Manos de carne como las nuestras, están tibias. Era maravilloso"
Jesús está bien vivo, resucitado, en carne. Yo lloraba de Gozo; un Gozo maravilloso que inunda mi espíritu. Tenía ganas de cantar, y de hecho pedí que cantaran "El Magnificat", tan grande era mi gozo.
Uno debe obedecer a los sacerdotes, a los obispos : he recibido la orden de no decir nada, ésto es lo que me retuvo ; si no, hubiera gritado mi gozo a todo el mundo con el fin de dar el Gozo de Jesús resucitado a todos aquellos que dudan.(4)


Viernes Santo 12 de abril de 1974.

Por la tarde, después de un acuerdo entre Sor Bruno y el propietario del pasto, tres hombres cavaron el depósito. Hacía frío, y sobre una cocinilla, en el fondo del depósito que se estaba cavando, Sor Bruno calentó café para los voluntarios..


DECIMOSEXTA APARICION

"Daos prisa en hacer elevar en su sitio la Cruz Gloriosa."

Viernes 3 de mayo de 1974 desde las 17h10 hasta las 17h25, en la capilla.


La luz aparece, después Jesús se presenta con las manos tendidas hacia mí para acogerme; me sonríe. Soy tan feliz, me quedaría indefinidamente en Su presencia. El dice:
"Diga ésto en voz alta:
"El sacerdote no está en el error, este árbol doblado es el símbolo del pecado.
Arrancadlo antes de que aparezcan los frutos, y daos prisa en hacer elevar en su sitio la Cruz Gloriosa, porque la Cruz Gloriosa relevará de todo pecado."


Un instante después, Jesús puso las manos juntas sobre Su pecho. El me miro tristemente, vi dos lágrimas caer de Sus ojos. Lloré en ese momento, Jesús estaba tan triste. El me dijo:
"Desafortunada sea la humanidad entera, si no hay agua en este depósito en los cincuenta días que siguen su puesta al día, ya que Satán impide la purificación del número más grande. Acuérdese de Mi Palabra, yo dejaré actuar a causa de la falta de Fe."
Un momento después:
"Diga a la Iglesia que mande Mensajes por el mundo entero y que se dé prisa en hacer elevar, en el lugar indicado, la Cruz Gloriosa y a su pie un santuario. Todos vendrán allí a arrepentirse y a encontrar la Paz y el Gozo. La Cruz Gloriosa, o la Señal del Hijo del Hombre, es el anuncio de la próxima venida en la Gloria de Jesús resucitado.
Cuando esta Cruz sea elevada de tierra, atraeré todo a Mí."

Jesús dice después:
"Encuentre once personas en esta ciudad bendita y sagrada, ellas serán Mis discípulos. Ellas pedirán de puerta en puerta en mi Nombre para la elevación de la Cruz Gloriosa.

Y éstos son los mandamientos que debe respetar cada discípulo:
- Trabajad hasta la elevación de la Cruz Gloriosa;
- Sed humildes, pacientes, caritativos, para que se reconozca en vosotros a Mis discípulos.
- No busquéis ningún interés personal, únicamente aquel de hacer elevar la Cruz Gloriosa, porque todo hombre que haya venido a arrepentirse aquí será salvado."
Luego Jesús me dice, sin especificar que lo repita:
"Diga al sacerdote que Yo le visito a usted por la decimoséptima vez, porque la Cruz Gloriosa es también Jesús resucitado."
 (La visita del 12 de abril de 1970 y las 16 apariciones hacen 17 visitas de Jesús).
Después Jesús desapareció.


DECIMOSÉPTIMA APARICION

"Soy Miguel el Arcángel." "Soy Jesús de Nazaret, el Hijo del Hombre Resucitado de entre los muertos". "Pida un cirio. Colóquelo encendido. Que todos aquellos que vengan en esta capilla le imiten."

Viernes 31 de mayo de 1974 desde las 9h45 hasta las 10h05, en la capilla.


No esperaba una visita de Jesús puesto que no era el primer viernes del mes.
Pero cada mañana, después de llevar a los niños al colegio, voy hasta la capilla para visitar a Jesús, luego el sacerdote me da la Comunión.
Esta mañana del 31 de mayo, me fui a la capilla como los otros días. El Señor Cura aún no me había dado la Comunión cuando Sor Bruno vino a buscarlo para ver a un enfermo. Este enfermo vive justo al lado y el Señor Cura me dijo: "No pienso ausentarme mucho tiempo, le daré la comunión cuando vuelva."
En ese momento, me quedé pues sola en la capilla. De pronto vi el halo de Luz presentarse como siempre en el mismo lugar del tabernáculo. El halo era más ancho y parecía menos alto que las veces anteriores. Yo estaba sola y la Luz parecía esperar a alguien. Me precipité al comedor al lado de la capilla. Le dije a J., una empleada, que fuera inmediatamente a buscar a Sor Bruno, quien estaba pienso yo en su clase a esa hora.

Volví rápidamente a la capilla, ante la Luz que estaba siempre allí, pero sola. Me arrodillé; en este momento, alguien apareció pero no era Jesús.
Cuando Sor Bruno llegó, le dije: "hay alguien pero no es Jesús. Es alguien que no conozco."
Esta vez me sentía a gusto en la capilla, mientras que las veces anteriores, me sentía transportada a otra parte, y cuando Sor Bruno entró la oí muy bien mientras que las otras veces yo no oía ni veía absolutamente nada, completamente absorbida por la visión de Jesús.

Este personaje desconocido llevaba una especie de estandarte y arriba una pequeña cruz; esta, así como el asta, eran del mismo tono y brillaban como el oro. Debajo de la cruz una oriflama de tela, perece ser, llevaba escritas tres palabras, de las cuales creí distinguir la primera y la última: "QUIS... DEUS" (que es como Dios). El asta terminaba en su extremidad inferior en una puntilla con forma de lanza o de pica. El personaje se presentaba con el pelo rizado y corto, parecía un soldado. Su túnica era corta, su mano derecha sujetaba el centro del asta, una especie de cintas ceñían sus pantorrillas.

Como me miraba, le pregunté: "¿Quién es usted?"
El me contestó:
"Le saludo." (Me saludó con la cabeza)
"Soy Miguel el Arcángel, Dios me envía."

"Vera los misterios del Redentor y repetirá cada frase, una después de otra, a medida que se las dicte."
Le dije: "Si es Dios quien le envía, le obedeceré."

El Arcángel estaba siempre ahí cuando me dijo :
"Per Mysterium Sanctae Incarnationis Tuae." ("Por el Misterio de Tu Santa Encarnación.")
En ese momento, desapareció.
Después vi a alguien vestido completamente de blanco, de rodillas. Pensé que era un Angel. Miraba a una preciosa muchacha con un pañuelo sobre la cabeza.
Al ver el Angel, ella saludó, y se quedó con la cabeza inclinada, colocó una tras otra las manos sobre el pecho del mismo modo que el Señor me lo enseñó. Me quedé especialmente con este gesto, que me impresionó. Algunos segundos después, todo desapareció.

Después vuelvo a ver al Arcángel que me dice :
"Per Nativitatem Tuam." ("Por Tu Natividad.")
El Arcángel desaparece.
Veo entonces un bebé en una cuna de mimbre o sobre paja en forma de cuna; mucha gente alrededor, con trajes largos, parece mirarlo y admirarlo... Pues todo desaparece. Vuelvo a ver el Arcángel en el mismo sitio (en realidad pienso que está siempre ahí, y que soy yo quien ya no lo ve, debido sin duda a la importancia del cuadro viviente que se me presenta.

El me dijo :
"Per Baptistum et Sanctum Jejunium Tuum." ("Por Tu Bautizo y Tu Santo Ayuno.")El Arcángel desaparece de mi vista y veo a Jesús, acompañado de un hombre alto, pero sin embargo, menos alto que El. Viste una especie de capa que parece de piel de pelo corto.
Veo el agua que fluye como un río, y a este hombre vertiéndola sobre la cabeza de Jesús. Sostiene una escudilla por el mango, toma agua del río y la vierte sobre la cabeza de Jesús.
Algunos segundos después, Jesús sube por un sendero cuesta arriba, y al llegar a la cima se sienta. Cruza las manos, levanta la mirada al cielo como para rezar, después todo desaparece.

Veo otra vez al Arcángel que dijo:
"Per Crucem et Passionem Tuam." ("Por Tu Cruz y Tu Pasión.")El Arcángel desaparece y veo a Jesús que lleva sobre el hombre derecho una Cruz que parece muy pesada. La lleva penosamente, caminando por el centro del sendero.
A cada lado de este sendero una multitud de gente parece reír. Algunos levantan la mano como para tirarle algo.
Jesús no se cayó a pesar del peso de Su Cruz, lo cual me sorprendió. En varias ocasiones, creí que iba a desplomarse sobre la calzada. Pobre Jesús.
Después la imagen desapareció.

El Arcángel se dejó ver de nuevo y dijo:
"Per Mortem et Sepulturam Tuam." ("Por Tu Muerte y Tu Sepultura.")
Veo a Jesús en la Cruz, parece muerto, la cabeza inclinada hacia delante, el torso desnudo, una amplia llaga en el costado derecho, y bajo la llaga, un hilillo de sangre coagulada, creo.
Tres personas están al pie de la Cruz - una a cada lado, de pie - mirando con tristeza el rostro de Jesús. La del centro está de rodillas, a sus pies, y estrecha con sus dos manos el pie de la Cruz, pareciendo querer besar los pies de Jesús. Siento mis lágrimas correr. Los pies de Jesús están colocados sobre un soporte de madera.

La imagen desaparece ; vuelvo a ver al Arcángel que me dice :
"Per Sanctam Resurrectionem Tuam." ("Por Tu Santa Resurrección.")En ese instante, vuelvo a ver a Jesús vivo.
Una alegría maravillosa se apoderó de mí ; Se me aparece como la mismísima primera vez, la tarde del 27 de diciembre de 1972, sonriente, los manos tendidas hacia mí como para acogerme. Me parece que lo veo por la primera vez.
Después de haberlo visto muerto en la Cruz, lo veo vivo, Jesús vivo, resucitado de entre los muertos.

El me dijo:
"Soy Jesús de Nazaret, el Hijo del Hombre resucitado de entre los muertos." "Mire mis Llagas."
Con su mano derecha, soltó el lado derecho de su vestido (aunque parecía no tener abertura).
Entonces vi una amplia llaga que no tenía sangre.
En el dorso de su mano derecho, vi un agujerito.
Vi igualmente un agujero en la palma de su mano izquierda, tendida hacia mí, y un agujero en cada uno de Sus pies.
Luego, Jesús me dijo:
"Aproxímese y toque Mi Costado."
Me levanté; acerqué mí mano derecha, y con mis dos dedos (el índice y el corazón), toqué el borde de Su llaga que parecía profunda.
Estaba muy emocionada y dije : "Señor, usted ha sufrido tanto por nosotros."
Estaba triste al pensar que Jesús había sufrido tanto por el mundo, por el pecado del mundo, por la ingratitud del mundo, por todos nosotros pobres pecadores.
Me arrodillé, y Jesús volvió a tomar Su posición habitual, es decir las manos tendidas hacia mí. Su vestido volvió a tomar su posición normal.

Después Jesús me dijo:
"Diga ésto en voz alta:"
Jesús me dictaba cada frase, una tras otra, y las repetía poco a poco.
"Jesús pide anunciar al mundo entero la oración que El les enseñó.
Pide que la Cruz Gloriosa y el Santuario estén elevados para finales del Santo Año, ya que será el Ultimo Santo Año."
"Que cada año se celebre allí una fiesta solemne el día en que Madeleine vio la Cruz por primera vez. Todos aquellos que, llenos de confianza, habrán venido a arrepentirse, serán salvados en esta vida y para la eternidad. Satán ya no tendrá poder sobre ellos."


Algunos instantes después y con una voz muy grave:
"De verdad os digo, Mi Padre Me envió para salvaros y daros la Paz y el Gozo.
Sepan que soy Amor y Compasión."
Después añade:
"Es el final de Mi Mensaje."

Jesús estaba siempre allí cuando el Arcángel, sin dejarse ver, me dijo las siguientes palabras que repetí:
"Per Admirabilem Ascensionem Tuam." ("Por Tu Admirable Ascensión.")
En ese momento, Jesús alzó la mano sobre mí y me dijo:
"Que la Paz esté con usted y con todos aquellos que se le acerquen."Jesús bajó la mano, luego lo vi subir, suave y ligeramente, después desaparecer.

Veo de nuevo al Arcángel que me dijo:
"Per Adventum Spiritus Sancti Paracliti." (Por la llegada del Espíritu Santo el Paráclito.")
Esta vez, el Arcángel no desapareció; se quedó y me dijo:
"Jesús acaba de dejarle. Su Mensaje ha terminado, pero lo volverá a ver."

Añade lo siguiente, que yo repetí:
"Per cujus imperii Nomen est in aeternum ab omni malo libera nos domine." ("Por Aquel cuyo Nombre tiene un Reino Eterno, de todo mal, líbranos Señor.")Y sin precisarme que lo repitiera el Arcángel añade:
"Esto significa: por Aquel cuyo Nombre tiene un Reino Eterno, de todo mal, líbranos Señor."
Luego: "Diga ésto en voz alta :
"Dios reprocha a los sacerdotes su lentitud en el cumplimento de su tarea y su incredulidad. Dios les encargó anunciar al mundo las maravillas de Aquel que ha llamado a Madeleine desde las tinieblas hacia Su admirable Luz, ya que la Cruz Gloriosa embellecerá la ciudad de Dozulé. No lo han hecho. Esta es la causa de la falta de agua en este depósito.
Una gran calamidad de sequía se desplomará sobre el mundo entero. Que los sacerdotes lean atentamente el Mensaje y respeten escrupulosamente lo que se les ha pedido.
Pida a la persona presente que le de un cirio."

Me volví, y pedí a Sor Bruno que me diera un cirio.
Cuando lo tuve, el Arcángel me dijo:
"Colóquelo encendido en el sitio en el que Cristo acaba de dejarle. Que todos aquellos que vengan a esta capilla le imiten."
Un momento después:
"Tiene el día entero para decírselo al sacerdote y a las personas que deseen oírle ; se acordará, quedarán sorprendidos por su memoria.
Que el sacerdote encuentre una persona que lea tres veces el Mensaje y que lo repita: no será capaz de ello."


El Arcángel me miró y me dijo:
"Escriba lo que le voy a decir al volver a su casa. Entregará este escrito al sacerdote en el instante en el que le diga:
"Tengo cita en el obispado, la semana del Sagrado Corazón."
Haga una novena que comenzará el día del Sagrado Corazón.
Esta novena se compone de un Misterio por día, los Misterios que le fueron enseñados.
Luego, vaya a ver al obispo. Le dirá que es Dios quien le manda. Déle el Mensaje completo para que lo conozca. Las puertas se abrirán, el corazón del obispo fundirá."


Conservé, este escrito con mucho recelo en mi casa, esperando que el Señor Cura me diga la frase anunciada.
El Señor hace bien las cosas: el miércoles 12 de junio, el Señor Cura vino a casa a decirme: "Tengo cita en el obispado la semana que viene."
Le dije: "Es la semana del Sagrado Corazón." Me contestó: "No lo sé..." "Estoy segura..." " ¿Por qué?..." Entonces le entregué la palabra que me había dictado el Arcángel - y era en efecto durante la semana del Sagrado Corazón que el Señor Párroco tenía cita en el obispado.

Después hicimos una novena todos juntos en la capilla. La hemos empezado el día del Sagrado Corazón como lo había pedido el Arcángel.
Esta novena se terminaba el sábado de la semana siguiente y el Arcángel había dicho: "Vaya a ver al obispo."

Yo quería ir, no al día siguiente porque era domingo, pero si al siguiente. Me sentía transportada, algo me empujaba. No tenía ningún medio de locomoción (creo que hubiera cogido mi vespa) pero era preciso que fuera allí. Dios lo quería por el Arcángel, El me lo había mandado decir. Un impulso inexplicable me daba la fuerza para ir al obispado, con mi mensaje completo.
Mi decepción fue tan grande cuando el señor cura me dijo: "Pero, uno no va a ver al obispo así, tiene que pedir cita. Y además el obispo puede que no esté allí, no le recibiría así como así; es preciso obedecer, uno tiene que obedecer siempre."
Mi impulso era tan grande - el señor sacerdote me lo impidió - me dijo: "hay que obedecer."

No obstante, tenía ganas de desobedecer puesto que sé que era Dios quien me había dado este impulso para ir a ver al obispo y llevarle este mensaje que Dios me había dado.
Si os digo que lloré por ello; era un prueba.
Pero obedecí al Señor Cura.
Sin embargo estaba segura de que el obispo me recibiría y que las puertas me serían abiertas.
Pero para complacer a los hombres, desobedecí a Dios.
Creo que Dios me lo reprocha.


Primer viernes del mes de junio Jesús no apareció.


DECIMOCTAVA APARICION

"Jesús aparece."

Viernes 5 de julio de 1974, en la capilla.


Jesús aparece pero se queda silencioso.


Viernes 19 de julio de 1974

Descubrimiento del agua en el depósito (mucho más de los 50 días después
del aviso del 3 de mayo...)


DECIMONOVENA APARICION

"Venid todos en procesión y no temáis lavaros. Esta agua no es una fuente. Es agua que sale de la tierra."
Sábado 3 de agosto de 1974, en el jardín hacia la Haute Butte.


Estaba en mi jardín para ver si mi ropa estaba seca. Al subir a mi casa, oí una voz bastante lejana que procedía del lugar de la Cruz :
"Soy Miguel, el Arcángel, escúcheme."Me arrodillé, hacia la voz:
"Dígale al sacerdote que mande dar una mano sobre las tres caras del depósito, pero no el fondo. En la cuarta cara, a lo ancho, al final, de la dimensión, mande dar una mano de 25cm, luego mande hacer tres escalones.
Venid todos aquí en procesión y no temáis lavaros en este agua polvorienta* pues como sabéis polvo sois, y en polvo os convertiréis. Pero vuestro espíritu será purificado.
Esta agua no es una fuente. Es agua que brota de la tierra.
Feliz aquel que vendrá a purificarse sin temer ensuciarse. "



VIGESIMA APARICION

"No se lamente."
Viernes 6 de septiembre de 1974, en la capilla.


Vi el halo de Luz. Sor Marguerite-Marie estaba sola conmigo y dije en alto: "Aquí está la Luz." Mi alegría es tan grande cuando veo la Luz aparecer, que no me puedo impedir gritarlo.
Después a la izquierda del Santo Sacramento (o más bien a la izquierda en esta Luz),

Miguel el Arcángel se presenta como siempre y me dice:
"Le saludo."
Me arrodillo ante el, un poco a la izquierda del Santo Sacramento, pero me dice:
"No se prosterne delante de mí sino delante de Aquel que usted viene a adorar."Me levanté y me arrodillé delante del Santo Sacramento.
En este momento, vi rayos luminosos que brotaban de la Hostia; estaban como vivos y se renovaban sin cesar a partir de la Hostia, como de una fuente luminosa (es difícil de expresar).

San Miguel, que seguía allí, un poco retirado hacia la izquierda, me dijo:
"No se lamente a causa de los ojos del pequeño David. Si Dios lo quiso así, es porque no es él quien tiene los ojos cerrados, sino que son sus padres quienes tienen los ojos cerrados a la Luz de la Fe. Deposite un cirio en el sitio en el que el Señor le dejó la última vez."
Durante todo el tiempo que el Arcángel me hablaba, la Santa Hostia no dejaba de proyectar sus rayos luminosos. Luego, todo desapareció.


Primer viernes del mes de octubre de 1974 : Jesús no apareció.